Viernes, 25 de junio de 2010

ZENIT nos ofrece el breve discurso que el Papa Benedicto XVI pronunci? al introducir el rezo del ?ngelus,?el domingo 6 de Junio de 2010?con la multitud reunida en el Palacio de los Deportes Eleftheria de Nicosia.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

A la hora del mediod?a es tradici?n de la Iglesia dirigirse en oraci?n a la Sant?sima Virgen, recordando con alegr?a su pronta aceptaci?n de la invitaci?n del Se?or a ser la madre de Dios. Era una invitaci?n que la llen? de temor, que uno apenas pod?a siquiera comprender. Era una se?al de que Dios la hab?a elegido, su humilde esclava, a cooperar con ?l en su obra de salvaci?n. ?C?mo nos alegramos de la generosidad de su respuesta! A trav?s de su "s?", la esperanza de milenios se convirti? en realidad, Aquel a quien Israel hab?a esperado vino al mundo, en nuestra historia. De ?l el ?ngel prometi? que su reino no tendr? fin (cf. Lc 1,33).

Unos treinta a?os m?s tarde, cuando Mar?a estaba llorando a los pies de la cruz, debe haber sido duro mantener esa esperanza viva. Las fuerzas de la oscuridad parec?an haber ganado la partida. Y, sin embargo, en el fondo, ella habr?a recordado las palabras del ?ngel. Incluso en medio de la desolaci?n del S?bado Santo, la certeza de la esperanza la llev? adelante hacia el gozo de la ma?ana de Pascua. Y as? nosotros, sus hijos, vivimos en la misma esperanza confiada en que el Verbo hecho carne en el seno de Mar?a nunca nos abandonar?. ?l, el Hijo de Dios e Hijo de Mar?a, fortalece la comuni?n que nos une, de manera que podamos dar testimonio de ?l y del poder de su amor curativo y reconciliador. Imploremos ahora a Mar?a nuestra Madre que interceda por todos nosotros, por el pueblo de Chipre, y por la Iglesia en todo el Oriente Medio, con Cristo, su Hijo, el Pr?ncipe de la Paz.

Quisiera ahora decir unas pocas palabras en polaco en la feliz ocasi?n de la beatificaci?n hoy de Jerzy Popiełuszko, sacerdote y m?rtir.

[En polaco]

Env?o un cordial saludo a la Iglesia en Polonia que se regocija hoy por la elevaci?n a los altares del padre Jerzy Popieluszko. Su celoso servicio y su martirio son un signo especial de la victoria del bien sobre el mal. Que su ejemplo y su intercesi?n nutran el celo de los sacerdotes e inflame a los fieles con el amor.

[Traducci?n del original en ingl?s por Inma ?lvarez
? Copyright 2010 - Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:53  | Habla el Papa
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