Jueves, 19 de agosto de 2010

Homil?a de monse?or Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, para la homil?a del domingo 18? durante el a?o (1 agosto 2010). (AICA)

?LA VIDA DEL HOMBRE NO EST? ASEGURADA POR SUS RIQUEZAS? ????????

Lc 12,13-21?

I. ??QUI?N ME HA CONSTITUIDO JUEZ???

1. El Evangelio de hoy se abre con el requerimiento que alguien le hace a Jes?s para que intervenga en la repartici?n de la herencia: ?Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo? (Lc 12,13). Jes?s le respondi?: ?Amigo, ?qui?n me ha constituido juez o ?rbitro entre ustedes?? (v. 14). Si bien el centro del mensaje radica en la ense?anza sobre la avaricia, conviene detenernos un instante en este primer interrogante que propone Jes?s.?

II. LA IGLESIA NO ES UN ENTE MEDIADOR DE LA SOCIEDAD CIVIL?

2. Cuando existe un conflicto social, se ha hecho habitual en la Argentina que una de las partes, en especial la m?s d?bil, pida la mediaci?n de la Iglesia, muchas veces sin entender debidamente lo que ella significa. Seg?n mis recuerdos, ello habr?a comenzado a comienzos de los 60, cuando el Cardenal Caggiano medi? para que se solucionase un largo conflicto ferroviario que ten?a paralizada a la Rep?blica. Desde entonces se cre? la fantas?a popular de que lo que nadie puede lo puede la Iglesia. Varios episodios provinciales potenciaron luego esta creencia. Y, finalmente, dos muy relevantes: a) uno, a nivel internacional, la mediaci?n de Juan Pablo II en el diferendo entre Argentina y Chile por el Beagle; b) la Mesa del Di?logo Argentino, despu?s del derrumbe de diciembre de 2001. Dos situaciones desesperadas. ?Pod?a la Iglesia negarse a hacer de buen samaritano?

???????? Pero situaciones excepcionales no constituyen a la Iglesia como un ente mediador ordinario de la sociedad civil. Ni significa que ella sea siempre capaz de jugar ese papel. De all?, la prudencia de los episcopados argentino y uruguayo en el conflicto por la Pastera Botnia. Una cosa fue poner gestos de paz, para que no se exacerbasen los ?nimos y ayudasen a crear el clima para encontrar caminos de entendimiento. Otra hubiese sido que la Iglesia asumiese un papel que no le es propio. Las sociedades pol?ticas tienen sus entes mediadores. Y la Iglesia debe alentarlos.?

III. ?SER RICO A LOS OJOS DE DIOS??

3. Vengamos ahora al mensaje central del Evangelio de hoy: ?Despu?s Jes?s dijo: ?Cu?dense de toda avaricia, porque en medio de la abundancia, la vida del hombre no est? asegurada por sus riquezas?? (Lc 12,15). Jes?s expone su doctrina con una par?bola: la del hombre rico que tuvo una gran cosecha, y no teniendo lugar, destruy? los graneros y construy? unos m?s grandes para almacenarla, pensando darse luego la buena vida: ?Alma m?a, tienes bienes almacenados para muchos a?os; descansa, come, bebe y date la buena vida? (v. 19). Pero lo sorprende la muerte: ?Dios le dijo: ?Insensato, esta misma noche vas a morir. ?Y para qui?n ser? lo que has amontonado???. Y Jes?s concluye: ?Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para s?, y no es rico a los ojos de Dios? (v. 21).??

4. Aprovechar la vida para hacerse ricos a los ojos de Dios, es un tema muy evang?lico. San Lucas lo recalca especialmente. El pr?ximo domingo leeremos un pasaje semejante: ?Vendan sus bienes y denlos como limosna. H?ganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladr?n ni destruye la polilla? (Lc 12,33). En otra ocasi?n, cuando un hombre importante se acerc? a Jes?s, al manifestarle que hab?a cumplido todos los mandamientos desde su juventud, ?l le respondi?: ?Una cosa te falta todav?a: vende todo lo que tienes y distrib?yelo entre los pobres, y tendr?s un tesoro en el cielo? (Lc 18,22).??

5. Si tomamos en cuenta todo el Evangelio de San Lucas, especialmente las par?bolas en las que aparece la figura de un administrador, para Jes?s no est? mal atesorar. Lo que est? mal es atesorar mal. Se atesora mal cuando se administra mal. Se administra mal cuando se junta plata por juntar plata, quit?ndole su sentido y d?ndole uno que no tiene, convirti?ndolo en un ?dolo al que se le sacrifica la vida. Por esto Jes?s dice que ?la vida del hombre no est? asegurada por sus riquezas? (Lc 12,15).?

6. El dinero es trabajo acumulado. Con ?l puedo adquirir los bienes necesarios para mi vida y para compartirlos con mis seres queridos y con los m?s pobres. Y, eventualmente, para crear una fuente de trabajo, de modo que otros tambi?n puedan adquirir los bienes necesarios para la vida y compartirlos con sus seres queridos y con los pobres. Esto es ?ser rico a los ojos de Dios?, ?atesorar en el cielo?.?

IV. ?INSENSATO, ESTA MISMA NOCHE VAS A MORIR??

7. Dios le anuncia la muerte al avaro. ?sta es un hecho natural en la vida del hombre. Y, a la vez, decisivo. Porque es entonces cuando comienza la vida definitiva. ?sta ser? de acuerdo a c?mo hayamos administrado los bienes durante nuestra vida terrena. Sin embargo, en un hecho en el que modernamente no queremos pensar. Tal vez, en otra ?poca, se abus? de ?l, especialmente en la predicaci?n de las misiones y de los ejercicios espirituales. Pero ?hoy no est? demasiado ausente de la predicaci?n y de la catequesis? Para Jes?s la muerte no es nada truculento. Es simplemente el momento decisivo. Y hemos de tenerlo muy presente si queremos ser felices y ricos de verdad.?

Mons. Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia?


Publicado por verdenaranja @ 22:52  | Homil?as
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