Lunes, 12 de julio de 2010

Pedido de oraciones de monse?or Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario, por el bien del matrimonio y la familia (5 de julio de 2010) (AICA)

PEDIDO DE ORACIONES POR EL BIEN DEL MATRIMONIO Y LA FAMILIA????

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Queridos sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos:
Deseo renovar y extender a todos los fieles el pedido de oraciones? y s?plicas, - como lo hice en el mes de junio pr?ximo pasado a las Hermanas carmelitas del Carmelo del Ni?o Jes?s, as? como a las religiosas de nuestra Arquidi?cesis de Rosario - ,? para que en nuestra Patria se continue valorando a la familia, centrada en el matrimonio de un var?n y una mujer, como un bien natural e inalterable; y para que nuestros legisladores puedan discernir y tutelar del mejor modo estos intereses para el bien de nuestras familias y de la sociedad.
Como motivaci?n de esta oraci?n, sabemos que cuando decimos? que el matrimonio es una realidad natural, estamos proponiendo una verdad constatada por la raz?n para el bien de los esposos y de la sociedad. Saber que esta verdad es confirmada por la Revelaci?n cristiana, no le quita su fundamento natural; sino que posteriormente la ilumina; ya que muestra la? ?ntima conexi?n que existe entre la uni?n matrimonial con el "principio" (cf. Mt 19, 4-8) del que habla el libro del G?nesis: "Los cre? var?n y mujer" (Gn 1, 27), y "los dos ser?n una sola carne" (Gn 2, 24).
El hecho de que el matrimonio como un bien natural? sea? elevado? a Sacramento por Nuestro Se?or Jesucristo,? no justifica la tendencia a quitarle su valor o relativizar? la noci?n del? matrimonio - su naturaleza, propiedades esenciales y fines -, reivindicando una concepci?n diversa y v?lida de parte de un creyente o de un no creyente, de un cat?lico o de un no cat?lico, como si no se tratara de un dato natural, evidenciado por la raz?n (cfr. Juan Pablo II, 1.II.2001).
Justamente, es en la vida familiar y en la relaci?n con su padre y su madre, donde los ni?os descubren su propia identidad y llegan a alcanzar la autonom?a personal. Alterar esta realidad es desconocer el sentido de la diversidad, hombre mujer, como su riqueza en la educaci?n sexual del ni?o.
De esta manera, "corresponde a la autoridad p?blica tutelar el matrimonio entre el var?n y la mujer con la protecci?n de las leyes, para asegurar y favorecer su funci?n irreemplazable y su contribuci?n al bien com?n de la sociedad? (CEA. 20/4/10)?.
Por ello, ruego que en las Parroquias y Capillas de la Arquidi?cesis, en el Seminario Metropolitano; en las instituciones, movimientos? y asociaciones; en las comunidades educativas y en las familias,? se eleven en com?n e individualmente,? plegarias a Dios Nuestro Se?or por estas intenciones, particularmente en la Santa Misa y en la oraci?n del Santo Rosario.
Tambi?n en estas s?plicas podemos incorporar la promesa de alguna obra de caridad y de misericordia, especialmente visitando alg?n enfermo o anciano solo o necesitado; pidiendo al Esp?ritu Santo que nos ilumine, a fin de? que el verdadero bien com?n sea el fin de toda ley.
Deseo que la presencia de Jes?s y de la Sant?sima Virgen Mar?a en las Bodas de Can?, que meditamos en? los misterios luminosos del Rosario, sea un motivo que nos aliente a intensificar la oraci?n durante estos d?as; y? a valorar el bien del matrimonio, as? como para que los padres y madres junto con sus hijos tengan el est?mulo y el reconocimiento de la vocaci?n familiar.
Agradecido, los saludo en Cristo y Nuestra Madre del Rosario.
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Mons. Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario


Publicado por verdenaranja @ 18:54  | Hablan los obispos
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