Domingo, 15 de agosto de 2010

Comentario al evangelio de la Fiesta de la Asunci?n de Mar?a publicado en el Diario de Avisos el domingo 15 de Agosto de 2010 bajo el ep?grafe ?DOMINGO CRISTIANO?

Busquen a la mujer

Daniel Padilla

Fue Alejandro Dumas el que, en "Los mohicanos de Par?s", escribi? esta frase: "Busquen a la mujer". Encerraba tanta filosof?a que, con el tiempo, se ha convertido en un refr?n de sagaz psicolog?a. Efectivamente, la mujer suele aparecer como inspiradora, impulsora o causante de much?simas acciones varoniles, grandes o peque?as, positivas o negativas. Detr?s de grandes ?xitos masculinos suele andar agazapada la figura de una mujer. Y detr?s de sus fracasos, tambi?n.

Juan Pablo II, en su documento sobre "La Dignidad de la mujer" escribe: "La mujer es una "provocaci?n para el hombre". S?, es la que va delante llamando, animando, recorriendo previamente un camino, que otros despu?s recorrer?n.

Pues bien. Al analizar ese acontecimiento supremo de la venida de Dios al mundo, se me antoja que tambi?n hay que "buscar a la mujer". Y resulta que "la mujer" est?: "La Virgen se llamaba Mar?a". Eso es justamente lo que trata de ense?arnos la liturgia de este domingo con Mar?a como protagonista. Y si hoy cantamos "alabanzas a Mar?a" y gozarnos cada domingo que el Se?or viene, est? y vendr?, es decir, podemos llamarle "Emmanuel", "busquen a la mujer", ya que ser? ella la que, desde el temblor y el amor de su fiat, de su s?, de su h?gase, hizo posible la maravilla.

Pero hay m?s, amigos. No piensen ni por un momento que el "fiat" de Mar?a fue un "h?gase" coyuntural y para el caso, como si fuera el primer y ?ltimo cap?tulo en la aventura del Dios humano. No piensen que luego ella se retir?, como esos personajes del teatro que dicen unas frases en el primer acto y luego se van, desaparecen. No. "Sigan buscando a la mujer". Y la encontrar?n siempre en todo el itinerario de Dios a los hombres.

Ya en la misma Palabra de Dios la encontramos en Ain-karin, en actitud de presencia y servicio hacia su prima. No se qued?, no, como figura decorativa en su casa. Pronto tradujo su "fiat" en acciones concretas: ayudar a la madre del precursor, para que el precursor llegara, a allanar el camino de aqu?l que iba a venir "para allanar los caminos del Se?or".

Hubo un momento, despu?s, en que las fuerzas del mal quisieron matar al "reci?n nacido Rey". Pues, "busquen a la mujer". Y all? la encontrar?n, comprometida y eficiente, salvando al Salvador, haciendo un camino, por desiertos y soledades, para aqu?l, que "era el Camino".

Luego vendr? el largo par?ntesis de Nazaret. Treinta a?os Dios escondido. Pues, "busquen a la mujer". Y ver?n que aquel Verbo de Dios, Sabidur?a increada, fue aliment?ndose en aquella escuela maternal "creciendo en edad, en sabidur?a y en gracia".

Tuvo que marcharse, claro est?, un d?a, por entre monta?as y valles, al lago y a las ciudades. Pareci? entonces que llegaba su independencia plena, "su hora", como ?l dec?a. Pero, no; "busquen otra vez a la mujer". Y all? estar?. O como intercesora sol?cita –"no tienen vino"- en las bodas de Can?. O como madre emocionada, escuchando la predicaci?n de su hijo: "Ah? est?n tu madre y tus hermanos…"

Suban, en fin, a la monta?a. "De una vez por todas va a ofrecer, como sacerdote ?nico, el sacrificio de la nueva y eterna alianza". Ya no hace falta que busquen a la mujer, porque el mismo Jes?s, desde la verdad de su holocausto, nos la muestra y ofrece: "Ah? tienen a la mujer. Ah? tienen a vuestra madre".

Yo tengo que terminar estas l?neas. No se puede entender la historia de nuestro pueblo canario sin ella, sin Mar?a de Candelaria. Pero la historia de la mujer no termina. S?panlo: en todos los entresijos blancos de la Historia de nuestras gentes o de nuestra particular andadura hacia Dios, ha estado, est? y estar? ella: la Mujer, la "dulce Virgen Mar?a" de Candelaria. Busquen a la Mujer desde la cumbre hasta la playa.


Publicado por verdenaranja @ 9:40  | Espiritualidad
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