Mi?rcoles, 23 de junio de 2010

ZENIT publica el discurso pronunciado?el s?bado 5 de Junio de 2010 por Benedicto XVI dentro de la catedral ortodoxa de san Juan, en Nicosia, tras la visita de cortes?a a Su Beatitud Cris?stomo II, arzobispo de Nueva Justiniana y de todo Chipre.

Su Beatitud,

[En griego]

Le saludo con afecto fraterno en el Se?or resucitado y le doy las gracias por su atenta bienvenida.

[En ingl?s]

Recuerdo con gratitud su visita a Roma hace tres a?os, y me llena de alegr?a que hoy nos encontremos otra vez en su querida tierra natal. A trav?s de usted, saludo al Santo S?nodo, y a todos los sacerdotes, di?conos, monjes, monjas y fieles laicos de la Iglesia de Chipre.

Ante todo, deseo expresar mi gratitud por la hospitalidad que la Iglesia de Chipre tan generosamente ofreci? a la Comisi?n Mixta Internacional para el Di?logo Teol?gico con motivo de su reuni?n el a?o pasado en Paphos. Estoy igualmente agradecido por el apoyo que la Iglesia de Chipre, a trav?s de la claridad y la apertura de sus aportaciones, siempre ha dado a la labor del di?logo. Que el Esp?ritu Santo gu?e y confirme esta gran empresa eclesial, que tiene por objeto restablecer la comuni?n plena y visible entre las Iglesias de Oriente y Occidente, una comuni?n que debe vivirse en la fidelidad al Evangelio ya la tradici?n apost?lica, en la estima por las tradiciones leg?timas de Oriente y Occidente, y la apertura a la diversidad de dones por los que el Esp?ritu edifica a la Iglesia en la unidad, la santidad y la paz.

Este esp?ritu de fraternidad y comuni?n tambi?n se expresa en la generosa contribuci?n que Su Beatitud envi? en nombre de la Iglesia de Chipre a los que sufren desde el a?o pasado por el terremoto en l'Aquila, cerca de Roma, cuyas necesidades llevo en mi coraz?n. Con ese mismo esp?ritu, ahora me uno a usted en la oraci?n para que todos los habitantes de Chipre, con la ayuda de Dios, encuentren la sabidur?a y la fuerza necesaria para trabajar juntos por una soluci?n justa de las cuestiones que quedan por resolver, para procurar la paz y la reconciliaci?n, y construir para las generaciones futuras una sociedad que se distinga por el respeto de los derechos de todos, incluidos los derechos inalienables a la libertad de conciencia y la libertad de culto.

Chipre se considera tradicionalmente parte de Tierra Santa, y la situaci?n de conflicto permanente en Oriente Medio debe ser un motivo de preocupaci?n para todos los seguidores de Cristo. Nadie puede permanecer indiferente ante la necesidad de apoyar en todo lo posible a los cristianos de esa regi?n en conflicto, de modo que sus antiguas iglesias puedan vivir en paz y prosperar. Las comunidades cristianas de Chipre pueden encontrar un ?rea m?s fruct?fera para la cooperaci?n ecum?nica en la oraci?n y en trabajar juntos por la paz, la reconciliaci?n y la estabilidad en las tierras bendecidas por la presencia terrenal del Pr?ncipe de la Paz.

Con estos sentimientos, Su Beatitud, le agradezco una vez m?s por su fraternal acogida y le aseguro mis oraciones por usted y por todo el clero y los fieles de la Iglesia de Chipre.

[En griego]

?Que la alegr?a de Cristo Resucitado est? siempre con vosotros!?

[Traducci?n del original en ingl?s por Inma ?lvarez
? Copyright 2010 - Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:47  | Habla el Papa
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