Lunes, 12 de julio de 2010

ZENIT? publica la intervenci?n que pronunci? Benedicto XVI el domingo 11 de julıo de 2010 a mediod?a al rezar la oraci?n mariana del ?ngelus junto a los peregrinos congregados en el patio del palacio apost?lico de Castel Gandolfo.

Queridos hermanos y hermanas:

Desde hace unos d?as, como pod?is ver, he dejado Roma con motivo de mi estancia veraniega en Castel Gandolfo. Doy las gracias a Dios que me ofrece la posibilidad de descansar. A los queridos habitantes de esta hermosa localidad, adonde regreso siempre con gusto, dirijo mi cordial saludo.

El Evangelio de este domingo comienza con la pregunta de un doctor de la Ley a Jes?s: "Maestro, ?qu? tengo que hacer para heredar la Vida eterna?" (Lucas?10, 25). Sabiendo que era experto en las Sagradas Escrituras, el Se?or invita a ese hombre a dar ?l mismo la respuesta, que formula perfectamente, citando los dos mandamientos principales: amar a Dios con todo el coraz?n, toda la mente y todas las fuerzas, y amar al pr?jimo como a uno mismo. Entonces, el doctor de la Ley, como justific?ndose, pregunta: "?Y qui?n es mi pr?jimo?" ?(Lucas10, 29). Esta vez, Jes?s responde con la famosa par?bola del "Buen Samaritano" (cf.??Lucas?10, 30-37), para indicar a que a nosotros nos corresponde hacer de cualquier persona que tenga necesidad de ayuda nuestro "pr?jimo". El Samaritano, de hecho, atiende al desconocido que los ladrones han dejado medio muerto por el camino; mientras que un sacerdote y un levita hab?an pasado por delante, pensando quiz? que se contaminar?an si entraban en contacto con su sangre, seg?n un precepto. La par?bola, por tanto, debe llevarnos a transformar nuestra mentalidad seg?n la l?gica de Cristo, que es la l?gica de la caridad: Dios es amor? y rendirle culto significa servir a los hermanos con amor sincero y generoso.

Esta narraci?n evang?lica ofrece la "unidad de medida", es decir, la universalidad del amor que se dirige hacia el necesitado encontrado ?casualmente' (cf.?Lucas?10, 31), quienquiera que sea" (enc?clica?Deus caritas est, 25). Junto a esta regla universal, se da tambi?n una exigencia espec?ficamente eclesial: "que, precisamente en la Iglesia misma como familia, ninguno de sus miembros sufra por encontrarse en necesidad" (ib?dem). El programa del cristiano, aprendido de la ense?anza de Jes?s, es "un coraz?n que ve" d?nde hay necesidad de amor, y que act?a coherentemente (Cf. ib?dem 31).

Queridos amigos: deseo recordar tambi?n que hoy la Iglesia celebra a san Benito de Nursia, el gran patrono de mi pontificado, padre y legislador del monaquismo occidental. ?l, como narra san Gregorio Magno, "fue un hombre de vida santa... de nombre y por la gracia" (Dialoghi, II, 1:?Bibliotheca Gregorii Magni?IV, Roma 2000, p. 136). "Escribi? una Regla para los monjes... espejo de un magisterio encarnado en su persona: de hecho, el santo s?lo pudo ense?ar como vivi?" (Ib?dem, II, XXXVI:?cit., p. 208). El Papa Pablo VI proclam? a san Benito patrono de Europa, el 24 de octubre de 1964, reconociendo la maravillosa obra que desempe?? en la formaci?n de la civilizaci?n europea.

Encomendemos a la Virgen Mar?a nuestro camino de fe y, en particular, este tiempo de vacaciones, para que nuestros corazones no pierdan nunca de vista la Palabra de Dios y a los hermanos en dificultad.

?[Al final del ?ngelus, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola, presentes en esta oraci?n mariana, en particular a los fieles de la Cofrad?a de la Sant?sima y Vera Cruz de Caravaca. En la par?bola del?Buen Samaritano,?proclamada este domingo,?Jes?s subraya la importancia primordial del mandamiento del amor y nos invita a practicar la misericordia con nuestro pr?jimo. Por intercesi?n de la Sant?sima Virgen Mar?a, supliquemos la gracia de tener los mismos sentimientos del coraz?n de Cristo y de peregrinar por esta vida haciendo el bien. Muchas gracias y feliz domingo.

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
?Librer?a Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 20:10  | Habla el Papa
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