Domingo, 08 de agosto de 2010

Preg?n de las Fiestas patronales 2009, pronunciado por el Rvdo Don Luis P?rez, can?nigo de la Iglesia Catedral de La Laguna y publicado en el Programa de Fiestas 2010 del municipio de La Guancha.?

Preg?n de la fiesta a?o 2009

Ilma. Sra. Alcaldesa, Sras. Sres. Concejales, guancheras, guancheros, se?oras y se?ores:?

He asistido a muchos Pregones, sobre todo en San Crist?bal de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife, lugares, donde, por la misi?n encomendada, me ha movido siempre, mantenidos por personajes ilustres, personas preparadas y cubiertas de dotes excepciones, por lo que nunca pude imaginar, ni siquiera de lejos, que alguna vez recibir? una tal invitaci?n.

El hecho de que el Preg?n se pronuncie en un Pueblo como la Fuente de La Guancha, no merma responsabilidad ni el honor que supone ocupar esta tribuna; por eso, cuando esta Excma. Corporaci?n Municipal me pidi? hacerme cargo del Preg?n de sus Fiestas Patronales, supe no estar a la altura de lo que mi Pueblo se merece; pero quien no se lanza al agua jam?s aprende a nadar. Mi primer sentimiento es, queridos paisanos, el del agradecimiento, porque tal invitaci?n supone haber pensado en m? y elegirme, sin duda, entre otras posibilidades. Por ello: GRACIAS.?

Al querer hacer una mirada retrospectiva, se agolpan en la memoria muchos acontecimientos peque?os y grandes de la feliz ni?ez vivida entre estas calles, estos hermosos y f?rtiles campos, este dilatado y ancho mar, el cielo que nos cobija, los duros meses de invierno y tantos d?as esperando que despunte el sol, este pueblo bajo la mirada del imponente padre Teide y, a sus pies, la inmensa alfombra verde de, frondosos pinares.

Es la Fuente de La Guancha, como otros tantos viejos pueblos de nuestra geograf?a isle?a, nacida al socaire del Templo Parroquial del "Dulce Nombre de Jes?s" su Titular, y a la sombra protectora del Patronazgo de "Nuestra Se?ora de la Esperanza", punto de encuentro fraterno, y a partir del cual, van haci?ndose las calles, cual ra?ces que se incrustan en la volc?nica rugosidad norte?a. Ha sido Fe cristiana la que marc? el ritmo del devenir del tiempo. As? nacen tantos nombres cristianos, que ya pertenecen a la Historia: Barrios de "Santo Domingo " y " Santa Catalina" y numerosos lugares de nuestro entorno como "San Juan de la Rambla ", "San Jos? ", Barrios de "San Felipe", "Santa B?rbara "o "Playa de San Marcos", "Santa Cruz de Santiago de Tenerife" y " San Crist?bal de la Laguna "... y un largu?simo etc?tera, que omito, obviamente, para no resultar excesivamente pesado.

As? se ha escrito la Historia, que, desgranando las maneras del momento, descubre a las Generaciones venideras, lo que fueron las Generaciones del pasado. Un pueblo sin Historia es un pueblo sin identidad. Y la Fuente de la Guancha tiene su Historia, que comienza a forjarse desde aquella leyenda del Conquistador; que descubre en la Fuente a la bella "Guancha ", de la que queda prendado. Hermosa mujer que, adem?s de dar nombre a nuestro pueblo, tambi?n dio nombre al lugar lim?trofe para llamarse "Lomo de la Guancha", hoy "Lomo del Guanche", lamentable confusi?n, porque no fue, seg?n la leyenda, un guanche a quien encontr? el Conquistador; sino una bella y hermosa guancha. Este Pueblo, que ha ido recuperando tantos lugares, ya casi perdidos, como se perdi? su Fuente original, en el l?mite con el Municipio vecino de San Juan de la Rambla, no puedo menos de aplaudir con entusiasmo, el que el Ayuntamiento lim?trofe haya decidido estudiar un proyecto para recuperarlo. Ser?a muy de desear el que ambos Consistorios acordaran rehabilitar el lugar y dotarlo de la arboleda de entonces, am?n de sencillos y bellos jardines, que inviten a visitarlo y pasar ,felices momentos de viejos recuerdos y tranquilos paseos; las "tanquillas" bajo un inmenso zarzal y aquellos ?lamos, que, movidospor el aire, luc?an el blanco y verde de sus incontables y tiernas hojas. Y?por qu? no? conseguir hacer honor y fidelidad a la Historia para que el Lomo recupere su nombre, tomado, no del Pueblo de La Fuente de La Guancha, sino de la bella mujer que el Conquistador encontrar?.

Nunca me avergonc? de mi Pueblo, que me vio nacer. En ?l crec? junto a su viaje iglesia, hoy tan primorosa y bellamente remozada, por iniciativa e incansable esfuerzo del P?rroco, D. Sebasti?n, y el incondicional y generoso apoyo popular; admiraci?n del visitante, que me ayud? a ser lo que soy. Un Pueblo queme marc? de tal manera y que nunca puedo olvidar; al que siempre deseo volver y en el que quiero reposa; Pueblo del que me siento orgulloso.

Jam?s podr? entenderse la historia de La Fuente de La Guancha sin la referencia ancestral a la Virgen de la Esperanza, centro en torno al que gira el quehacer popular. Es su tesoro m?s valioso, al que colman de toda clase de mimos y cuidados. Todo resulta peque?o, pobre y escaso cuando se trata de la Virgen de la Esperanza. Hasta el propio paisaje proclama la profimda devoci?n a la Virgen, vestida de verde esmeralda de sus campos. El propio y espl?ndido Cerro Gordo no parece asemejarse m?s que el manto de la Se?ora, de la cabeza a los pies. Su bell?simo y sereno rostro fue el m?s admirado y querido del Obispo P?rez C?ceres. De la iconograf?a de la Madre de Dios he conocido incontables im?genes, pero la conclusi?n es la misma: Como T?, Virgen de la Esperanza, ninguna, ofreciendo a tu Hyo Redentor del mundo, como ?nica Ancla de salvaci?n; as? lo quise expresar en los versos del "Ave", dedicada a la Virgen de mis amores:?

La Guancha tiene un tesoro,
Color de verde esmeralda:
T?, que brillas m?s que el oro,
?Oh Virgen de la Esperanza!?

La Guancha es un manto verde
Desde la cumbre hasta el mar,
Como T?, "Esperanza nuestra",
En lo alto de tu Altar.

Del Cielo Dios nos env?a
A Jes?s, Ancla que salva;
Por eso T? eres, Mar?a,
La Virgen de la Esperanza.?

Las peque?as y grandes historias que nos hablan de milagros acaecidos en el pasado, siguen sucediendo en nuestros d?as. Cada devoto podemos contar lo que Ella ha significado y realizado en nuestra vidas, como la vista concedida al hijo de quien regal? la prenda m?s valiosa: su corona de oro y filigrana, ?nica en su g?nero en la Di?cesis, de valor incalculable, que ha recorrido importantes Exposiciones Sacras, a lo largo y ancho de nuestra geograf?a insular. As?, cuando se adorna para sus Fiestas, tres en el a?o, luce numerosas joyas, exvotos de quienes se sienten agradecidos, o simplemente signos del cari?o de aquellos que disfrutan viendo como Ella las luce, mejor que ninguna:

Adornada de oro y plata,
De perlas y de brillantes.
Exvotos son de tus hijos,
De propios y caminantes.

Prendas llenan tus vestidos,
Rosario de oro y corales:
Son l?grimas y suspiros,
Flores de bellos rosales.

?

Me siento especialmente afortunado de haber intervenido para que una de sus Fiestas se estableciera, y que hoy veo, con verdadera satisfacci?n, que ha ido creciendo m?s y m?s. La historia ocurri? de esta manera: Corr?an ya los 60, siendo estudiante de Teolog?a, cuando, por entonces, hubo una epidemia de gripe tal aquel a?o, que los Superiores del Seminario Diocesano, ante la cantidad de seminaristas enfermos, sinti?ndose importantes para poder tratarlos debidamente, decidieron adelantar las vacaciones navide?as, por lo que llegu? al Pueblo antes del 18 de diciembre. Fue entonces cuando dije al recordado P?rroco, D. Octavio Hern?ndez: "El d?a 18 de diciembre es la Fiesta Lit?rgica de Ntra .Sra. de la Esperanza ", tambi?n llamada de Ntra. Sra. de la "O" o de la "Consolaci?n": Le anim? a tener ese d?a una Misa un tanto especial en su honor. As? comenz?, hace m?s de cuarenta a?os, la Fiesta de Diciembre, que tanto auge ha cobrado en la actualidad.?

Conocida es La Guancha por la laboriosidad de sus habitantes. Son gentes hechas al duro trabajo del campo, del que arrancan las que fueron tan famosas papas bonitas, tambi?n llamada `papa guanchera , llenando nuestras mesas a diario, acompa?adas del chame, el pescado salado o sardinas, bogas y chicharros frescos de la playa de Santo Domingo o de San Marcos, pregonados por Balbina y Domitila, a cuyas voces sal?an a recibirlas todos los gatos del pueblo, mayando a pleno pulm?n y levantando el rabo m?s derecho que una vela. Recuerdo que, siendo muy ni?os, a Balbina, la que sub?a por mi calle, siempre tan cari?osa conmigo, un d?a, que se quejaba de tanta escasez, le promet? que, cuando ganara dinero, le regalaba doscientas pesetas, mucho dinero por aquellas. fechas, pues era el equivalente a unos ocho jornales. Esta promesa nunca la olvid?. Y una vez ya ordenado sacerdote, sabiendo que hab?a fallecido, apliqu? Misas en sufragio de su alma, en lugar de las doscientas pesetas.?

Gentes dadas a cuidar frutales, a ayudar al vecino en la recolecci?n o llevar el consabido plato de sabrosas y escogida fruta "de parte de mi madre" En sus montes se puede encontrar el preciado madro?o, de exquisito, ex?tico y caracter?stico sabor.?

No puedo obviar sus abundantes y bien cuidados vi?edos, cuyos caldos han sido dignos de muchos y bien merecidos premios a nivel insular, nacional e incluso internacional. Sabido es de la fama de los vinos isle?os, reconocida allende nuestras fronteras, que hasta Shakespeare cita en algunas de sus obras y Casas Reales europeas inclu?an en sus men?s.?

Pero quiz?s, lo que m?s nombre ha dado a la Fuente de La Guancha, ha sido el incre?ble y tit?nico esfuerzo del Pueblo por exprimir de las entra?as de la tierra el m?s preciado y necesario l?quido vital: el AGUA, que el Obispo Nivariense Don Luis Franco, de feliz memoria, llamara "oro molido ", en una Celebraci?n Eucar?stica tenida en la capilla de San Antonio, reci?n alumbrada el agua en "El Pinalete ", como acci?n de gracias al Santo. Este hecho ha sido el responsable de que a La Guancha se le conociera en la Isla de Tenerife como el "Pueblo del Agua". ?Qu? familia no ten?a alguna "acci?n en cualquiera de las

numerosas galer?as, incrustadas varios kil?metros en las duras entra?as de la tierra hasta llegar cerca de las faldas del Teide? En m?s de una ocasi?n, en compa??a de mi padre, pude recorrer alguna de esas galer?as.?

?C?mo podr?a olvidar aquellas famosas Semanas Culturales del Casino de las que intentaba no perder ni un solo acto? Ellas hablaron mucho del ansia del cultura de un peque?o pueblo norte?o. Por ellas pasaron numerosos personajes, famosos incluso a nivel nacional, y en ellas me cupo el honor de poder participar en alguna ocasi?n, poniendo mi pobre y escaso granito de arena. Un pueblo que cont? con dos rondallas t?picas, formando parte de la infantil, siendo pareja de Paulina, quien, al no querer ser la m?a, provoc? mi desconsolado llanto de ni?o, porque mis ojos corr?an m?s bien tras los pasos de otra, a quien buscaba constantemente en las verbenas populares de las Fiestas, intentando que aceptara mi baile, que consegu? muchas veces. Un pueblo que siempre cont? con una Banda de m?sica y en la que pude aprender, bajo la batuta de mi querido y recordado D. Juan Luis, el Solfe suficiente para formar parte, en el seminario, de la "Schola Cantorum " y llegar finalmente a dirigirla y componer para la misma en su ?ltima etapa.Siempre recordar? aquellos equipos de m?sica, que amenizaban las Fiestas y en las que, a trav?s de sus micr?fonos, instalados en su Kiosco central, cantaba para una plaza repleta `Juan charrasqueado ", o en la Novenas de Mayo, en una Iglesia llena de fieles, cantaba, subido sobre una silla de brezo, pues no asomaba por la baranda del Coro, "Madre m?a, que est?s en los Cielos" y las "Letan?as" del Santo Rosario.?

Por todo ello, desde el coraz?n mismo de un pueblo que siempre valor? y cre? fama por sus exquisitas labores de artesan?a, quiero dirigirme a Nuestra Se?ora de la Esperanza, para decirle lo que, no tengo duda, hace favor se sus devotos hijos:?

El Cerro Gordo bendices:
Papas bonitas, frutales,
De su mar rico pescado,
Madro?os en sus pinares.

Es tu pueblo fiel y culto,
Laborioso y artesano,
Los vinos de sus vi?edos,
Aguas labor de sus manos.

?

No quiero concluir, queridos paisanos, sin recordar aquella d?cima que compuse para finalizar un serm?n en las Fiestas de la Esperanza y que, debo decirlo, habla de la sinceridad de mi alma y de lo que verdaderamente siento en mi interior, no solamente agradeciendo vivamente la generosidad de la atenci?n dispensada, sino el cari?o y la benevolencia con que he sido acogido:

?

Soy guanchero, de La Guancha,
pueblo culto y laborioso,
del que me siento orgulloso.

Y mi coraz?n se ensancha,
Cuando te veo sin mancha,
Mirar con dulce bonanza,
Luchar sin flecha ni lanza,
Por conservar la ternura,
De Ti la Madre m?s pura
?Oh Virgen de la Esperanza!?

Luis P?rez y P?rez

Can?nigo, maestro 1? de capilla de la Santa Iglesia Catedral de San Cristobal de La Laguna.

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