Domingo, 08 de agosto de 2010

Comentario al evangelio del domingo diecinueve del tiempo ordinario ? C, publicado en Diario de Avisos el domingo 8 de Agosto de 2010 bajo el ep?grafe ??DOMINGO CRISTIANO?.?

La casa por la ventana

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Daniel Padilla

?Cabodevilla, en esa larga meditaci?n que nos ha escrito sobre "la casa como m?stica del hogar y la familia", pinta una caricatura rebosando iron?a: la de un hombre que se pone a construirse su casa con los materiales m?s s?lidos, en un lugar pr?cticamente inexpugnable, con todos los m?todos m?s sofisticados –interiores y exteriores-, de seguridad.

En su obsesi?n por eliminar todo riesgo, termina por forrar toda la casa con hierro, con hierro macizo. ?Para comprobar despu?s, ay desdichado, que ha construido su casa sobre un volc?n! (Puede ser el retrato del hombre moderno, empe?ado en asegurarse con todos los seguros ante el incierto futuro).

Viene a ser un poco lo mismo que Jes?s nos cont? el domingo pasado, con tanto realismo, en el evangelio de Lucas. La insensata planificaci?n de aquel hombre ego?sta que se encerr? en sus inmensos graneros, con sus inmensas cosechas, so?ando en dedicarse a la "buena vida". Siendo as? que, aquella misma noche, lleg? la muerte desmoronando todos sus planes.

Son ap?logos crueles, no cabe duda. Nuestro pobre coraz?n se amilana como un pajarito asustado, al reflexionar seriamente sobre ellos, y escuchar encima la advertencia de Jes?s sobre la marcha –"gu?rdense de toda codicia"-, uno tiene la sensaci?n de encontrarse en el mayor de los desamparos, abandonado a todos los riesgos, perdido en la m?s negra oscuridad. Entonces, uno se pregunta: "?En eso consiste el seguimiento de Jes?s? ?No se trata, acaso, de una filosof?a inhumana, empapada en un peligroso masoquismo?".

Es necesario seguir leyendo a Lucas, amigos. Es justamente el evangelio de hoy. Escuchen lo que dice Jes?s:

"No temas, peque?o reba?o m?o, porque vuestro padre ha tenido a bien darles el Reino".

No se trata, por tanto, de un "expolio" absurdo y cruel, que nos proponga Jes?s, sumergi?ndonos en la nada. Es m?s bien un "trueque". Consiste en dejar el "reino de abajo" por el "reino de arriba", la "ciudad terrena" por la "ciudad de Dios", la bandera del "rey temporal" por la bandera del "Rey Eterno". Lo que San Pablo concret? tan claramente: "Los que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, que es donde est? Cristo y dejen los de la tierra…". O lo que el mismo Jes?s desmenuza en el evangelio de hoy un poco m?s abajo: "H?ganse talegas que no se echen a perder y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no llegan ni los ladrones ni la polilla".

Adem?s, cuando Jes?s dice: "Gu?rdense de toda codicia", no nos est? invitando al pasotismo o a la huida de toda responsabilidad. Al contrario, nos est? involucrando en la realizaci?n de una tarea que El comenz? y que nosotros debemos llevar a t?rmino: "Tengan ce?ida la cintura y encendidas las l?mparas. Est?n como los que aguardan a que su se?or vuelva de la boda, para abrirle apenas llegue y llame". El mundo es una "sinfon?a inacabada", amigos, y cada uno debe aportar su personal melod?a. No una melod?a para ser cantada, bailada y gozada en el sal?n cerrado de nuestro propio "yo", sino en ese gran templo de los hijos de Dios que es el Reino.

En resumen: Cuando Jes?s dice: "vendan sus bienes y den limosna", no nos est? empujando a "tirar la casa por la ventana" y nosotros con ella, sino, al rev?s, a acertar con la casa y puerta verdaderas. La que, al pasar por ella, nos haga exclamar: "Esta es la morada de Dios entre los hombres".

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Publicado por verdenaranja @ 9:40  | Espiritualidad
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