S?bado, 26 de junio de 2010

ZENIT nos ofrece el discurso que el Papa Benedicto XVI pronunci? hoy en la catedral maronita de Nuestra Se?ora de las Gracias de Nicosia, ante la comunidad maronita de Chipre y el Comit? organizador de la visita.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

Estoy muy contento de hacer esta visita a la catedral de Nuestra Se?ora de las Gracias. Agradezco a Monse?or Youssef Soueif por las amables palabras de bienvenida en nombre de la comunidad maronita de Chipre, y saludo os cordialmente a todos vosotros con las palabras del Ap?stol: ?"Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Se?or Jesucristo" (1 Co 1,3)!

Al visitar este edificio, en mi coraz?n hago una peregrinaci?n espiritual a cada iglesia maronita de la isla. Estad seguros de que, movido por la solicitud de un padre, estoy cerca de todos los fieles de estas antiguas comunidades.

Esta iglesia catedral, de alguna manera, representa la muy larga y rica ? y a veces turbulenta ? historia de la comunidad maronita en Chipre. Los maronitas llegaron a estas costas en distintos momentos a lo largo de los siglos, y con frecuencia han tenido dificultades para permanecer fieles a su herencia cristiana particular. Sin embargo, a pesar de que su fe se est? probando como el oro en el fuego (cf. 1 P 1,7), se han mantenido constantes en la fe de sus padres, una fe que ahora ha pasado a vosotros, los chipriotas maronitas de hoy. Os insto a que atesoreis esta herencia, este precioso regalo.

Este edificio de la catedral tambi?n nos recuerda una verdad espiritual importante. San Pedro nos dice que los cristianos somos las piedras vivas que se est?n "siendo edificadas como casa espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por Jesucristo" (1 Pe 2,4-5). Junto con los cristianos de todo el mundo, somos parte de ese gran templo que es el Cuerpo M?stico de Cristo. Nuestra adoraci?n espiritual, ofrecida en muchas lenguas, en muchos lugares y en una hermosa variedad de liturgias, es una expresi?n de la ?nica voz del pueblo de Dios, unido en alabanza y acci?n de gracias a ?l y en permanente comuni?n con los dem?s. Esta comuni?n, que nos es tan querida, nos impulsa a llevar la Buena Nueva de nuestra vida nueva en Cristo a toda la humanidad.

[En griego]

Este es el encargo que os dejo hoy: rezo para que vuestra Iglesia, en uni?n con todos sus pastores y con el obispo de Roma, pueda crecer en santidad, en fidelidad al Evangelio y en el amor por el Se?or y por el otro.

[En ingl?s]

Encomend?ndoos a vosotros y a vuestras familias, y especialmente a vuestros queridos hijos a la intercesi?n de san Mar?n, os imparto a todos de buen grado mi bendici?n apost?lica.

[Traducci?n del original el ingl?s por Inma ?lvarez
? Copyright 2010 - Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:53  | Habla el Papa
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