Mi?rcoles, 16 de junio de 2010

Homil?a de monse?or Andr?s Stanovnik, arzobispo de Corrientes en el Te Deum del 25 de mayo de 2010. (AICA)

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I. RECORDAMOS AGRADECIDOS?

????????? 1. Nos hemos reunido en esta Catedral para agradecer a Dios el don de la patria. Queremos hacerlo delante de Dios, porque creemos firmemente que la patria es un don de su providencia. ?A qui?n si no a Dios ?el Autor de la Vida y Se?or de la Historia? podr?amos agradecerla? Vamos a expresar nuestros sentimientos de gratitud con las palabras del Te Deum, las mismas que utilizaron los hombres de mayo, para agradecer la nueva aurora de libertad para nuestro pueblo: Te Deum laudamus: ?A Ti, oh Dios, te alabamos?.?

????????? 2. A Ti, oh Dios, te alabamos, porque hace doscientos a?os, en un d?a como hoy, ?el 25 de mayo de 1810, el Cabildo abierto de Buenos Aires dio el primer grito de libertad para nuestra patria. El 9 de julio de 1816, los representantes de las Provincias Unidas en Sud Am?rica se reunieron en la ciudad de San Miguel de Tucum?n y declararon la independencia nacional.? La libertad es uno de los cuatro valores inherentes a la dignidad de la persona humana y de los pueblos, junto con la verdad, la justicia y el amor. ?Ustedes, hermanos, han sido llamados para vivir en libertad? ?les recordaba san Pablo a los primeros cristianos?, pero les advert?a tambi?n: ?mant?nganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud.??

????????? 3. Los llamados ?sucesos de mayo? pusieron en movimiento un providencial proceso de emancipaci?n, que luego culmin? en la declaraci?n de la Independencia. Fue un proceso din?mico de fidelidad a las propias ra?ces y de apertura a las nuevas oportunidades que presentaba ese momento hist?rico. ?Es necesario respetar y honrar esos or?genes, no para quedarnos anclados en el pasado, sino para valorar el presente y construir el futuro. No se puede mirar hacia delante sin tener en cuenta el camino recorrido y honrar lo bueno de la propia historia.??

????????? 4. En el documento Hacia un Bicentenario reconocemos con gratitud la herencia cultural que hemos recibido, donde ?prevalecen valores fundamentales como la fe, la amistad, el amor por la vida, la b?squeda del respeto a la dignidad del var?n y la mujer, el esp?ritu de libertad, la solidaridad, el inter?s por los pertinentes reclamos ante la justicia, la educaci?n de los hijos, el aprecio por la familia, el amor a la tierra, la sensibilidad hacia el medio ambiente, y ese ingenio popular que no baja los brazos para resolver solidariamente las situaciones duras de la vida cotidiana. Estos valores tienen su origen en Dios y son fundamentos s?lidos y verdaderos sobre los cuales podemos avanzar hacia un nuevo proyecto de Naci?n, que haga posible un justo y solidario desarrollo de la Argentina .?

????????? 5. Tenemos muchos motivos para dar gracias a Dios. Hemos recibido ese maravilloso espacio geogr?fico y espiritual que llamamos patria. En particular, por el regalo de esta hermosa porci?n de tierra abrazada por magn?ficos r?os y ba?ada por inmensos esteros en el coraz?n mismo de su extensa geograf?a. Estamos agradecidos por nuestro pa?s y por las personas que lo forjaron , pero tambi?n por las que lo siguen forjando: tantos hombres y mujeres, j?venes y ni?os, obreros y campesinos y profesionales, gobernantes y ciudadanos comunes, que sienten un amor profundo por la patria y lo expresan d?a a d?a con su trabajo honesto y perseverante. Agradecer a Dios el don de la patria nos ense?a a tener una mirada inclusiva y un coraz?n abierto a todos.?

????????? 6. Ser agradecidos no nos exime de reconocer que muchas veces hemos tratado mal y descuidado nuestra patria. No hemos ?cultivado la tierra?, cuid?ndola y haci?ndola producir frutos, ni nos hemos ocupado suficientemente de nuestro hermano, al punto de excluirlo de los bienes que deber?amos compartir en justicia y solidaridad. En el Bicentenario de la patria, la gran deuda que tenemos que saldar los argentinos es la deuda social. Tambi?n nosotros debemos responder a la pregunta que Dios le hizo a Ca?n: ?D?nde est? tu hermano? ?Cu?ntas veces respondimos como Ca?n!: ?No lo s?, ?acaso soy yo el guardi?n de mi hermano?? Si como pueblo recordamos excluyendo, es muy probable que como naci?n nos proyectemos enfrentando. Tomemos en serio el aviso de San Pablo: ?Si ustedes se est?n mordiendo y devorando mutuamente, tengan cuidado porque terminar?n destruy?ndose los unos a los otros? ?No es acaso ?se el mal que padecemos los argentinos y al que volvemos compulsivamente? Seguimos contando nuestra historia a partir de amigos y enemigos, para reducirla a un relato de buenos y malos, que no conduce a ninguna parte.?

????????? 7. Mientras nos escudemos en la convicci?n de que los culpables de lo que nos pasa son los otros, jam?s llegaremos a ?constituir la uni?n nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior??. Porque, ?los aut?nticos cambios sociales son efectivos y duraderos solo si est?n fundados sobre un cambio decidido de la conducta personal, (?) que de ninguna manera se puede esperar de otros o delegar en las instituciones? . Necesitamos convertir nuestra mirada sobre nosotros mismos y aprender a interpretarnos como un sujeto ?nico, pueblo en doloroso proceso de gestaci?n y con profundos anhelos de sanar las heridas abiertas en nuestra historia, de las cuales tambi?n nos sentimos responsables.?

II. TODOS ESTAMOS CONVOCADOS?

????????? 9. El proceso que culmin? con la declaraci?n de la independencia comenz? en Buenos Aires. A partir del 25 de mayo de 1810 se inici? un camino de integraci?n en vista de lograr que el grito de libertad fuera compartido por las dem?s Provincias Unidas de Sud Am?rica. Nos har? mucho bien rescatar ese proceso incipiente de integraci?n y federalismo ?que supone la necesaria y justa autonom?a de las Provincias y Municipios con relaci?n al poder central.? No habr? patria para todos si no la construimos entre todos. ?Creemos que estamos ante una oportunidad ?nica. Pero esta decisi?n exige una clara opci?n por reconciliarnos con nuestra historia y abrazarla desde sus inicios, que se remontan al siglo XVI, pasando por la gesta de mayo, la declaraci?n de la independencia y los dolorosos e interminables desencuentros que marcaron los per?odos siguientes.?

????????? 10. Todos estamos convocados a la tarea de cuidar y perfeccionar la patria que recibimos como un regalo de Dios, confiado a nuestra libertad. Podemos aprovecharla, privilegiando la construcci?n del bien com?n, o malgastarla con nuestros intereses ego?stas y posturas intransigentes que nos fragmentan y dividen.? Es muy oportuna la advertencia sobre la avaricia que escuchamos en el Evangelio. La avaricia es a la riqueza lo que la ambici?n es al poder. Insensato el hombre que se deja seducir por ellas, porque no las disfruta ?l ni deja que otros puedan vivir dignamente. Por eso Jes?s advierte a la multitud: ?cu?dense de toda avaricia, porque a?n en medio de la abundancia, la vida de un hombre no est? asegurada por sus riquezas?.?

????????? 11. La tarea de cuidar y perfeccionar la patria es una tarea de todos los d?as. Es una tarea que no puede hacerse movidos por intereses individuales o sectoriales. La ?nica motivaci?n v?lida para realizar esa tarea es hacerla por y con amor. Y el amor es esencialmente inclusivo, por eso busca el bienestar de todos. El que verdaderamente ama la patria, la cuida y colabora en embellecerla. Deseo destacar la feliz iniciativa que se promovi? el 8 de mayo pasado con la firma del compromiso del bicentenario. All? se propon?an diez puntos, sumamente pr?cticos y al alcance de todos, para colaborar en la tarea de hacer la patria, como por ejemplo: hablar bien de ella, festejar las fechas patrias, rezar por ella y por los gobernantes, cumplir las leyes, respetar las normas de tr?nsito, colaborar en la limpieza, ser solidario, etc.?

????????? 12. Por otra parte, hay una opini?n generalizada sobre la necesidad de establecer pol?ticas p?blicas para un desarrollo federal, sano y arm?nico de la Argentina. Pensamos que ?no hay democracia posible sin una leal convergencia de aspiraciones e intereses entre todos los sectores de la vida pol?tica con miras a armonizar el bien com?n, el bien sectorial y el bien personal? . Instalar esas pol?ticas requiere la participaci?n y el compromiso de los ciudadanos mediante el di?logo sincero, respetuoso y abierto, condici?n esencial en la vida de toda familia y de cualquier construcci?n comunitaria. Nadie puede pensar que el engrandecimiento del pa?s sea fruto de un solo sector aislado del resto.?

????????? 13. Con ocasi?n del Bicentenario de la Naci?n, estimamos prioritarias algunas metas ?a la luz del principio de la dignidad inviolable de cada ser humano y de una concepci?n integral de la persona?. Ante todo, recuperar el respeto por la familia y por la vida en todas sus formas; avanzar en la reconciliaci?n entre sectores y en la capacidad de di?logo; alentar el paso de habitantes a ciudadanos responsables; fortalecer las instituciones republicanas, el Estado y las organizaciones de la sociedad; mejorar el sistema pol?tico y la calidad de la democracia; afianzar la educaci?n y el trabajo como claves del desarrollo y de la justa distribuci?n de los bienes. Esto es posible si asumimos las tareas con la esperanza que proviene de nuestra fe en Dios y la buena voluntad de muchos hombres y mujeres que viven con pasi?n su identidad correntina y est?n generosamente dispuestos a construir la patria terrenal, con la mirada siempre puesta en la patria del Cielo, hacia donde el amor de Dios nos atrae irresistiblemente.?

III. CON LA ESPERANZA PUESTA EN DIOS?

????????? 14. Por eso, al iniciar este per?odo jubilar de nuestra patria, recordemos que no tenemos aqu? morada permanente y que nuestro destino es Dios. ?l es el verdadero fundamento de nuestra fraternidad: ?Jesucristo, Se?or de la historia, te necesitamos?. Hoy volvemos a repetir la s?plica que te hacemos ante la Cruz de los Milagros: ?Recu?rdanos siempre que el amor todo lo puede; que compartir con los m?s pobres nos hace misioneros de tu misericordia, y nos muestra el camino que nos lleva al Cielo.? El Ap?stol Pablo nos anima a dejarnos conducir por el Esp?ritu de Dios, para que conozcamos m?s a Jesucristo y comprendamos mejor que no podemos peregrinar hacia la patria del Cielo, si no nos preocupamos responsablemente de incluir a todos los hermanos y hermanas en esa peregrinaci?n.?

????????? 15. En el Evangelio que escuchamos hoy, hay mucha sabidur?a. El relato muestra la insensatez del que pone su coraz?n en tesoros perecederos. De esa manera se a?sla y destruye sus v?nculos con los otros y con Dios. Tambi?n un pueblo puede caer en esa trampa y marginarse de los dem?s pueblos. En la carta pastoral, con ocasi?n de cumplirse el Centenario de la creaci?n de la di?cesis de Corrientes, destacaba el valor religioso de la peregrinaci?n, tan arraigado en nuestra gente: ?el peregrino se siente miembro de un pueblo que camina, inmerso en medio de tantos hermanos, caminando juntos hacia Dios que los espera. Peregrinar arraiga a los miembros de la familia m?s en Dios y los reconcilia entre ellos; renueva los v?nculos entre los parientes y favorece la amistad con los vecinos y los amigos. Peregrinar juntos tambi?n ayuda al encuentro entre los diversos sectores y hace sentir que somos un pueblo que camina en esperanza y con una meta com?n (?) Peregrinar nos recuerda que la vida es pasajera, que los bienes materiales sirven s?lo en cuanto nos ayudan a ser m?s personas y m?s amigos con todos; y que el medio ambiente es un lugar que debemos cuidar y cultivar, de modo que sirva y sea apto para el desarrollo integral de las personas y de la comunidad.??

????????? 16. El Pre?mbulo de la Constituci?n de la Provincia de Corrientes, constituido por un solo p?rrafo, finaliza colocando bajo la protecci?n de Dios el peregrinar del pueblo correntino con palabras escogidas y precisas: ?Nos, los representantes del pueblo de la Provincia de Corrientes, reunidos en Convenci?n Constituyente para la reforma de la Constituci?n de 1993, con el objeto de consolidar el sistema representativo, republicano y democr?tico de gobierno, promover el bienestar general, afianzar la justicia, perpetuar la libertad, fortalecer las instituciones, conservar el orden p?blico, garantizar la educaci?n y la cultura, impulsar el desarrollo sostenido, preservar el ambiente sano, afirmar la vigencia del federalismo y asegurar la autonom?a municipal, sancionamos y ordenamos, bajo la protecci?n de Dios, esta Constituci?n?. La reforma de esta Ley vio la luz luego del Pacto de Gobernabilidad, acontecimiento que marc? un hito ineludible en la historia de Corrientes y que est? pr?ximo a cumplir una d?cada de su realizaci?n. Dios mediante, tendremos ocasi?n de celebrarlo y de retomar los acuerdos firmados y el compromiso ?como se dijo entonces? de ?establecer el di?logo y la mediaci?n? como la metodolog?a irrenunciable para la convivencia social y pol?tica en nuestra Provincia.?

????????? 17. Antes de finalizar, quisiera destacar a?n m?s ese ponernos bajo la protecci?n de Dios. Es la frase que da una cabal significaci?n a la totalidad de nuestra Ley provincial. La protecci?n de Dios est? encima, como el techo de una casa, para el amparo y la defensa de sus moradores. Dios es como un techo que resguarda, una manta que cubre, una mano que protege y cuida. Dios nos protege y cuida cuando respetamos y cumplimos la ley. ?Cu?nto bien nos har?a recordar con m?s frecuencia el Pre?mbulo de nuestra Constituci?n Provincial! Y que en letra bien legible, se lo expusiera al p?blico para darle visibilidad, junto a los signos de nuestra primera evangelizaci?n: La Sant?sima Cruz de los Milagros y la Pura y Limpia Concepci?n de Nuestra Se?ora de Itat?, porque ?podremos crecer sanamente como Naci?n si reafirmamos nuestra identidad com?n.??

????????? 18. Para concluir, nos dirigimos a Ella, Tiern?sima Madre de Dios y de los hombres, para decirle que nos sentimos felices de tenerla como Madre y recordarla junto a la Cruz de su Hijo, acompa?ando nuestra historia desde sus inicios. Con Ella queremos seguir construyendo nuestra Provincia de Corrientes y nuestra Patria Argentina, firmemente decididos a hacerlo entre todos y para todos. Confiados le pedimos que atienda las necesidades de su pueblo que ella mejor que nosotros las conoce; y que proteja a nuestros gobernantes, los ilumine y sostenga, para que siempre est?n al servicio del desarrollo y bienestar de todos los ciudadanos. As? sea.?

Mons. Andr?s Stanovnik OFMCap., arzobispo de Corrientes


Publicado por verdenaranja @ 21:27
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