Lunes, 09 de agosto de 2010

ZENIT? publica el art?culo que ha escrito monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, con el t?tulo "Fracturas intracomunitarias".

VER

Estamos realizando las visitas pastorales a parroquias y misiones de nuestra di?cesis, con el fin de acompa?ar y fortalecer el proceso evangelizador y la vida cristiana de las comunidades y animar a los servidores eclesiales. Nos duele constatar el sufrimiento de nuestros pueblos por las divisiones internas que los desestructuran, por diferencias pol?ticas y culturales, por problemas agrarios no resueltos, por la necesidad de tierra, que no alcanza. Ya pasaron las elecciones, pero quedaron heridas y resentimientos, que no sanan f?cilmente.

Una de las divisiones m?s dolorosas y cuestionantes es la originada por las diferentes formas de vivir y expresar la fe, no s?lo por la confrontaci?n con los protestantes, sino al interior de las mismas comunidades creyentes. Unos asumen la dimensi?n social de la fe y hacen mucho an?lisis de la realidad, y a otros esto les parece pura pol?tica, ajena a la Palabra de Dios. A unos les ayuda manifestar su fe con cantos y signos de corte carism?tico, y a otros esto les parece espiritualismo y evasi?n del compromiso social y pol?tico del cristiano. Unos sostienen su creencia en tradiciones y costumbres de matriz cat?lica, pero con mezcla de ritos m?s parecidos a los del Antiguo Testamento, sin incidencia en la transformaci?n de la realidad. Unos deben su conversi?n a alg?n retiro espiritual, a uno de los nuevos movimientos eclesiales, y otros rechazan todo lo que no vaya en la l?nea de la pastoral m?s generalizada; quisieran que se cerrara la puerta a esos movimientos, siendo que a muchos les han sostenido en su fe.

JUZGAR

Dice Jes?s: "En esto conocer?n todos que ustedes son mis disc?pulos: si se tienen amor unos a otros" (Jn 13,35). Y comenta San Pablo: "Toda la ley alcanza su plenitud en este solo precepto: Amar?s a tu pr?jimo como a ti mismo. Pero si se muerden y se devoran unos a otros, miren no vayan a destruirse mutuamente" (G?l 5,14-15). Por ello, exhorta a los fieles romanos: "No se estime cada quien m?s de lo que conviene, sino m?s bien tengan una sobria estima seg?n la medida de la fe... Nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, pero teniendo dones diferentes, seg?n la gracia que se nos ha dado...?mense cordialmente unos a otros, cada uno estimando en m?s a los dem?s... Tengan un mismo sentir unos con otros, sin complacerse en la altivez" (Rom 12,3-16).

La vocaci?n de nuestra Iglesia es llamar a la unidad, construir la fraternidad, servir de puente y lazo de uni?n entre los diferentes. As? dice el Concilio Vaticano II: "La Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la uni?n ?ntima con Dios y de la unidad de todo el g?nero humano" (LG 1).

Nuestro III S?nodo Diocesano, en su nota marginal 504, cita la Exhortaci?n Ecclesia in Am?rica del Papa Juan Pablo II: "La di?cesis, en cuanto Iglesia particular, tiene la misi?n de empezar y fomentar el encuentro de todos los miembros del Pueblo de Dios con Jesucristo, en el respeto y promoci?n de la pluralidad y la diversidad, que no obstaculizan la unidad, sino que le confieren el car?cter de comuni?n" (EAm 36). En concordancia con la sant?sima Trinidad, origen de la Iglesia y de toda pastoral, nuestro S?nodo nos invita a favorecer "la unidad en la diversidad" (465). "El Consejo Pastoral Parroquial, ejerciendo una labor de mediaci?n, ha de trabajar siempre en favor de la unidad y la reconciliaci?n de los diferentes grupos dentro de la comunidad" (567). Se nos pide reconocer "la parroquia como comunidad de comunidades y movimientos" (p?g. 125) y aprovechar "los grupos y movimientos para evangelizar" (371).

ACTUAR

El servicio de cuantos tenemos un ministerio pastoral en las comunidades es escuchar, analizar, iluminar, corregir, impulsar, animar, unir; para ello, debemos servir como un puente entre los extremos, aunque en este servicio seamos pisados por los que transitan de una a otra orilla eclesial.

Seamos un puente de mente abierta y coraz?n generoso, para unir a los que est?n partidos, divididos, confrontados, y no seamos de los que excluyen sistem?ticamente a quienes viven su fe en forma diferente a la nuestra.


Publicado por verdenaranja @ 23:01  | Hablan los obispos
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