Martes, 27 de julio de 2010

El Papa proclam? Venerable a Mar?a Antonia de Paz y Figueroa
Buenos Aires, 5 Jul. 10 (AICA)??

Venerable sor Mar?a Antonia de Paz y Figueroa

???? El Santo Padre Benedicto XVI autoriz?, el pasado jueves 2 de julio, a la Congregaci?n vaticana para las Causas de los Santos a promulgar el decreto por el que se reconoce que la Sierva de Dios Mar?a Antonia de Paz y Figueroa (Mar?a Antonia de San Jos?) practic? las virtudes cristianas en grado heroico y la proclam? Venerable. De este modo la religiosa, conocida como ?Mam? Antula?, dio un paso decisivo en el proceso de su beatificaci?n.

???? Nacida en Sil?pica (Santiago del Estero) en 1730 y muerta en Buenos Aires el 7 de marzo de 1799, fund? la Santa Casa de Ejercicios de Buenos Aires y las Hijas del Divino Salvador.

Mar?a Antonia de Paz y Figueroa y sus ?beatas?
???? En 1760, en Santiago del Estero, Mar?a Antonia de Paz y Figueroa reuni? a un grupo de chicas j?venes que viv?an en com?n, rezaban, ejerc?an la caridad y colaboraban con los padres jesuitas. En quel entonces se las llamaba ?beatas?; ahora se les dice laicas consagradas. Durante veinte a?os Mar?a Antonia estuvo al servicio de los padres jesuitas, asisti?ndolos especialmente en las tareas auxiliares de los ejercicios espirituales.

???? Cuando se produjo la expulsi?n de los jesuitas en 1767, Mar?a Antonia pidi? al mercedario Diego Toro que asumiera las tareas propias de la predicaci?n y la confesi?n, mientras que ella se ocupar?a con sus compa?eras del alojamiento y las provisiones para continuar con los ejercicios espirituales. La amistad con los jesuitas la sigui? manteniendo v?a epistolar.

Viajaba caminando descalza
???? Tiempo despu?s abandona Santiago del Estero para organizar ejercicios espirituales en Jujuy, Salta, Tucum?n, Catamarca y La Rioja. ?Mam? Antula? -as? empezaron a llamarla- era una mujer con un estilo muy peculiar. Los viajes los hac?a caminando descalza y pidiendo limosnas. No quedan testimonios de cu?ntas veces prepar? ejercicios en algunas ciudades, pero s?lo en Tucum?n se hicieron sesenta. A pesar de sus viajes por monta?as, desiertos y parajes que desconoc?a, jam?s sufri? percance alguno. En Catamarca padeci? una enfermedad y fue desahuciada por el m?dico. ?Me encomend? al Sagrado Coraz?n y me encontr? curada pronto, sin ning?n remedio?, asegur?. Una vez se rompi? una costilla, en otra ocasi?n se disloc? un pie ?pero fui curada una y otra vez por una mano invisible?, repet?a.

En C?rdoba y Buenos Aires
???? En menos de un a?o organiz? en C?rdoba ocho tandas de 200 y 300 personas. Y siempre consegu?a las limosnas suficientes como para mantener a toda esa gente e incluso en ocasiones hab?a un excedente que ser?a para ayudar a pobres y presos.

???? Pero en Buenos Aires no fue muy bien recibida. La trataron de loca, borracha, fan?tica y hasta de bruja. El obispo mostr? desconfianza y posterg? la respuesta por nueve meses, mientras solicitaba informes sobre Mar?a Antonia. Luego no s?lo le dio autorizaci?n sino que adem?s se convirti? en un gran admirador y le dej? un nada despreciable legado

???? Terminantemente opositor fue el virrey V?rtiz, dada su antipat?a visceral hacia todo lo que fuese jesu?tico. En esa actitud firme permaneci? por dos a?os y con poderes sobre el terreno religioso, le neg? a Mar?a Antonia la autorizaci?n para organizar los ejercicios espirituales. Pero ella no le dio gran importancia; le dio la espalda y se retir?.

???? En esa espera, el dinamismo de Mar?a Antonia no tuvo sosiego. Ni bien cont? con la autorizaci?n, ya ten?a todo preparado para iniciar los ejercicios espirituales. La semilla de estas pr?cticas germin? r?pidamente y el ?xito logrado entusiasm? al obispo, quien dispuso pagar el alquiler de la casa y puso a su disposici?n a su mayordomo para cualquier urgencia.

???? En tanto, dos amigas suyas hab?an emprendido en Salta y Tucum?n la organizaci?n de los ejercicios espirituales. Este hecho, unido a la trascendencia que cobraba esta pr?ctica religiosa, la alent? a darle forma a su peque?o grupo de beatas, con una serie de pasos que comenzaron en un postulantado, la vestici?n del h?bito, y la formulaci?n de votos privados.

???? Tiempo despu?s Madre Antula fue invitada desde la Banda Oriental (hoy Uruguay) para propagar los ejercios espirituales.

Miles de ejercitantes porte?os
???? Hacia 1788 escribi? Ambrosio Funes una carta contando que en ocho a?os habr?an hecho ejercicios espirituales unas setenta mil personas. Por eso proyectaba una casa dedicada especialmente a estas pr?cticas. Como respuesta obtuvo la donaci?n de tres parcelas de terreno contiguas. Pero faltaba todo lo dem?s, de manera que inici? nuevamente a solicitar ayuda y tuvo como apoderado en esta tarea a Cornelio Saavedra.

???? La pr?ctica de los ejercicios espirituales pas? a convertirse en una de las actividades religiosas m?s prestigiosas de la vida porte?a, y tanto los sectores de abolengo, como los de condici?n humilde encontraron en Mam? Antula a la persona a quien encomendaban sus oraciones por diversas necesidades.

???? En 1784 el obispo de Buenos Aires, Sebasti?n Malvar y Pinto, enviaba una carta al Papa inform?ndole que durante los cuatro a?os en los que se hab?an realizado los ejercicios espirituales en esa ciudad, hab?an pasado unas quince mil personas, sin que se les haya pedido ?ni un dinero por diez d?as de su estad?a y abundante manutenci?n?.

La gravitaci?n de Mar?a Antonia
???? En Roma, las cartas de Mar?a Antonia a sus amigos los jesuitas, despu?s de ser traducidas al lat?n, franc?s, ingl?s y alem?n, eran enviadas a distintas naciones, en particular a Rusia, ?nico pa?s que no hab?a sufrido el destierro de los jesuitas. Ciertos conventos franceses se hab?an reformado al leer sus cartas. La importancia asignada por el obispo de Buenos Aires a los ejercicios, lo llev? a disponer que ?ning?n seminarista se ordenase sin que primero la beata certificase la conducta con que se hubiesen portado en esos ejercicios?. Con lo cual se asignaba a Mar?a Antonia un papel significativo en la Iglesia porte?a de ese entonces.

El retiro final
???? Mar?a ?ntonia sent?a que le flaqueban las fuerzas. Contaba sesenta y nueve a?os y no pudo ver concluida su obra. Muri? el 7 de marzo de 1799. Pero el grupo de mujeres que la acompa?aba se convirti? en una pujante congregaci?n religiosa en 1878, que hoy desarrolla sus tareas apost?licas en varias provincias. El coraz?n de la Madre Antula sigue palpitando en la Santa Casa de Ejercicios que se conserva en Buenos Aires como uno de los edificios m?s antiguos de la ciudad y atesora viejos recuerdos en forma de im?genes, muros, puertas y patios, que constituyen un patrimonio vivo de la historia argentina.+

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