S?bado, 03 de julio de 2010

Homil?a de monse?or Rub?n Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s, en la clausura del A?o Sacerdotal (Parroquia San Juan M. Vianney, 10 de junio 2010). (AICA)

CLAUSURA DEL A?O SACERDOTAL

Queridos sacerdotes; Queridos hermanos;

Y todos los que est?n reunidos aqu?, en esta celebraci?n:

????????? Como Iglesia diocesana nos reunimos para dar gracias por este regalo inmenso que Dios nos ha dado, a trav?s del Santo Padre Benedicto XVI, en este A?o Sacerdotal. Estamos en la parroquia del Santo Cura de Ars, donde tuvimos la dicha, el gozo, la gracia y el honor de haber recibido el Coraz?n del Cura de Ars en nuestra di?cesis. ?Estuvo aqu?, en medio de nosotros! ?Donde pasan los santos, pasa Dios??

????????? El Se?or nos regal? tantas gracias, tantos consuelos, tanta ternura, y tanta misericordia, que lo ?nico que podemos decirle es ?gracias!; porque ?qu? generoso es el Se?or con nuestra di?cesis y con nosotros! Tambi?n en este d?a, por gracia de Dios, estamos celebrando nueve a?os de estar juntos, como Iglesia diocesana de Avellaneda Lan?s.?

????????? El? Se?or nos fue modificando planes, proyectos, ilusiones, sue?os y nos fue formando a su manera, como el Se?or quiere. Y veo como algo extraordinario lo que Dios va haciendo de nosotros, y c?mo Dios va conformando en nuestra Iglesia diocesana un pueblo que camina, sobre todo confiando en su presencia.?

????????? Esta alianza que Dios tiene con nosotros, esta tarea extraordinaria, este designio de Dios, esta voluntad de Dios, expresada sin el acuerdo previo de nuestras partes. Y Dios nos ha regalado, nos ha conformado como su pueblo, como esta Iglesia particular de Avellaneda Lan?s. Y, como siempre, Dios nos sorprende, nos halaga y nos da algo extraordinario donde nos sabemos superados por tanta bondad.?

????????? Como Pueblo de Dios tenemos que admirar al sacerdocio ministerial y yo lo s? muy bien: todos ustedes, sacerdotes, di?conos, di?conos permanentes, religiosas y religiosos, querido pueblo fiel, c?mo estiman al sacerdote, c?mo lo aman, c?mo lo respetan, c?mo lo escuchan y c?mo se re?nen alrededor de ?l. Esto tambi?n es una gracia porque en otros pueblos, en otras culturas, en otros lugares, est?n plagados de indiferencia, plagados de un individualismo atroz, plagados de tantas cosas, que no tiene lugar esta realidad.??

????????? Pero nuestra Iglesia diocesana, y yo no soy exagerado, como Obispo, como pastor, me doy cuenta y percibo c?mo el pueblo ama entra?ablemente a sus sacerdotes. Tambi?n puedo decir lo mismo de los sacerdotes: c?mo aman a su pueblo, c?mo dan la vida, c?mo est?n sirviendo a trav?s de desgastes, de cansancios, de desaf?os, de tentaciones y de problemas; pero los sacerdotes son fieles a Dios y al pueblo que se les ha confiado. Cada uno en su lugar, cada uno en su tarea y cada uno en su misi?n, esa realidad est? firme, provoca en nuestro interior gratitud y admiraci?n; admiraci?n y gratitud.?

????????? Eso no significa que no hayan discusiones, que no haya problemas, que no haya dificultades; ?vaya si las hay y que como Obispo las escucho de parte de los sacerdotes o de parte del Pueblo de Dios! Eso no lo ignoro, pero siempre hay que mirar las cosas en lo esencial, en lo importante, en aquello que es permanente y duradero. Yo puedo decir que nuestra Iglesia diocesana est? viviendo un momento muy especial, con un esp?ritu sobrenatural muy fuerte. ?Es que no se puede vivir de otra manera!?

????????? ?La Iglesia no es una ONG! ?La Iglesia no es el consenso de algunas partes! La Iglesia es el Misterio de Dios que se expresa en esta porci?n del pueblo, a trav?s de los pastores que son gu?as, son referentes y organizan la gu?a de una comunidad; y todos tenemos que conformarnos.?

????????? En su catequesis del 26 de mayo pasado, el Papa hablaba del sacerdocio, del gobierno, del servicio y del mandato que el sacerdote tiene para procurar cumplir con su misi?n.

Y con esto nos lleva a que todos nosotros tenemos que servir y ese mandato lo hemos recibido, no es optativo.??

????????? El sacerdote tiene que, primero, obedecer a Dios; obedecer lo que Dios quiere sobre su pueblo; no debe obedecer los lobbies o caprichos, o emociones, o presiones. Tendr? que responder como Cristo: a servir y no ser servido. ?Y Cristo vino a hacer la voluntad del Padre! ?Nosotros estamos en la Iglesia y en este mundo para hacer la voluntad del Padre!, ?no para nuestros intereses particulares!, ?no para nuestros gustos!, ?no para nuestras comodidades!, ?no para nuestras ganas!, sino que mandando tenemos que obedecer haciendo la voluntad del Padre.?

????????? ?Y cu?l es la voluntad del Padre??
????????? ?Que Cristo se forme en el coraz?n de cada uno de sus fieles!
????????? ?Que Cristo se forme en el coraz?n de la comunidad!
????????? ?Que Cristo sea el primero y principal en todo!

????????? ?Ninguna tarea pastoral, ning?n proyecto, ning?n programa, ninguna organizaci?n, puede suplir o suplantar el encuentro personal, vivo, con Jesucristo! Y desde este encuentro todas las cosas se vitalizan, se consolidan, se iluminan, se recrean, se hacen nuevas. Y nosotros nos sentimos llamados como Pueblo de Dios a tener un encuentro con Jesucristo y una conversi?n personal con ?l. Esto no es optativo; esto es fundamental: quien no se deja encontrar por el Se?or tendr? poca fuerza para cumplir con la misi?n. Su presencia es vinculante.?

????????? Por lo tanto, hoy queremos pedir al Santo Cura de Ars, a este hombre genial que hizo la voluntad de Dios, que nos vuelva a ense?ar y que si terminamos este a?o sacerdotal no estamos terminando el esp?ritu que anim? todo este a?o. Ese mismo esp?ritu tiene que estar presente en nuestras vidas, en nuestras respiraciones, en nuestras conversaciones, en nuestras actitudes, en nuestras actividades, ?en toda nuestra vida! Este esp?ritu es buscar formar la presencia de Jesucristo.?

????????? Hoy curiosamente, en las v?speras de la Solemnidad del Coraz?n de Jes?s, ?qu? le estamos pidiendo? ?Queremos tener un coraz?n semejante al Tuyo! Para el punto de vista humano ser?a una imposibilidad total, pero Dios nos permite formar en nosotros, pastores, un coraz?n semejante al suyo: que ame, que vele, que repare, que cuide, que ense?e, que tenga paciencia, que sane, que reconcilie y que trate a todos como hermanos.?

????????? El Coraz?n de Jes?s es nuestro propio coraz?n sacerdotal. Esta vivo y no est? muerto. Es la raz?n fundante de nuestra existencia, de nuestra vida cristiana y de nuestra vida sacerdotal. Quien se olvida de esto, pierde el tiempo. Hoy le pedimos al Coraz?n de Jes?s revestirnos de sus propios sentimientos, dejarnos transformar por ?l, dejarnos amar por ?l, dejarnos purificar por ?l.??

????????? ?Cu?l es el coraz?n del pastor? El coraz?n del pastor sabe que ?l es el importante, que el Se?or tiene que presidir, tiene que estar, y nosotros sus servidores, seremos sus pobres pero fundamentales instrumentos, de su representaci?n; de su cercan?a. Dios se acerca por medio del sacerdote. Y cuando el sacerdote realiza alguna acci?n sagrada o sacramental, Cristo mismo en su persona realiza la acci?n: Cristo bautiza, Cristo consagra, Cristo perdona los pecados, Cristo unge al enfermo, Cristo nos da su bendici?n.?

????????? Hay algo que es fundamental, incre?ble, la acci?n de Jesucristo, la fuerza de Jesucristo en nosotros nos dice que tenemos que ocuparnos de los dem?s. Por eso, como Iglesia diocesana de Avellaneda Lan?s, como comunidad viva, tendremos que ocuparnos de la misi?n: buscar a aquel que no viene, buscar a aquel que ven?a antes y no viene m?s, buscar a aquel que se demor?, buscar a aquel que se apart?, que se alej? o a aquel que todav?a no conoce a Jesucristo.?

????????? Ustedes dir?n ?pero esta tarea es tan grande y nosotros somos tan pocos?, yo dir?a ?cuidado con ese diagn?stico! Cuando uno ama y sabe que cuenta siempre con Dios, y que siempre conf?a en ?l, sabe que es Dios quien hace a trav?s de nosotros. ?Es Dios quien busca a trav?s de nosotros! ?Y es Dios quien llama a trav?s de nosotros! ?Y es Dios quien sigue llamando tambi?n sin nosotros! Porque ?l s? es el verdadero, ?nico y aut?ntico pastor.?

????????? Vamos a dar gracias por todo lo que Dios nos da, pero no quedamos solamente en palabras de gratitud; tambi?n tiene que ser expresado con obras, con actitudes, con posiciones, con posturas y con signos; para que hagamos m?s cre?ble a la Iglesia, para que la cuidemos m?s, para que la amemos m?s y para que la sirvamos mejor en las tareas que el mismo Se?or nos encomend?.?

????????? Si alguien est? cansado, desanimado, no tiene fuerzas, o si est? bajando los brazos, recurra a la oraci?n y a la Eucarist?a; porque es all? donde la oraci?n nos modela y la Eucarist?a nos alimenta y nos reviste de su coraz?n en nuestro coraz?n.?

????????? Le damos gracias por este d?a y que nuestra vida est? colmada de Su presencia; que la Virgen, que rodea a Cristo, que rodea a la Sant?sima Trinidad, que tambi?n nos rodee a nosotros y nos cuide como parte del Pueblo de Dios, para que nuestra Iglesia no sea una Iglesia est?ril, una Iglesia distra?da, una Iglesia enredada en cosas, enredada en argumentos, enredada en palabras, porque si son palabras no respaldadas por las acciones, seguir?n siendo meras palabras. El amor de Dios se corrobora por las obras y por la concreci?n de la acci?n.?

????????? Que el Se?or nos bendiga; que el coraz?n de Jes?s siga enardeciendo nuestra vida y que el Santo Cura de Ars nos ayude a encontrar siempre a Jes?s y a poder d?rselo hasta el final a cada uno de nuestros hermanos.?

????????? Que as? sea?

Mons. Rub?n Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 22:53  | Homil?as
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