Mi?rcoles, 23 de junio de 2010

Homil?a de monse?or Mons. Luis T. St?ckler, obispo de Quilmes, en la fiesta de la Sant?sima Trinidad (30 de mayo de 2010). (AICA)

AMOR TRINITARIO?

????????? M?s que nunca, en esta fiesta de la Sant?sima Trinidad, nuestra predicaci?n debe partir de lo que Dios nos ha comunicado de s? mismo. Es la palabra de Cristo la que nos revela el misterio del Dios ?nico, que es Padre e Hijo y Esp?ritu Santo. Este misterio central de nuestra fe nos identifica y da a nuestra vida una profundidad que no encontramos en otras religiones y filosof?as. Que Dios sea una uni?n de tres personas que se aman, y que la creaci?n sea un reflejo de este Dios, da al hombre la oportunidad de descubrir en todo una declaraci?n de este amor. Desde la revelaci?n del misterio trinitario comprendemos, sobre todo, el misterio del hombre al que Dios cre? seg?n su propia imagen y semejanza, como var?n y mujer, con el mandato de ser fecundos y llenar la tierra.

????????? El amor trinitario es la impronta de toda convivencia social.? ?El existir con otros y vivir juntos?, dec?amos los obispos en el documento ?Navega mar adentro?, ?no es el fruto de una desgracia a la que haya que resignarse, ni un hecho accidental que se deba soportar; ni siquiera se trata de una mera estrategia para poder sobrevivir. Toda la vida en sociedad tiene para las personas un fundamento m?s hondo: Dios mismo. La Sant?sima Trinidad es fuente, modelo y fin de toda forma de comuni?n humana. A partir de la comuni?n trinitaria hemos de recrear los v?nculos de toda comunidad? (NMA 65), comenzando por la familia, donde en el afecto de nuestros padres, hermanos y hermanas hacemos la primera experiencia de este Dios que es amor; ?siguiendo en los ?mbitos vecinal, provincial, nacional e internacional. En el di?logo y en el intercambio libre de dones, animados por el amor, se construye el ?nosotros? de la comuni?n solidaria.

????????? La Iglesia ha de ser protagonista de esta misi?n. El gran desaf?o consiste en hacerse ella misma ?casa y escuela de comuni?n?, al decir del inolvidable Juan Pablo II. ?Esto significa, en concreto, recrear los espacios habituales para hacerlos atrayentes y aglutinantes: familias, comunidades parroquiales, instituciones educativas, comunidades de consagrados y consagradas, asociaciones, peque?as comunidades y movimientos. El punto de partida es una actitud del coraz?n que es capaz de sentir al hermano en la fe en la unidad profunda del Cuerpo m?stico como alguien que le pertenece. Una aut?ntica espiritualidad de comuni?n nace de la Eucarist?a. No es casual que el t?rmino comuni?n se haya convertido en uno de los nombres espec?ficos de este sublime sacramento? (cf. NMA 83- 85).

????????? En la celebraci?n de Corpus Christi, el pr?ximo s?bado, tendremos la oportunidad de reafirmarlo, cuando nos reunamos como di?cesis para manifestar p?blicamente nuestra comuni?n con ?Jes?s Eucarist?a, Pan de Vida y Salvaci?n para su Pueblo?. Asimismo reafirmamos nuestra comuni?n tambi?n, cuando respondamos a la invitaci?n, dentro de quince d?as, de contribuir generosamente a la colecta? de C?ritas para que ?construyamos juntos una Patria sin excluidos?. ?Cada d?a pidamos a Dios que nos haga crecer en la comuni?n, cuando nos persignamos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp?ritu Santo.?

Mons. Luis T. St?ckler,obispo de

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Publicado por verdenaranja @ 22:33  | Homil?as
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