Jueves, 26 de agosto de 2010

Tras un intenso debate, el pasado 28 de julio el parlamento de Catalu?a prohibi? las corridas de toros en todo el territorio de la Comunidad Aut?noma de Catalu?a. Con este motivo el corresponsal de AICA en Madrid, Armando Rub?n Puente, envi? el siguiente e interesante trabajo sobre la historia y los antecedentes de las corridas de toros y los conflictos relacionados con su pr?ctica a lo largo de los siglos. Madrid (Espa?a), 16 Ago. 10 (AICA)


Desde Cicer?n, S?neca y San Agust?n
???? ?Existe el mismo peligro al exponerse a las astas de un toro que a las u?as o los dientes de un le?n?, sentenciaron los concilios de Basilea y de Florencia en el siglo XV. Detr?s de esta reflexi?n estaban las p?ginas inflamadas escritas por los te?logos cristianos del siglo III y IV encabezados por San Agust?n, censurando las fiestas paganas en el circo, del mismo modo que lo hab?an hecho Cicer?n y S?neca.

???? En los reinos de la Espa?a de los Reyes Cat?licos, las corridas de toros eran populares espect?culos celebrados en determinados d?as de fiesta, en los que se lanceaban toros, tarea reservada a los caballeros y, solo en ciertos casos, a diestros jinetes dedicados a cuidar el ganado.

???? En 1513 un te?logo escribi? en Alcal? de Henares, mezclando razones sociales, religiosas y sentimentales: ??Cuantos peligros, muertos, heridos, males y esc?ndalos nacen en esos juegos en que se atormentan y matan los toros con lanzas y garrochas, y lo que es m?s grave hacerlo en fiestas en honor de santos?.

Condenas de los Papas
???? Pero fue a mediados del siglo XVI cuando los Papas las condenaron.

???? En 1567 san P?o V decret? en la bula ?De salutis gregis dominici? que quienes participaran o presenciaran las corridas de toros incurr?an autom?ticamente (?latae sententiae?) en la pena de excomuni?n.

???? Pocos a?os despu?s, en 1575, ante la reacci?n de las autoridades en los reinos dependientes de la poderosa corona espa?ola? ?Castilla, Le?n, N?poles y Portugal?? que interpretan que el documento pontificio era un ataque a Espa?a y una muestra de la ?incomprensi?n? de su ?historia y su cultura?, Gregorio XIII moder? el riguroso decreto de su antecesor en el breve ?Exponis nobis super?, excluyendo de la excomuni?n a los laicos que presenciaran el espect?culo, y reservando la sanci?n solo a los sacerdotes y religiosos.

???? Ocho a?os m?s tarde, Sixto V volvi? a poner en pleno vigor la bula de san P?o V, haci?ndose eco de las denuncias de obispos y te?logos espa?oles acerca de los abusos interpretativos con los que se aplicaba la bula de Gregorio XIII.

???? En 1596 Clemente VIII en un nuevo documento, ?Suspectus numerus?, levant? todos los anatemas y censuras, reserv?ndolas exclusivamente a los frailes de las ?rdenes mendicantes.

???? Tantos documentos contradictorios originaron durante medio siglo un enorme revuelo, crearon un ambiente apasionado y causaron la desorientaci?n entre los cat?licos. En ese per?odo Santo Tom?s de Villanueva y San Juan de ?vila escribieron conden?ndolas por ?el riesgo de muerte al que se exponen voluntariamente los caballeros que intervienen en ella y los peones que los ayudan? y ?la crueldad in?til? y ?brutalidad? con que tratan a los animales. Son ?restos de antiguas barbaries de siglos pasados, que siguen causando muchas muertes?.

???? En 1590 un can?nigo de la catedral de Toledo dec?a: ?Es el m?s peligroso de los espect?culos, donde mueren y se ve morir hombres y se cometen m?s excesos y pecados?. Y sin embargo, ?a pesar de las prohibiciones papales, se siguen corriendo los toros como antes?.

Moralistas, juristas y reyes
???? Los moralistas que se opon?an a las corridas empleaban un argumento que sus enemigos prefer?an ignorar: las corridas son motivo de ?numerosos pecados porque a diferencia de los espect?culos teatrales, a los que asisten los hombres y las mujeres desde lugares perfectamente diferenciados? ?por lo general los hombres en la planta baja de los teatros y las mujeres en la superior?,? en las corridas estaban juntos en las plazas y cotos cerrados.

???? Compart?an estas opiniones eminentes juristas que consideraban las corridas ?da?inas y criminales?.

???? Los miembros de las Cortes de Castilla reunidas en Valladolid, en 1555 pidieron al rey ?mandar que no se corran los toros?, solicitud reiterada en Madrid en 1567, pidiendo que se aplicara en Espa?a el motu proprio de san P?o V por el que ?en las tierras de la Iglesia? ?los Estados Pontificios-? no se consienta correr los toros bajo pena de pecado mortal?.

????? En 1587 volvieron a record?rselo al monarca, pero Felipe II, como sus sucesores de la dinast?a de los Austria y luego de los Borbones, incluido el actual, don Juan Carlos I, fueron todos ellos aficionados a las corridas. No as? sus esposas, como por ejemplo la inglesa Victoria Eugenia o la griega do?a Sof?a, que no han compartido las arraigadas aficiones taurinas de sus regios maridos.

Interminable pol?mica
???? Las corridas de toros fueron motivo de una interminable pol?mica que dura m?s de cuatro siglos? -hasta hoy-,? en la que participaron novelistas, poetas, autores de teatro, religiosos jesuitas, dominicos y franciscanos, sacerdotes, miembros de las Cortes de Castilla, jueces, ministros, parlamentarios y periodistas. Se pueden distinguir tres grupos: quienes las criticaban y condenaban, quienes las defend?an y aquellos que adoptaban una actitud ecl?ctica.

???? Durante el siglo XVI y XVII los te?logos, moralistas y legisladores de las Cortes se ocupan m?s de interpretar los documentos de los Papas que del fondo literal que ellos encierran y en los que todos los pont?fices coinciden en condenar las corridas de toros. Y obs?rvese que, no habiendo nunca anulado esa condena la m?s alta autoridad de la Iglesia cat?lica, hay que concluir que sigue por tanto en vigor.

???? A fines del siglo XVI los franciscanos hab?an empezado a hacer distingos y matizar los documentos de los Papas. Era nada m?s que el principio de lo que vendr?a m?s tarde:

???? No se pueden correr los toros en d?as laborables, pero ?se puede los domingos y d?as festivos? Y en tal caso ?las corridas deben celebrarse solo en cotos y plazas cerradas o tambi?n en los campos y otros lugares? ?Pueden verlos los sacerdotes? ?D?nde, c?mo y en qu? ocasiones? ?Y los religiosos? ?Incurren en excomuni?n los soldados de caballer?a? ?Y los de infanter?a?

???? Hab?a minuciosos can?nigos y curas, bachilleres y barberos capaces de ver un mosquito, e ignorar un elefante, y otros que se inflamaban de ira y gritaban: ?Excomuni?n latae sententiae!, que implicaba adem?s la prohibici?n de dar sepultura a los que murieran corriendo los toros.

???? Los cl?rigos no pueden asistir a las corridas si se dan en d?as laborables, dec?an los primeros. Incurren en pecado pero no son por ello autom?ticamente excomulgados; es preciso que el obispo lo haga en cada caso y de forma expresa, puntualizaban los ecl?cticos. ?Y qu? pasa si ven correr los toros desde una ?ventana secreta?? Entonces no pecan, dec?an los ?aperturistas?. No, la prohibici?n tambi?n les afecta, respond?an otros recordando que as? sucedi? con cuatro jesuitas extranjeros que en visita a Madrid fueron llevados a una habitaci?n de la Plaza Mayor, desde donde tras los visillos, vieron la corrida, pero denunciados por alguien fueron reprendidos por el general de la Compa??a.

???? ?Incluye la prohibici?n a los que solo han recibido las ?rdenes menores, como por ejemplo los ostiarios? ?Se pueden correr los toros por las calles o el campo si llevan ?las patas atadas con fuertes cuerdas?? Cuestiones de este tipo se discut?an largamente.

???? Estos puntos dan una idea de los subterfugios y evasivas, los detalles y minucias de los que se serv?an sacerdotes, religiosos y moralistas para obviar las disposiciones pontificias.

???? Los reyes y gobernantes y en general gran parte de los espa?oles, aplicaban para la prohibici?n de las corridas de toros la misma formula que para otras normas: ?La ley se acata pero no se cumple?, dec?an entonces. No muy lejos de lo que siguen haciendo tantos espa?oles hoy: ?Yo respeto la sentencia o el acuerdo adoptado, pero...?. Como si fuera posible legalmente no respetar, acatar y cumplir la sentencia de un tribunal, sea supremo o constitucional, local o internacional.

Aparecen las razones econ?micas
???? A partir del siglo XVIII los defensores de las corridas empiezan a argumentar razones econ?micas: contribuyen a perfeccionar la doma de los caballos, el manejo y pr?ctica de las lanzas a los integrantes de los cuerpos de Caballer?a, mejoran las razas de los toros, expanden la ganader?a y son fuentes de trabajo.

???? Todav?a hay personalidades importantes e ilustradas? ?el conde de Aranda, Jovellanos, Cadalso-,? que se oponen a las corridas. El primero redacta un proyecto que eleva al rey Carlos IV dici?ndole que ?no hay ninguna raz?n particular para que subsistan las corridas y s? muchas para su prohibici?n. Son espect?culos b?rbaros, que distraen a los trabajadores y les hacen perder muchos d?as y horas laborables?.

???? Aranda propuso que la ley de prohibici?n entrara en vigor en el plazo de cuatro a?os. Para entonces hab?a perdido el cargo. Los Borbones siguieron siendo unos apasionados de las corridas, que a partir de Fernando VII se convirtieron en ?fiesta nacional? con la entusiasta aprobaci?n de aquel pueblo que lo segu?a al grito de ?viva las cadenas?. Su hija Isabel II lo mismo que sus sucesores compartieron la afici?n de los toros y la amistad con toreros.

???? A fines del siglo XVIII se reglament? y organiz? la fiesta y se permiti? el toreo a pie, dejando de ser una diversi?n solo practicada por caballeros de las clases superiores.

???? Paralelamente la Iglesia fue perdiendo su fuerza y prestigio.

???? En el siglo XIX la creaci?n de las Sociedades Protectoras de Animales devolvieron fuerza y razones a los contrarios a las corridas y el asunto fue tratado en m?s de una ocasi?n en el Parlamento desde mediados del siglo.

???? En Am?rica la independencia y nacimiento de las nuevas rep?blicas fue acompa?ado de la prohibici?n de las corridas en aquellas naciones donde la implantaci?n del poder colonial y virreinal espa?ol hab?a sido menor, pero sigue siendo un espect?culo que llena las plazas en Per?, Ecuador, Colombia, Venezuela y M?xico.

???? En Europa, aparte de la tradici?n taurina en Portugal y Espa?a, en Francia son muchos los que se apasionan por las corridas y en los ?ltimos tiempos se han abierto nuevas plazas.

???? El reciente acuerdo del parlamento de Catalu?a prohibiendo las corridas no obedece a las razones que movieron durante siglos a los moralistas cat?licos y a los Papas, sino a motivos pol?ticos: el deseo de diferenciarse como naci?n de Espa?a. Una corriente que encuentra eco en los sectores independentistas gallegos y baleares.+?


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