Mi?rcoles, 25 de agosto de 2010

Texto del micro radial de monse?or Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, emitido por LT 9 (14 de agosto de 2010). (AICA)

ASUNCI?N DE LA VIRGEN MAR?A

La devoci?n a la Virgen Mar?a forma parte de la fe cat?lica. ?Qu? significa esto? La fe cristiana en un sentido se refiere s?lo a Dios, pero, y esto es lo importante, tambi?n a su obra. El Dios de la fe cristiana no es un principio creador del mundo, que permanece ajeno a la vida de los hombres. No, es un Dios que, adem?s de ser creador, es un Padre providente que acompa?a al hombre. Esta es la certeza y confianza de la fe que nos ense?a la Biblia, y que se hace oraci?n al decir: ?Se?or, no abandones la obra de tus manos? (Sal. 138). Este obrar providente de Dios se hizo historia de salvaci?n en Jesucristo. ?l ha venido para ser, dentro del plan de Dios, la palabra y presencia definitiva que acompa?a al hombre como: ?Camino, Verdad y Vida? (Jn, 14,6). S?lo desde esta perspectiva del proyecto de Dios, cumplido en Jesucristo, es posible comprender el sentido y la devoci?n a la Virgen Mar?a.

Qui?n es, entonces, la Virgen vista desde este plan providente de Dios? La mujer elegida para ser la madre de Nuestro Se?or Jesucristo. Esto es lo que hace de ella una mujer ?nica y que ocupa, por ello, un lugar propio en la devoci?n del pueblo cristiano. A ella la vemos como hija predilecta de Dios Padre y la madre de Jesucristo. En ella reconocemos el camino de Dios hacia nosotros. Toda su vida ser? un referirse a Jesucristo. El relato de las bodas de Can? nos muestra c?mo es esta misi?n de Mar?a dentro del plan de Dios: ?Hagan todo lo que ?l les diga?, les dice a los disc?pulos (Jn. 2, 5). Es madre, pero tambi?n la primera disc?pula de su Hijo. Luego, a los pies de la Cruz, recibe de su Hijo un encargo que marca su vida: ?Mujer, aqu? tienes a tu hijo. Luego dijo al disc?pulo: Aqu? tienes a tu madre? (Jn. 19, 26-27). En esta palabra de Jesucristo podemos ver el comienzo de esa devoci?n de los primeros cristianos a la Sant?sima Virgen; luego de su muerte, recordar?n en ellas la misi?n que Jesucristo le hab?a encomendado. Por ello podemos decir, que la devoci?n a Mar?a es fidelidad a la Palabra de Jesucristo.

En la Fiesta de la Asunci?n recordamos, precisamente, la presencia de Mar?a junto a Dios desde el d?a de su muerte o tr?nsito a la vida eterna. Aquel encargo de su Hijo, ella lo sigue cumpliendo con nosotros, nos acompa?a, es nuestra Madre; pero tambi?n debemos saber escuchar aquella otra que les dijo a los disc?pulos, y que hoy nos la sigue diciendo a nosotros, ?hagan todo lo que ?l les diga?. Por ello una aut?ntica devoci?n a la Virgen es signo y garant?a de fidelidad a Jesucristo. No tenemos que estar a la espera de nuevos mensajes, si ella algo nos dice es que escuchemos y vivamos el Evangelio que su Hijo nos ha dejado. El criterio para discernir cualquier mensaje atribuido a Ella es Jesucristo. El encuentro con ?l es principio de conversi?n y de vida nueva. Este es el mejor regalo que le podemos hacer a ella, y que da solidez evang?lica a nuestra devoci?n mariana. Que en esta Fiesta de la Virgen se cumpla, a trav?s de la gratitud y testimonio de cada uno de nosotros, aquellas palabras prof?ticas que ella dijo en su Canto de alabanza a Dios: ?En adelante todas las generaciones me llamar?n feliz? (Lc. 1, 48). Si, hoy te llamamos feliz y te agradecemos.

Que la confianza de sabernos protegidos por el amor de Nuestra Madre, nos lleve al encuentro de Jesucristo para seguir su camino y las ense?anzas de su Evangelio. Reciban de su Obispo mi bendici?n en el Se?or Jes?s y Mar?a Sant?sima.?

Mons. Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz?


Publicado por verdenaranja @ 22:52  | Hablan los obispos
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