Martes, 27 de julio de 2010

Art?culo? escrito pormonse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, M?xico, con el t?tulo "Elecciones en paz".

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En varios Estados de nuestra patria habr? elecciones el pr?ximo domingo, desde presidentes municipales y diputados locales, hasta gobernadores. Condenamos sin reticencias los asesinatos que, en esta circunstancia, han acontecido, no s?lo en Tamaulipas, sino tambi?n en algunas regiones de Chiapas: hubo un muerto en Oxchuc, por pleitos internos de un partido, y otros dos en Nachig, entre seguidores de dos partidos distintos; fueron incendiados veh?culos y casas, y hubo varios heridos. Reprobamos toda violencia, venga de donde viniere, m?s cuando proviene de narcotraficantes que intentan influir en la elecci?n de candidatos, eliminando a quien no coopere con sus torcidos intereses. Esto afecta el proceso electoral, pues puede inducir al miedo y aumentar el abstencionismo.

Muchos han degenerado las contiendas electorales, convirti?ndolas en luchas despiadadas por el poder, sin importarles nada, ni la verdad ni la justicia, ni la paz social ni el bien com?n, sino s?lo ganar a como d? lugar. Y cuando los intereses de la droga contaminan el proceso, se genera un clima de desconfianza y de descalificaciones mutuas, que no ayudan a serenar el ambiente social. Se culpa de todo al gobierno, sin ir a las ra?ces de la descomposici?n moral que algunos han propiciado y aplaudido, destruyendo la familia y los valores morales. ?Aqu? est?n los frutos de lo que han sembrado!

JUZGAR

Obispos, sacerdotes, di?conos, religiosas, catequistas y ministros de culto de cualquier credo, no debemos usar la religi?n para apoyar candidatos de ning?n signo; no hemos de partidizar, partir a los fieles, sino convocarlos a la unidad y al respeto mutuo. Pero tambi?n hemos de ofrecer los criterios del Evangelio, cuando hay que "emitir un juicio moral sobre las cosas que afectan al orden p?blico, cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvaci?n de las almas" (Benedicto XVI).

La Palabra de Dios ha de iluminar las conciencias, para analizar y tomar decisiones acordes con nuestra fe. El Evangelio dice que el valor de una persona, de un candidato o candidata, de una alianza o de un partido pol?tico, se demuestra en su lucha dentro de la verdad, la justicia y la paz. Quien busca un triunfo electoral, a costa de la paz social y de la armon?a de la comunidad, se descalifica. La paz pol?tica es prioritaria a la prevalencia personal o partidista. Quien pretende imponerse por cualquier medio, incluso con armas, no tiene madurez humana, cristiana y pol?tica.

ACTUAR

Hago un llamado respetuoso a los l?deres pol?ticos, para que luchen apasionadamente por sus propuestas, pero que controlen y eduquen a sus seguidores en el respeto mutuo, pues quien no respeta a quienes militan en otras instancias, a s? mismo se desprestigia y no es digno de confianza para ocupar un puesto de gobierno en la comunidad.

Insisto en mi exhortaci?n a participar con su voto responsable en las elecciones del pr?ximo domingo. Analice Usted las razones de quienes siempre desconf?an de nuestro sistema pol?tico y exhortan a no votar, as? como las de quienes invitamos a acudir a las urnas. Somos responsables de elegir a quienes presidan nuestros ayuntamientos y congresos. De nosotros depende en gran parte tener unas u otras autoridades. No hay que ser ap?ticos e indiferentes, sino optar por la alianza, el partido o la persona que nos genere m?s confianza. Hoy, m?s que antes, nos hemos de fijar en las personas que encabezan una opci?n pol?tica, m?s que en un partido, o en una alianza, pues se han desdibujado las diferencias partidistas y lo que cuentan son las personas.

Nadie venda su voto, ni se deje enga?ar por promesas y regalos. Analicemos, iluminados por nuestra fe, las propuestas de campa?a y las posibilidades reales que alguien tiene de cumplirlas. Seamos libres para apoyar a quien m?s nos convenza y que no nos presionen a emitir el voto por una opci?n. Con nuestro voto, libre y razonado, construyamos la paz social que el pa?s requiere. La mejor forma de contrarrestar la violencia, es apoyando a quienes generen paz y progreso para todos, en particular para los pobres y marginados.


Publicado por verdenaranja @ 22:35  | Hablan los obispos
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