Domingo, 29 de agosto de 2010

Homil?a de monse?or Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma para el domingo 15 de agosto de 2010. (AICA)

EL VALOR DE LA POBREZA?????????????

La palabra ?pobreza? hace ya varias d?cadas que est? en boca de la pol?tica-social argentina. Desde los gobiernos se la viene usando como bandera de conquista electoral; la oposici?n la usa para denunciar errores gubernamentales y muchos empresarios encaran el tema de la pobreza en resguardo sus posesiones. En todos los casos los pobres padecen la pobreza-miseria porque son usados de una u otra manera y no son atendidos en su dignidad de personas humanas. Frente a esta ideologizaci?n pol?tica de la pobreza para recuperar la dignidad de los sumidos en la pobreza-miseria se impone una reflexi?n sobre la pobreza-virtud evang?lica.

El tema de la pobreza tratado, con pensamiento cristiano, toca el fondo de la vida cristiana. A tal punto que, qui?n pretenda ser cristiano, ha de practicar la virtud de la pobreza; de lo contrario, se hace merecedor a lo que el profeta Isa?as en nombre de Dios sentencia: ?me honran con los labios pero su coraz?n est? lejos de mi? Is. 29,13

La pobreza, en el cristiano, es una condici?n para su Fe en Jesucristo y su Evangelio. Es la opci?n por su causa, que es el reinado de Dios en la sociedad humana. Dios reina seg?n Jes?s cuando es reconocido como Padre de todos los seres humanos. Y esto acontece cuando los seres humanos se tratan fraternalmente en igualdad de familia de Dios. Por eso,que la pobreza que exige el Evangelio de Jes?s va m?s all? de una liberaci?n espiritual, o moral o asc?tica o pol?tica. Se trata de algo mucho m?s profundo y de opci?n definitiva para alcanzar vida eterna. Es decir de entrar o no entrar en el Reino de los Cielos. El que da sus bienes a los pobres, en fraternidad cristiana, hace una inversi?n de felicidad eterna. Por eso, la llamada de atenci?n de Jes?s a los ricos.Lc.6,24/12,21/16,19/18,23 Los alerta sobre la riqueza que poseen como un peligro de salvaci?n eterna. Puede ser un grav?simo obst?culo para alcanzar la Vida en plenitud, si se aferran a sus bienes en acumulaci?n sin l?mites o sin compartirlos con generosidad fraterna repartiendo en equidad de familia. Ayudar con lo que a uno le sobra?no es todav?a virtud cristiana de la pobreza. Tambi?n lo hacen por l?stima o por alg?n propio inter?s qui?nes acumulan bienes para s? con mentalidad capitalista u otros intereses ideol?gicos de poder pol?tico La pobreza cristiana, por el contrario, es signo de corazones motivados por el reinado de Dios y da la capacidad de amar con autenticidad a Dios y al pr?jimo. Les trascribo la ense?anza de S.Pablo sobre este tema que supera, a?n, cualquier tipo de beneficencia solidaria. ?No les estoy dando una orden. Solo quiero que sepan c?mo ofrendan los hermanos en otras iglesias, para que Uds. puedan demostrar que su amor es sincero. Ustedes saben que nuestro Se?or Jesucristo era rico, pero tanto los am? que vino al mundo y se hizo pobre, para que con su pobreza ustedes llegaran a ser ricos. Por el bien de ustedes, les doy mi consejo acerca de esto. El a?o pasado ustedes fueron los primeros en dar y, adem?s , lo hicieron con mucho entusiasmo. Terminen lo que empezaron a hacer, y h?ganlo con el mismo entusiasmo que ten?an cuando comenzaron, dando lo que cada uno pueda dar. Si realmente desean contribuir, Dios aceptar? con agrado sus ofrendas, pues no espera que demos lo que no tenemos. Pero, no queremos que, por ayudar a otros, les falte a Uds. lo necesario. Lo que deseamos es que haya igualdad. Ahora ustedes tienen mucho, y deben ayudar a los que tienen poco. Puede ser que, en otro momento, ellos tengan mucho y los ayuden a ustedes, De esta manera habr? igualdad. Como dice la Biblia ? Ni le sobr? al que recogi? mucho, ni le falt? al que recogi? poco?[1] En conclusi?n, la virtud cristiana de la pobreza es uno de los primeros signos de aut?ntico seguimiento a Jes?s, porque capacita para amar con sinceridad, demostrado en el fraterno compartir cu?nto se posee con qui?nes se sepa necesitados. Donde reina la virtud cristiana de la pobreza, desaparecen las desigualdades sociales y la dignidad humana es mutuamente respetada. Solamente as? se logra la igualdad ciudadana.?

Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma


Nota:

[1]?2 Corintios 8, 8-14

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Publicado por verdenaranja @ 19:49  | Homil?as
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