S?bado, 19 de junio de 2010

ZENIT publica la carta que ha escrito monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apost?lico de Huesca y Jaca.

Queridos hermanos y amigos: paz y bien.

Sus calles se llenan de tomillo la v?spera de la fiesta de Corpus. Toda la ciudad se engalana al paso de Jes?s en la Eucarist?a, y queda en el aire un rumor que huele a campo cuando el chasquido de los pies al pisar el tomillo suelta su mejor aroma para el Se?or. Es Toledo, en donde la Iglesia en Espa?a est? celebrando un acontecimiento singular: el Congreso Eucar?stico Nacional. All? acudimos cristianos del resto de las di?cesis espa?olas para postrarnos ante Jes?s en esa Presencia como Se?or resucitado que nos prometi? cumplida en el momento de decirnos adi?s. Sin duda una paradoja: quien regresa al Padre se queda entre nosotros, march?ndose y qued?ndose a la vez

Este gesto del Se?or ha encontrado un precioso eco no s?lo en estos congresos eucar?sticos, o en festividades lit?rgicas, o en la religiosidad popular, sino que tambi?n va tomando forma y cuerpo en tantas di?cesis lo que llamamos la adoraci?n perpetua del Se?or.

Nos recomendaba ardientemente el Papa Benedicto ?la pr?ctica de la adoraci?n eucar?stica, tanto personal como comunitaria. A este respecto, ser? de gran ayuda una catequesis adecuada en la que se explique a los fieles la importancia de este acto de culto que permite vivir m?s profundamente y con mayor fruto la celebraci?n lit?rgica. Adem?s, cuando sea posible, sobre todo en los lugares m?s poblados, ser? conveniente indicar las iglesias u oratorios que se pueden dedicar a la adoraci?n perpetua. Recomiendo tambi?n que en la formaci?n catequ?tica, sobre todo en el ciclo de preparaci?n para la Primera Comuni?n, se inicie a los ni?os en el significado y belleza de estar con Jes?s, fomentando el asombro por su presencia en la Eucarist?a. Adem?s, quisiera expresar admiraci?n y apoyo a los Institutos de vida consagrada cuyos miembros dedican una parte importante de su tiempo a la adoraci?n eucar?stica. De este modo ofrecen a todos el ejemplo de personas que se dejan plasmar por la presencia real del Se?or. Al mismo tiempo, deseo animar a las asociaciones de fieles, as? como a las Cofrad?as, que tienen esta pr?ctica como un compromiso especial, siendo as? fermento de contemplaci?n para toda la Iglesia y llamada a la centralidad de Cristo para la vida de los individuos y de las comunidades? (Sacramentum caritatis, 67).

Efectivamente, si la presencia de Jes?s en medio de nosotros es una certeza que ha llenado de consuelo y ha infundido fortaleza a tantas generaciones cristianas, es justo y necesario que esa compa??a sea correspondida por un deseo nuestro de salir a su encuentro. As?, en nuestras Di?cesis se tom? no hace tanto tiempo una iniciativa muy hermosa: fijar un lugar en donde Jes?s Eucarist?a pudiese ser adorado de un modo continuo, una Iglesia de adoraci?n perpetua. En Oviedo, en la iglesia de las Esclavas del Sagrado Coraz?n, y en Huesca, en la iglesia de las Hermanas Clarisas, es ya una realidad. Ojal? que tambi?n en Jaca se pueda dar ese paso importante para expresar nuestra respuesta al Se?or dici?ndole que estamos contentos de su presencia, de su espera incondicional.

Cuando tenemos una iglesia (parroquia, templo no parroquial, convento o monasterio) en la que est? expuesto el Se?or unas horas, o todo un d?a, incluso las veinticuatro horas del d?a, estamos viviendo esa preciosa relaci?n con el Se?or correspondiendo al deseo de su compa??a: siempre habr? una luz que encender en ?l, un llanto que enjugar a su lado, una debilidad que junto a ?l sea perdonada y luego fortalecida, un motivo para dar gracias o mil razones para pedir gracia. Venid adoradores, vengamos al encuentro de quien no cesa de esperarnos. Est? ah? el Se?or.


Publicado por verdenaranja @ 23:29  | Hablan los obispos
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