S?bado, 19 de junio de 2010

ZENIT ?nos ofrece el discurso que Benedicto XVI ofreci?, el viernes 28 de mayo de 2010 en el Vaticano, al nuevo embajador de Ben?n ante la Santa Sede, Comlanvi Th?odore Loko, con motivo de la presentaci?n de sus cartas credenciales.

Se?or Embajador,

Complacido le acojo al inicio de su misi?n ante la Santa Sede y le agradezco las palabras amables que me acaba de dirigir. Le agradecer?a que a cambio tenga la amabilidad de transmitir a Su Excelencia el Se?or Thomas Boni Yayi, cuya visita no olvido, mis buenos deseos para su persona y para el cumplimiento de su alta misi?n al servicio del pueblo benin?s. Agrad?zcale tambi?n haber querido que Ben?n tenga un Embajador ante la Santa Sede residente en Roma. Aprecio este gesto que destaca la excelencia de las relaciones que existen entre la Rep?blica de Ben?n y la Santa Sede y la gran consideraci?n que el pueblo de Ben?n tiene por la Iglesia cat?lica. Mis deseos se dirigen igualmente al Gobierno y a las dem?s Autoridades de su pa?s y a todos los benineses.

En su discurso, ha mencionado al fallecido Cardenal Bernardin Gantin. Fallecido hace ya dos a?os, este destacado hombre de Iglesia, no ha sido ?nicamente un noble hijo de su naci?n, sino tambi?n un aut?ntico constructor de puentes entre culturas y continentes. Estoy seguro de que su figura ser? un ejemplo para numerosos beninenses, en particular para los m?s j?venes. Su ministerio eclesial, por su parte, estimular? a los hombres y a las mujeres de Iglesia a realizar un servicio generoso y cada vez m?s competente para el mayor bien de su querido pa?s, que celebrar? el a?o que viene el 150? aniversario de su evangelizaci?n.

Hace veinte a?os, en febrero de 1990, se reuni? la Conferencia de las Fuerzas vivas de la Naci?n. Este gran acontecimiento -que no era s?lo pol?tico sino que testimoniaba tambi?n la relaci?n ?ntima entre la fe y su expresi?n en la vida p?blica de Ben?n- ha determinado su futuro y contin?a inspirando su presente. Pido a Dios que bendiga los esfuerzos de todos los que trabajan en la edificaci?n de una sociedad erigida sobre la justicia y la paz, en el reconocimiento de los derechos de todos los componentes de la naci?n. La realizaci?n de un ideal as? necesita la uni?n fraterna, el amor a la justicia y la valoraci?n del trabajo.

Protagonistas de su propio destino, los benineses est?n invitados a promover una aut?ntica fraternidad. ?sta es una condici?n primordial para la paz social y un factor de promoci?n humana integral. Es una perla preciosa que hay que saber conservar y cultivar desterrando las divisiones que pueden llevar a socavar la unidad de la naci?n y la armon?a en el seno mismo de las familias. Frente a posibles desestabilizaciones como esas, los valores tomados de su patrimonio cultural ser?n una ayuda preciosa para reafirmar su identidad y su vocaci?n propia. Entre estos valores, querr?a destacar especialmente el respecto al car?cter sagrado de la vida, del que es necesario sacar las consecuencias frente a todo lo que atenta contra ella, en particular en el marco de las legislaciones. Expresi?n concreta de la igual dignidad de todos los ciudadanos, la fraternidad es un principio fundamental y una virtud basilar para realizar una sociedad verdaderamente floreciente, ya que permite valorar todos los potenciales humanos y espirituales. La fraternidad debe tambi?n conducir a la b?squeda de la justicia cuya ausencia es siempre causa de tensiones sociales y da lugar a numerosas consecuencias nefastas. ?La paz est? en peligro cuando el hombre ve c?mo se le niega lo que se le debe por ser hombre, cuando su dignidad no es respetada y cuando la coexistencia no est? orientada al bien com?n? Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, n. 494).

La b?squeda del inter?s personal en detrimento del bien com?n es un mal que carcome lentamente las instituciones p?blicas, frenando tambi?n el desarrollo integral del ser humano. Los actores pol?ticos, econ?micos y sociales de una naci?n son como su ?conciencia vigilante? que garantiza la transparencia en sus estructuras y la ?tica que anima la vida de toda la sociedad. Deben ser justos. La justicia acompa?a siempre a la fraternidad. Constituye un factor de eficacia y de equilibrio social que permite a los beninenses participar en los recursos humanos y naturales, vivir dignamente y garantizar el futuro de sus hijos.

En el desarrollo de una sociedad, el trabajo ocupa un lugar de primer orden. En efecto, es co-existencial a la condici?n humana (cf. idem, n. 256), ya que el ser humano se realiza plenamente por su trabajo. El amor al trabajo lo ennoblece y crea una verdadera simbiosis entre las personas, as? como entre el ser humano y los dem?s elementos de la creaci?n. Valorando el trabajo, el hombre puede satisfacer sus necesidades vitales y puede contribuir a la construcci?n de una sociedad pr?spera, justa y fraterna. La divisa de Ben?n, Fraternidad ? Justicia ? Trabajo, es entonces como un verdadero compendio de la carta de una naci?n con altos ideales humanos. Su realizaci?n contribuye tambi?n a ampliar la solidaridad con otras naciones. En este sentido, deseo dirigir mi agradecimiento a todos los beninense por la fraternidad activa que demostraron con el pueblo haitiano en el reciente terremoto.

Deseo saludar c?lidamente, a trav?s suyo, a la comunidad cat?lica de Ben?n y a sus pastores. Les aliento a ser cada vez m?s aut?nticos testigos de la fe y del amor fraterno que Cristo nos ense?a. Querr?a apreciar tambi?n los esfuerzos de todos, especialmente de las Autoridades, para consolidar las relaciones de respeto y de estima rec?procas entre las confesiones religiosas de su pa?s. La libertad religiosa no puede m?s que contribuir a enriquecer la democracia y favorecer el desarrollo.

En el momento en que comienza su misi?n de primer Jefe de Misi?n beninense, residente en Roma, acreditado ante la Santa Sede, le ofrezco, Se?or Embajador, mis mejores deseos, garantiz?ndole la plena disponibilidad de mis colaboradores para aportarle toda la ayuda que pueda necesitar en la realizaci?n de sus funciones. Pido a Dios que sostenga al pueblo benin?s y, con mucho gusto, le doy la Bendici?n apost?lica, as? como a sus colaboradores y a su familia.

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[Traducci?n del original franc?s por Patricia Navas
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:19  | Habla el Papa
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