Martes, 06 de julio de 2010

ZENIT? nos ofrece la intervenci?n de Benedicto XVI el domingo 20 de Junio de 2010, durante el rezo del ?ngelus en la Plaza de San Pedro, con miles de peregrinos reunidos de todas partes del mundo.

Queridos hermanos y hermanas

Esta ma?ana en la Bas?lica de San Pedro he conferido el orden presbiteral a catorce di?conos de la di?cesis de Roma. El sacramento del Orden manifiesta, de parte de Dios, su atenta cercan?a a los hombres y, de parte de quien lo recibe, la plena disponibilidad a convertirse en instrumento de esta cercan?a, con un amor radical a Cristo y a la Iglesia. En el Evangelio de hoy domingo, el Se?or pregunta a sus disc?pulos: ?Vosotros, ?qui?n dec?s que soy yo?? (Lc 9,20). A esta pregunta el ap?stol Pedro responde prontamente: Tu eres el Cristo de Dios, el Mes?as de Dios? (Ibid.), superando, as?, todas las opiniones terrenas que consideraban a Jes?s uno de los profetas. Seg?n san Ambrosio, con esta profesi?n de fe, Pedro ?abraz? juntas todas las cosas, porque expres? la naturaleza y el nombre? del Mes?as (Exp. in Lucam VI, 93, CCL 14, 207). Y Jes?s, frente a esta profesi?n de fe, renueva a Pedro y a los dem?s disc?pulos la invitaci?n a seguirle en el camino comprometido en amor hasta la Cruz. Tambi?n a nosotros, que podemos conocer al Se?or mediante la fe en su Palabra y en los Sacramentos, Jes?s nos dirige la propuesta de seguirle cada d?a, y tambi?n a nosotros nos recuerda que para ser sus disc?pulos es necesario apropiarnos del poder su Cruz, culmen de nuestros bienes y corona de nuestra esperanza.

San M?ximo el Confesor observa que ?el signo distintivo del poder de nuestro Se?or Jesucristo es la cruz, que ?l llev? sobre sus hombros? (Ambiguum 32, PG 91, 1284 C). De hecho, ?a todos dec?a: 'Si alguno quiere venir en pos de m?, que se niegue a s? mismo, coja su cruz y me siga'? (Lc 9,23). Tomar la cruz significa comprometerse en derrotar al pecado que obstaculiza el camino hacia Dios, acoger cotidianamente la voluntad del Se?or, acrecentar la fe sobre todo ante los problemas, las dificultades, el sufrimiento. La santa carmelita Edith Stein nos dio testimonio de ello en un tiempo de persecuci?n. Escrib?a as? desde el Carmelo de Colonia en 1938: ?Hoy entiendo... qu? quiere decir esposa del Se?or en el signo de la cruz, porque por completo no se comprender? nunca, ya que es un misterio? M?s se hace oscuro a nuestro alrededor, tanto m?s debemos abrir el coraz?n a la luz que viene de lo alto?. (La elecci?n de Dios. Cartas (1917-1942), Roma 1973, 132-133). Tambi?n en la ?poca actual muchos son los cristianos en el mundo que, animados por el amor por Dios, asumen cada d?a la cruz, sea la de las pruebas cotidianas, sea la procurada por la barbarie humana, que a veces requiere el valor del sacrificio extremo. Que el Se?or nos conceda a cada uno de nosotros poner siempre nuestra s?lida esperanza en ?l, seguros de que, al seguirle llevando nuestra cruz, llegaremos con ?l a la luz de la Resurrecci?n.

Confiamos a la protecci?n maternal de la Virgen Mar?a a los nuevos sacerdotes ordenados hoy, que se a?aden a la multitud de cuantos el Se?or ha llamado por su nombre: que sean siempre disc?pulos fieles, valientes anunciadores de la Palabra de Dios y administradores de sus Dones de la salvaci?n.

[Despu?s del ?ngelus]

Deseo dirigir un apremiante llamamiento para que la paz y la seguridad sean restablecidos en el Kirguist?n meridional, a ra?z de los graves conflictos que han tenido lugar en los d?as pasados. A los parientes de las v?ctimas y a cuantos sufren por esta tragedia expreso mi conmovida cercan?a y aseguro mi oraci?n. Invito, adem?s, a todas las comunidades ?tnicas del pa?s a renunciar a cualquier provocaci?n o violencia y pido a la comunidad internacional que act?e para que las ayudas humanitarias puedan alcanzar prontamente a las poblaciones afectadas.

Hoy la Organizaci?n de las Naciones Unidas celebra la Jornada Mundial del Refugiado, para llamar la atenci?n sobre los problemas de cuantos han dejado forzadamente su propia tierra, llevango a ambientes que a menudo son profundamente diversos. Los refugiados desean encontrar acogida y ser reconocidos en su dignidad y en sus derechos fundamentales; al mismo tiempo, pretenden ofrecer su contribuci?n a la sociedad que les acoge. Oremos para que, en una justa reciprocidad, se responda de modo adecuado a esta expectativa y muestren el respeto que nutren por la identidad de las comunidades que les reciben.

[En espa?ol dijo]

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa?ola que se unen a esta plegaria mariana, tambi?n a trav?s de la radio y la televisi?n. La liturgia de hoy nos llega con la pregunta de Jes?s a sus disc?pulos: ?Qui?n dec?s que soy yo? A ella se puede dar una respuesta acertada s?lo tras haberla aprendido de ?l, escuchando su palabra, imitando su vida, encontr?ndolo personalmente en los sacramentos y en la oraci?n. Que la Virgen Mar?a nos ayude en esta apasionante b?squeda para descubrir a quien es nuestra alegr?a y nuestra salvaci?n. Feliz Domingo.

[Traducci?n del italiano por Inma ?lvarez]


Publicado por verdenaranja @ 21:48  | Habla el Papa
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