Viernes, 23 de julio de 2010

ZENIT? nos ofrece la intervenci?n de Benedicto XVI?el martes 29 de Junio de 2010, durante el rezo del ?ngelus desde la ventana de su estudio del Palacio Apost?lico vaticano al finalizar la misa celebrada en la Bas?lica Vaticana en la solemnidad de los santos Pedro y Pablo.

Queridos hermanos y hermanas,

hoy la Iglesia de Roma festeja sus santas ra?ces, celebrando a los Ap?stoles Pedro y Pablo, cuyas reliquias se custodian en las dos Bas?licas dedicadas a ellos y que adornan toda la Ciudad querida por los cristianos residentes y peregrinos. La solemnidad empez? ayer por la tarde con la oraci?n de las Primeras V?speras en la Bas?lica Ostiense. La liturgia del d?a vuelve a proponer la profesi?n de fe de Pedro frente a Jes?s: ?T? eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo? (Mt 16,16). No es una declaraci?n fruto de un razonamiento, sino una revelaci?n del Padre al humilde pescador de Galilea, como confirma el mismo Jes?s diciendo: ?no te ha revelado esto la carne ni la sangre? (Mt 16,17). Sim?n Pedro est? tan cerca del Se?or como para convertirse ?l mismo en una roca de fe y de amor sobre la que Jes?s ha edificado su Iglesia y ?la ha hecho -como observa san Juan Cris?stomo- m?s fuerte que el mismo cielo? (Hom. in Matth?um 54, 2: PG 58,535). De hecho, el Se?or concluye diciendo: ?lo que ates en la tierra quedar? atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedar? desatado en los cielos? (Mt 16,19).

San Pablo ? de quien hemos celebrado recientemente el bimilenario de su nacimiento ? con la Gracia divina ha difundido el Evangelio, sembrando la Palabra de verdad y de salvaci?n en medio de los pueblos paganos. Los dos Santos Patronos de Roma, a pesar de haber recibido de Dios carismas y misiones diversas que cumplir, son ambos fundamento de la Iglesia una, santa, cat?lica y apost?lica, ?permanentemente abierta a la din?mica misionera y ecum?nica, ya que es enviada al mundo a anunciar y testimoniar, actualizar y extender el misterio de comuni?n que la constituye? (Congregaci?n para la Doctrina de la Fe, Communionis notio, 28 de mayo de 1992, n. 4: AAS 85 [1993], 840). Por eso, durante la santa Misa de esta ma?ana en la Bas?lica Vaticana, he entregado a treinta Arzobispos Metropolitanos el Palio, que simboliza tanto la comuni?n con el Obispo de Roma, como la misi?n de apacentar con amor a la ?nica grey de Cristo. En esta solemne ocasi?n, deseo tambi?n dar las gracias de coraz?n a la Delegaci?n del Patriarcado Ecum?nico, como testimonio del v?nculo espiritual entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Constantinopla.

El ejemplo de los Ap?stoles Pedro y Pablo ilumine las mentes y encienda en los corazones de los creyentes el santo deseo de cumplir la voluntad de Dios, para que la Iglesia peregrina en la tierra sea siempre fiel a su Se?or. Dirij?monos con confianza a la Virgen Mar?a, Reina de los Ap?stoles, que desde el Cielo gu?a y sostiene el camino del Pueblo de Dios.

[Despu?s del ?ngelus, salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola, en particular a los arzobispos metropolitanos que acaban de recibir el palio, como signo de unidad con el Sumo Pont?fice; a sus familiares, as? como a los sacerdotes, religiosos y fieles diocesanos que les acompa?an. En este d?a, celebramos el martirio de los ap?stoles san Pedro y san Pablo, que en esta ciudad de Roma dieron su m?ximo testimonio de amor a Cristo. Os invito a todos, queridos hermanos, a seguir su ejemplo para que, cada vez m?s unidos al Se?or, sep?is dar en vuestra vida abundantes frutos de santidad y apostolado. Que Dios os bendiga.?

[Traducci?n del original italiano por Patricia Navas
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:49  | Habla el Papa
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