Mi?rcoles, 16 de junio de 2010

Carta pastoral de monse?or Jos? Mar?a Arancibia, arzobispo de Mendoza (23 de mayo de 2010, Domingo de Pentecost?s). (AICA)

EL VERDADERO MATRIMONIO, UN VALOR NO NEGOCIABLE??????

A todos los fieles cat?licos
de la Arquidi?cesis de Mendoza, especialmente a los esposos y padres cristianos.
Queridos hermanos y hermanas:

????????? Hay momentos en los que parece que las verdades m?s luminosas y b?sicas se desvanecen. Como cuando un espeso manto de nubes oculta nuestras monta?as o el smog de la agitada ciudad enrarece el aire que respiramos.

????????? Algo as? ocurre hoy con la percepci?n de lo que es el matrimonio. Al parecer, el Congreso nacional se apresta a reformar el C?digo civil, alterando sustancialmente la noci?n misma de matrimonio. El Estado se atribuye una competencia que no tiene: ser, por s? mismo, fuente de verdad y de moral. Incluso algunas voces dentro de la Iglesia han sumado lo suyo a la confusi?n general.

????????? En estos d?as, y por diversos caminos, he recogido la inquietud de muchos de ustedes, fieles laicos y pastores, que me han hecho llegar su dolor, su incertidumbre y hasta su enojo.

????????? La doctrina cat?lica sobre el matrimonio y la familia es ampliamente conocida, expuesta adem?s en toda su luminosa verdad y belleza. No voy a repetirla aqu?. El que quiera conocerla o profundizarla puede acudir a la palabra autorizada del Catecismo de la Iglesia Cat?lica. Lo mismo se diga de la cuesti?n del reconocimiento legal de las uniones de personas del mismo sexo. El Papa y los obispos se han explayado con suficiente amplitud. Los obispos argentinos lo hemos hecho recientemente en un texto que puede ser retomado con fruto (Cf. Declaraci?n: ?Sobre el bien inalterable del Matrimonio y la Familia?, 20 de abril de 2010).

????????? De mi parte, y como pastor de la Iglesia, quisiera llamar la atenci?n sobre algunos puntos:

????????? 1. La naturaleza del verdadero matrimonio entre un var?n y una mujer es, para los cat?licos, un valor no negociable. Solo en ?l se realizan plenamente la complementariedad de los sexos y la transmisi?n responsable de la vida. No tiene punto de comparaci?n con las uniones de personas del mismo sexo.

????????? 2. Cualquier forma de reconocimiento legal de estas uniones, o una lisa y llana equiparaci?n con el matrimonio, constituir?a una grave lesi?n de la justicia y la ley natural, fundamento objetivo del orden jur?dico.

????????? 3. El derecho a contraer libremente matrimonio no es indeterminado ni absoluto. Est? regulado por la naturaleza del matrimonio entre un var?n y una mujer. A dos personas del mismo sexo no les asiste el derecho de contraer matrimonio entre ellas.

????????? 4. A los legisladores que profesan la fe cat?lica, la Iglesia les recuerda el grave deber moral de oponerse decididamente a este tipo de proyectos, tan nocivos para el bien com?n de la sociedad. Estas leyes oscurecen la percepci?n de valores morales fundamentales y contribuyen a la desvalorizaci?n de la instituci?n matrimonial.

????????? Los fieles cat?licos, en cuanto ciudadanos, tenemos el derecho y el deber de ofrecer nuestra visi?n de la persona y del bien com?n al resto de la sociedad. Apelando incluso a nuestras convicciones religiosas. No se trata de imponer sino de proponer, de un modo razonable y respetuoso, una visi?n del hombre que consideramos verdadera, buena y justa. La cosmovisi?n cristiana, adem?s, est? hondamente arraigada en la cultura de nuestro pueblo, a la que ha ayudado a configurarse.

????????? Esta comprensi?n del matrimonio y la familia se alimenta en las fuentes mismas de la fe: la Biblia y la gran tradici?n cat?lica. Se inspira tambi?n en una sabia percepci?n de la condici?n humana que puede ser reconocida como verdadera por la raz?n. Con una secular tradici?n filos?fica y jur?dica, hablamos de la ley natural inscrita por el Creador en el mismo ser del hombre, var?n y mujer.

????????? La Iglesia no discrimina a las personas con tendencia homosexual. Al contrario, reconoce su dignidad de personas, creadas a imagen y semejanza de Dios, y las recibe como el mismo Cristo lo hizo. Repudia a quienes las ofenden o humillan por su condici?n. Es m?s, siguiendo a Jesucristo, las invita a la fe en la Buena Noticia del amor de Dios y a la conversi?n del coraz?n. Las acompa?a en el camino de la vida con los mismos medios que ofrece a todos: la Palabra de Dios, los sacramentos y una intensa vida de fe, esperanza y caridad. El Reino de los cielos es para todo el que se arrepiente de sus pecados, conf?a en Dios y quiere vivir santamente.

????????? Si la Iglesia de Cristo dice ?no? a equiparar u homologar las uniones de personas del mismo sexo al matrimonio, es por la dignidad y santidad del mismo matrimonio, cuyo lugar es ?nico en el entramado social. Es mucho m?s que una relaci?n afectiva privada. Anterior al ordenamiento jur?dico, al Estado y a?n a la misma Iglesia, estos deben ponerse a su servicio, para tutelarlo y promover-lo en su verdadero significado. El matrimonio y la familia son patrimonio de la humanidad.

????????? La cultura individualista y el relativismo parecen generar esa niebla que oscurece esta percepci?n del bien y la verdad. Sin embargo, estos constituyen la vocaci?n misma del hombre, creado por Dios para conocer la verdad y realizar el bien en la propia vida.

????????? Recordemos aqu? las palabras del Se?or: ?Si ustedes permanecen fieles a mi palabra, ser?n verdaderamente mis disc?pulos: conocer?n la verdad y la verdad los har? libres? (Jn 8,31-32).

????????? Aliento a los esposos y padres cristianos a buscar en Cristo el fundamento s?lido sobre el que edificar el futuro de sus familias. Queremos proponer a todos la buena noticia del amor huma-no, del matrimonio y la familia, como respuesta al anhelo de vida plena que todos llevamos dentro. As? lo hemos expresado en nuestro Plan de Pastoral, y lo queremos proclamar especialmente en este a?o, centrado en revitalizar la pastoral familiar. ?No se desanimen frente a las adversidades del camino! Los cristianos somos disc?pulos del Cordero humilde y manso que venci? todo mal, amando hasta el fin en la cruz.

????????? A los pastores del pueblo de Dios los invito a renovar los compromisos sagrados asumidos en nuestra ordenaci?n. Somos testigos y anunciadores de una Palabra que no es nuestra. Al servir a los esposos y padres cristianos, al orientar a los j?venes, o al exponer la doctrina cristiana, no ante-pongamos nuestras opiniones personales a la ense?anza autorizada de la Iglesia de Cristo.

????????? Invito finalmente a todos los fieles cat?licos a hacer lo que est? a su alcance, por los medios leg?timos que la democracia pone en manos de los ciudadanos, para que las leyes de nuestra patria defiendan y promuevan el bien insustituible del verdadero matrimonio sobre el que se funda la familia.

????????? Con mi afecto y bendici?n para todos, en estos d?as tan pr?ximos al Bicentenario de la Patria.?

Mons. Jos? Mar?a Arancibia, arzobispo de Mendoza
23 de mayo de 2010, Domingo de Pentecost?s

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Publicado por verdenaranja @ 21:35  | Hablan los obispos
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