Martes, 24 de agosto de 2010

Calcuta (Agencia Fides) – Es Jes?s quien conduce los pasos de las Misioneras de la Caridad, a quienes gu?a el Esp?ritu Santo y el compromiso misionero: a 100 a?os del nacimiento de Madre Teresa (aniversario que se celebra el 26 de agosto de 2010), es aquel “confiarse a la Providencia” uno de las caracter?sticas principales que la Congregaci?n de las hermanas del “sari blanco” viven en el respeto y en recuerdo de su fundadora, definida “un milagro para la historia de la humanidad”. Es lo que afirm? la Madre Mary Prema, alemana de nacimiento, hoy Superiora General de la Orden, en una entrevista realizada por Agencia Fides a trav?s de “Missio Austria”, las Obras Misionales Pontificias en Austria.

Entrevista a la Madre Mary Prema, Superiora General de las Misioneras de la Caridad”


Madre Teresa, un milagro para el mundo

La Madre Prema es la responsable de una orden religiosa que en todo el mundo se ocupa de los pobres y enfermos. ?Porqu?, a su modo de ver, Dios permite el sufrimiento?
El sufrimiento no puede ser un castigo. Sin embargo, Dios lo permite. Nosotros podemos sacar provecho del sufrimiento para acercarnos a ?l y pedirle la gracia de soportar y saber vivir ese sufrimiento. El sufrimiento no pocas veces es consecuencia de nuestras decisiones. Pero es tambi?n una consecuencia de la naturaleza ca?da y fr?gil del ser humano. Naturalmente el sufrimiento puede ser provocado tambi?n por cosas que est?n fuera de nuestro alcance. Cat?strofes naturales como el terremoto de Hait? y los aluviones de Pakist?n son un claro ejemplo. Pero estoy convencida de que Dios permite el sufrimiento porque ?ste tiene la capacidad de convertirnos en hombres y mujeres mejores y m?s profundos. As? nos volvemos capaces de entender que este mundo y esta vida no son la meta suprema, sino que existe algo m?s: la vida del alma que –cuando acepta verdaderamente el sufrimiento– es purificada.

La Madre Teresa distingu?a entre sufrimiento f?sico y sufrimiento espiritual: ?podr?a explicarnos mejor c?mo en su trabajo hoy en d?a esta doble realidad?
El sufrimiento m?s grande es el sufrimiento espiritual, el del alma. Aqu?, en Calcuta, vemos que para nosotros es mucho m?s simple cumplir con el servicio f?sico de las “obras de misericordia corporales”: lavar a las personas moribundas, la asistencia m?dica a los enfermos y la ayuda a los despojados en nuestras casas. Los servicios espirituales de la caridad exigen un compromiso mucho m?s grande. Al sufrimiento del alma podemos reaccionar sobre todo con nuestra oraci?n. Es importante que la gracia divina toque a las personas que viven en el sufrimiento. Y es tambi?n importante para nosotras rezar por ello: cada d?a nos detenemos en una hora de oraci?n frente a la Eucarist?a. Para nuestro trabajo esto es fundamental: en efecto, no se trata de un compromiso social, sino de un verdadero compromiso misionero.

?Qu? entiende por misi?n? ?Para la Madre Teresa se trataba de una “conversi?n” a la fe cat?lica?
La Madre Teresa deseaba que todos conociesen y amasen a Jes?s. Estaba convencida de que cada alma desea la salvaci?n de Jes?s, independientemente de que fuese consciente o no. La obra de la conversi?n, sin embargo, es siempre una obra de Dios. No es nuestra tarea. S?lo Dios convertir un alma. La Madre Teresa entendi? su propia vida como la tarea de amar a Jes?s y transmitir ese amor a todas las personas en torno a ella. Este era su ?nico objetivo. Buscaba en consciencia de hacer s?lo aquello que Dios esperaba de ella. Madre Teresa pensaba que Dios la hab?a llamado a cumplir un servicio aut?ntico y desinteresado al hombre, y a tener una atenci?n absoluta frente a la persona que sufre. Estaba siempre presente al 100% y con el coraz?n abierto frente a cualquier persona que se cruzase en su camino. No estuvo jam?s interesada en las cosas grandes, no se ocupaba de hacer publicidad o cosas semejantes. En el primer plano estaba siempre el encuentro directo con la persona individual. Ello, naturalmente, era expresi?n de una gran sabidur?a.

?Podr?a decirnos c?mo dirig?a la Madre Teresa y c?mo viv?a en su ambiente? ?Cu?l era la imagen que Usted, Madre Prema, ten?a de Madre Teresa?
Ella misma probablemente dir?a que su objetivo era el de transmitir siempre a las personas en torno a ella la experiencia de Jes?s. Esta es la herencia que nos ha dejado. A trav?s de su vida, su trabajo, su fuerza atractiva, acercaba a las personas a Dios. Ella no predicaba pero con su vida daba testimonio. A?n hoy en d?a muchos me cuentan de su primer encuentro con Madre Teresa. Tal vez hab?an estado con ella no m?s de 5 minutos en la Terraza de nuestra casa madre. Pero ese ?nico momento cambi? sus vidas para siempre. Con frecuencia bastaba una frase, una buena palabra. Muchas de estas personas son hind?es y no se convirtieron al cristianismo luego del encuentro con Madre Teresa. Pero han comenzado a ver la vida y su trabajo con otros ojos y se han vuelto otras personas, que viven de una manera distinta, seg?n el amor y la misericordia, al interior de sus familias. Hay much?simos ejemplos.

A 100 a?os del nacimiento de Madre Teresa, ?cu?les son seg?n Usted los grandes desaf?os para la congregaci?n en los pr?ximos a?os?
Las misioneras de la caridad parecen una gran organizaci?n, pero nosotros no hacemos programas para los pr?ximos 10 a?os. Buscamos seguir abiertas a lo que Dios nos pida. S?lo Jes?s nos dir? cu?l es el pr?ximo paso. Por ello, siguiendo el esp?ritu de la Madre, no soy yo quien ejerce el control: es Dios quien toma las decisiones.

?La Madre Teresa dej? indicaciones sobre orientaciones futuras de la orden?
Una vez alguien le pregunt? lo que suceder?a cuando ella no estuviera m?s presente. Su respuesta fue muy seca: “?Antes d?jeme morir tranquila!” Nunca nos dio indicaciones sobre los programas futuros. Adem?s del hecho que habr?amos tenido que empe?arnos siempre en ser cada vez m?s santas. Este era su continua exhortaci?n. Hoy en la direcci?n de la orden trabajamos en grupo: Otras tres religiosas comparten esta tarea conmigo. Pero en el fondo, como Superiora General, la responsabilidad por la Orden es m?a. Para tal tarea he tenido que aprender mucho de nuestra fundadora. El proceso decisional se realizaba en dos fases: la primera era la de deliberar y conocer todas las posibilidades y las consecuencias (decision making); luego tocaba decidir (decision taking). Madre Teresa se hac?a aconsejar muy cuidadosamente, seguidamente se retiraba y luego tomaba la decisi?n. Era muy capaz en esto.

?C?mo enfrentar?is los desaf?os del nuevo milenio?
Madre Teresa se dispon?a a escuchar a Jes?s y estaba siempre abierta a nuevos desaf?os y problem?ticas que se encuentran en la sociedad. En los a?os ochenta era por ejemplo el VIH/Sida. Abri? en New York una casa para las v?ctimas de esta enfermedad. Era central el acompa?amiento a los enfermos en la fase terminal. Entonces no exist?an a?n medicinas para tener bajo control el virus. ?Qu? sufrimiento! Madre Teresa a su tiempo escuch? a Jes?s y manten?a siempre un o?do abierto a los problemas del mundo. De este modo tambi?n nosotros debemos escuchar a Jes?s y ser generosas. Ella era muy generosa con Dios y con quien sufr?a. En esto queremos imitarla.

?Con qu? formaci?n las religiosas se preparan para esta tarea?
Desde el inicio de su camino, las novicias tienen la posibilidad de trabajar con pobres en los slum. Reciben nociones para el cuidado de enfermos y naturalmente una formaci?n de base en teolog?a, historia de la Iglesia, catequesis y Sagrada Escritura.

Seg?n usted, ?cu?ndo ser? canonizada la Madre Teresa?
Todos hablan de una aceleraci?n, en el camino hacia la canonizaci?n, en ocasi?n del 100? aniversario del nacimiento (26 de agosto 2010). Pero yo no creo que esto sea tan importante. Todos saben que es santa. Tanto para hind?es como para cristianos, aqu? en Calcuta y en la mayor parte de lugares en los que estamos presentes esto no se pone en duda. Todos esperan un milagro … pero la misma Madre Teresa era el milagro para el mundo y para la humanidad. (MS-PA) (Agencia Fides 23/8/2010)


Publicado por verdenaranja @ 17:44  | Entrevistas
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