S?bado, 28 de agosto de 2010

Homil?a de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s, en las Fiestas patronales de Avellaneda-Lan?s (Catedral diocesana, 15 de agosto). (AICA)

NUESTRA SE?ORA DE LA ASUNCI?N ?????

?Queridos hermanos y hermanas:

En este d?a tan especial para todos nosotros, donde celebramos la solemnidad y la fiesta de la Virgen Mar?a en su Asunci?n, sean todos bienvenidos; se?or intendente de Avellaneda ?ya que hoy rezamos especialmente porque la Virgen de la Asunci?n es la patrona del partido de Avellaneda- y a los que representan a Lan?s, dado que juntos formamos, como Iglesia, la di?cesis de Avellaneda Lan?s.

A los sacerdotes, a los di?conos, di?conos permanentes, a las religiosas, religiosos, a los seminaristas, al querido pueblo fiel, a cada uno de ustedes, que todos tengamos el gozo de poder participar plenamente del misterio que hoy estamos celebrando.

Hoy iniciamos tambi?n, p?blicamente, el A?o Jubilar que finalizar? el 15 de octubre del a?o que viene. Cincuenta a?os de la creaci?n de nuestra di?cesis, en aquel entonces Avellaneda y despu?s Avellaneda Lan?s. Damos gracias a Dios porque? nos ha cre?do capaces, por medio de la Iglesia, de formar y conformar una Iglesia particular, una Iglesia que sepa vivir de su fe, que sepa escuchar la Palabra de Dios con atenci?n, que sepa vivir con intensidad la caridad y el servicio y que pueda anunciar a los dem?s hermanos que Jesucristo es el Se?or. P?blicamente iniciamos este A?o Jubilar que, a lo largo de este tiempo, se va comunicar a nuestras respectivas comunidades los distintos motivos de celebraci?n.

Hoy la persona central es el misterio de Cristo Resucitado; todo concluye en ?l y todo se dirige a ?l. Cristo, el Verbo que se hizo carne en el seno virginal de Mar?a, que habit? en el seno de Mar?a, que se nutri? de Mar?a, se nos expresa, se nos da, a trav?s de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre. El misterio central de nuestra fe es Jesucristo.

El Padre ha querido elegir para su Hijo a esta mujer de nuestra raza, d?ndole un privilegio particular y singular de la Inmaculada Concepci?n, donde Dios elige a Mar?a en atenci?n a su Maternidad Divina, para que sea la Madre de su Hijo. Mar?a es elegida y acepta la propuesta de parte de Dios.

Y as? como Mar?a est? en el inicio, tambi?n Mar?a est? en el final; Ella est? en el inicio de la salvaci?n porque ?el Verbo se hace carne en el seno de Mar?a?, pero tambi?n Mar?a est? al final que es la Resurrecci?n, que es la Vida y la superaci?n del pecado y de la muerte. Hemos sido extra?dos del pecado y de la muerte para ser constituidos en Cristo como verdaderos hijos y vivir como resucitados.

Mar?a es la garant?a, por s? decirlo, porque al privilegio que Dios le concedi?, tambi?n le concede el segundo privilegio: vivir el estado de perfecci?n, sin corrupci?n; y, como dice la liturgia oriental ?la dormici?n de la Virgen?, Mar?a es asumida al cielo en cuerpo y alma. Ella es testigo de este misterio; Ella es testigo de este cielo, ?y Ella como Madre nos muestra el camino para ir al cielo!

?Quiero afirmar, rotundamente, que todos nosotros pensemos que nuestro destino no est? ac? sino que est? all?! ?Que no venimos de la nada y no terminamos en la nada, sino que venimos de Dios, caminamos con Dios y regresamos a Dios! Por lo tanto Mar?a es la garant?a del cielo cuando nos dice ?Hijito m?o, te mostrar? el camino para llegar al cielo? El cielo est? all?, pero se gana ac?. Y ac? se amasa lo que all? se consume. Ac? se vive lo que Dios nos regala; por eso tenemos que pedirle mucho a la Virgen para que vivamos como resucitados ac?, que trabajemos laboriosamente ac?,? para poder vivir gozosamente all?.

Y la Virgen lo experimenta: donde est? la Madre tambi?n nosotros, con esperanza, queremos estar porque somos sus hijos. Pero Ella, como poderos?sima intercesora que es, tiene que ayudarnos a vivir como resucitados, a vivir como personas nuevas, llenas de esperanza, a vivir superando, reconcili?ndonos, fraternizando, viviendo libremente y no vivir derrotados, vencidos, amargados, aplastados, vencidos.

A veces uno puede pensar que las cosas humanas son tan pesadas, que son imposibles de revertir. Yo le pido a la Virgen que nos ayude a saber que, si nosotros confiamos, aquello que parece imposible se va a hacer posible. ?Todo es posible con la gracia de Dios! ?Todo es posible con la presencia de Dios! ?Todo es posible con el auxilio y la intercesi?n de nuestra Madre!

La fe no nos aleja de las realidades de este mundo.

La fe no nos aleja de los compromisos de este mundo.

La fe no nos aleja, ni nos extra?a, de los compromisos responsables e interpersonales de nosotros, entre las familias, entre las instituciones, en la sociedad, en la educaci?n, en la econom?a, en el trabajo, en la pol?tica, ni en todo ?mbito, porque nada es extra?o.

Pero lo que uno tiene que aprender es la sabidur?a de saber mirar, de saber ver, y ver m?s all?. Cuando uno tiene fe, ve m?s all?. No es que cuando uno tiene fe se desentiende. Al contrario, cuando uno tiene fe se compromete m?s, se mete m?s en las cosas, se integra m?s, se hace m?s responsable; pero tambi?n se va humanizando cada vez m?s.

Hoy quiero pedirle a la Virgen que Ella sea la garant?a de nuestra vida; y que en nosotros, como Iglesia diocesana, vuelva a surgir del interior del coraz?n de nuestra Iglesia, la fuerza, el ?mpetu y el entusiasmo para vivir con alegr?a el mensaje del cual no tenemos derecho a callar; ni siquiera a enmudecer, ni por las palabras ni por las obras; es m?s, que se exprese en las obras que por medio de las palabras; aunque las palabras siguen siendo muy importantes. Obras.

Que nuestras comunidades sean realmente vivas, abiertas, creativas; ?que salgamos a buscar a nuestros hermanos donde ellos est?n y donde ellos nos necesiten! ?Que aprendamos a vivir en esta vida con mayor profundidad!

?Que aprendamos a vivir en serio a trav?s de lo que significa la recuperaci?n del silencio!

?Es necesario volver a hacer silencio para responder mejor, para escuchar m?s!

?No advierten tambi?n la hipersensibilidad de la gente?

?La gente est? como exacerbada!

?Por cualquier cosa salta! ?Por cualquier cosa grita! ?Por cualquier cosa pelea! ?Por cualquier cosa dice que no! No s?, pero dice que no

Eso significa que la gente est? fuera de s? y lo que necesitamos es ?volver a ponernos en caja!, ?a estar dentro, no fuera!, ?a estar contenidos!, ?a ser m?s profundos!, ?y no ser superficiales ni consumidores de turno de lo que el mundo nos quiera vender! ?Tenemos que tener una actitud cr?tica!, ?no criticona, cr?tica!, ?para que la realidad no nos trague!, ?para que tengamos una actitud clara!, porque si somos claros no nos vamos a confundir y no vamos a confundir a los dem?s.

Hay algo que es terrible: la p?rdida de la objetividad. Significa tambi?n, como contrapartida, lo relativo, ?todo es relativo!, ?todo es lo mismo!, una cosa, la otra, la otra y la otra, ?total no hay cosas ?objetivas?!, total no hay cosas ?para siempre?, total no hay familia para siempre, total no hay matrimonio para siempre, ya ni siquiera hay matrimonio, y ya saben bien a qu? me estoy refiriendo. Realmente todo es relativo.

Pero nosotros, en una visi?n cristiana, una visi?n sobrenatural, estamos mirando al cielo pero con los pies en la tierra, tenemos la obligaci?n y la responsabilidad de vivir responsablemente nuestra fe y los valores. ?Y tenemos que pedirle a la Virgen que los cuide!, ?y pedirle que nos ayude a cuidarlos!, porque si no los cuidamos y no vivimos responsablemente los valores vamos a terminar pensando c?mo vivimos.

Por lo tanto, le pido a la Virgen que nos aleje del relativismo, que nos aleje del individualismo y que nos aleje de algo que es muy grave pero que a veces se instala, voy a usar una palabra fuerte para que quede bien grabada, el cinismo.

?El cinismo de pensar que las cosas no van a cambiar!

?El cinismo de pensar que no hay que pensar en las cosas grandes!

?El cinismo que no hay que pensar en las cosas importantes y esenciales!

?El cinismo de vivir derrotados!

Yo digo ?NO!, Dios dio todo; la Virgen dio todo, entonces ?c?mo nosotros no vamos a tener fuerza y entusiasmo para vivir en serio una vida de fe, una vida cristiana, una vida humana y comprometida?

Sabemos a d?nde vamos, pero ac? en la tierra lo amasamos. Hoy le pido a la Virgen que todos nosotros, Pueblo de Dios, conscientes del don que Dios nos regala, que lo vivamos en actitud de agradecimiento, ?pero que tambi?n nos demos cuenta que la fe, la esperanza y el amor, son las cosas m?s importantes que nos pueden suceder en nuestra vida! ?Y lo que amasamos ac? lo vamos a vivir all?; y para vivir all? hay que amasarlo ac?!

Que Nuestra Se?ora de la Asunci?n agrande nuestro coraz?n, agrande nuestra alma, que nos de fuerza y esp?ritu ?para seguir enamorados de Dios!, ?para seguir enamorados de Cristo!, ?para seguir enamorados de la Virgen!, ?para seguir enamorados de la Iglesia!, ?para seguir enamorados de la familia! y para vivir respetando a todo hombre, ya que cada uno de ellos son nuestros hermanos. ?Para nosotros ser? dif?cil, pero contando con Dios y la Virgen, todo es posible!

Que as? sea.?

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 22:46  | Hablan los obispos
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