Domingo, 29 de agosto de 2010

Carta de monse?or Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires a los catequistas de la arquidi?cesis (21 de agosto de 2010). (AICA)

A LOS CATEQUISTAS

?

?Cuando entr? en Jerusal?n, toda la ciudad se conmovi?
y preguntaban: ??Qui?n es ?ste??. Y la gente respond?a:
?Es Jes?s, el profeta de Nazaret en Galilea?.
(Mt 21,10-11)??

Querido catequista:

La festividad de San P?o X y la celebraci?n del d?a del Catequista son una ocasi?n propicia para hacerte llegar mi sentimiento de gratitud por tu entrega silenciosa y comprometida en el ministerio de la Catequesis.

La Catequesis en la Argentina atraviesa un momento muy especial ya que, como sabr?s, en el a?o 2013 tendr? lugar en Mor?n el IIIer. Congreso Nacional de Catequesis. Su lema ?Anticipar la aurora, construir la esperanza? nos pone en? sinton?a con aquello que tan hermosamente nos dice Aparecida: ?La Iglesia est? llamada a repensar profundamente y relanzar con fidelidad y audacia su misi?n en las nuevas circunstancias?. No puede replegarse frente a quienes s?lo ven confusi?n, peligros y amenazas o de quienes pretender cubrir la variedad y complejidad de situaciones con una capa de ideologismos gastados o de agresiones irresponsables. Se trata de confirmar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio arraigada en nuestra historia, desde un encuentro personal y comunitario con Jesucristo, que suscite disc?pulos y misioneros?? (DA 11)

Al agradecerte todo lo que hac?s por la Catequesis, le pido de coraz?n al Se?or que te rejuvenezca con su gracia, ya que la renovaci?n de la pastoral y de la catequesis no depender? ?de grandes programas y estructuras, sino de hombres y mujeres nuevos que encarnen dicha tradici?n y novedad, como disc?pulos de Jesucristo y misioneros de su Reino.? (DA 11)

En nuestra tarea evangelizadora Dios nos pide que acompa?emos a un pueblo que camina en la fe. Por eso el Se?or nos regala rostros, historias y b?squedas... Y siempre nos hace bien recordar que ese ni?o, joven o adulto que Dios pone en nuestro camino, no son vasijas que demos llenar de contenidos o personas que? debemos conquistar. El Se?or ya habita en sus corazones, ya que El siempre nos precede, nos ?primerea?.

Nuestra tarea ser? simplemente ?y nada menos! ayudar a develar, a explicitar la Presencia de Aqu?l que ya est? y tiene el poder de hacer plena toda vida. Misi?n hermosa, ministerio de la Palabra que los catequistas realizan ininterrumpidamente desde hace casi dos mil a?os. Servicio eclesial que reconoce muchas formas y diversos lugares. Por todo esto, ?gracias y ?nimo! Y no dejen de estar al servicio del santo pueblo fiel de Dios?

Un pueblo que necesita de testigos antes que maestros. Hagan que la catequesis sea transversalmente kerygm?tica, para que el proceso y maduraci?n de la fe tengan la frescura del encuentro con Aqu?l que, a trav?s de la Iniciaci?n Cristiana, te consolida como disc?pulo misionero.

Un pueblo del cual ustedes y yo formamos parte y con el cual, gracias al Bautismo, nos reconocemos familia y nos descubrimos hermanados en Jes?s y sanados de toda herida de orfandad.

Un pueblo cuya vida transcurre en esta querida ciudad que habitamos, cuyo r?o muchas veces no supimos cuidar pero nos da identidad de ?porte?os?. Ciudad de Buenos Aires, aut?noma y dependiente al mismo tiempo, con mucho de Corinto en sus luces y en sus sombras.

Un pueblo y una ciudad que tienen fe y se palpa en su diario caminar. Rica en sus numerosos santuarios y en esos altarcitos familiares que, parad?jicamente, son m?s frecuentes en los barrios para algunos mirados simplonamente como marginales o descartables.

Un pueblo y una ciudad necesitados de cercan?a, para que ?lo macro? y el anonimato no maten la historia m?nima que, por ser humana y cristiana, se hace historia y tierra sagrada.

Un pueblo y una ciudad amenazados como nunca por una cultura cada vez m?s pagana, que se enorgullece de su amnesia y nos pretende imponer a un Dios destilado, trascendente pero dentro de los l?mites de la inmanencia? siempre a nuestra mano para ser usado como un instrumento m?s del consumismo que nos agobia.?

Un pueblo y una ciudad que te necesitan m?s que nunca para que en Buenos Aires la trasmisi?n de la fe siga provocando encuentro y fiesta.

Para que la frescura del ni?o rezando a la noche y el tesoro de sabidur?a de nuestros mayores le den a nuestra ciudad ?buenos aires?, aires de trascendencia que provienen del cielo pero hacen habitable la tierra. Porque sin trascendencia, seremos dominados por lo intrascendente. No ha de extra?arnos que, contaminados los aires, tambi?n la naturaleza humana se torne biodegradable en nuestra ciudad.

Justamente por esto tu pueblo y tu ciudad te necesitan m?s que nunca catequista.

Alegre, comprometido, renovado en tu fervor? Haciendo presente ese estilo de Iglesia misionera que sabe de fragilidades -propias y ajenas- y por eso sale, escucha, abraza, acompa?a.

?No te canses de sembrar! Y en este a?o del Bicentenario, me animo a proponerte que te acerques como peregrino a la Parroquia de Nuestra Se?ora de la Piedad. Y ante la tumba de la Madre Antula, pedile para vos, para m? y para cada uno de los catequistas de esta bendita ciudad, su grandeza y su fortaleza. Suplicale la gracia de poder acompa?ar y cuidar la fe de nuestro pueblo fiel como ella lo supo hacer tres siglos atr?s, en circunstancias tambi?n dif?ciles como las actuales.?

Ser? una manera de ?anticipar la aurora, y construir la esperanza?.

Que Jes?s te bendiga y la Virgen Santa te cuide. Afectuosamente.?

Card. Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires
Buenos Aires, 21 de agosto de 2010?


Publicado por verdenaranja @ 19:42  | Hablan los obispos
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