Lunes, 30 de agosto de 2010

Comunicado de ?los Obispos de Guatemala publicado por la Conferencia Episcopal al final de la II Asamblea Plenaria Extraordinaria, que se concluy? el 26 de agosto de 2010. texto, enviado a la Agencia Fides.

COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE GUATEMALA, en ocasi?n de la II Reuni?n Plenaria Extraordinaria.?

?Nosotros sabemos en Qui?n hemos puesto nuestra confianza? (2?. Tim. 1,12)

1. Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Guatemala, reunidos en Asamblea Plenaria Extraordinaria, hemos analizado la situaci?n en que actualmente se encuentra nuestra querida Patria. Lo hemos hecho desde nuestro coraz?n de pastores, con la mirada iluminada por la luz del Evangelio y desde el contacto que tenemos con la realidad de las comunidades.

Hemos constatado varias situaciones que nos preocupan profundamente:

a. La tormenta Agatha: Esta tormenta y otros fen?menos naturales han causado gran destrucci?n debido a la enorme vulnerabilidad de nuestro pa?s, fruto del descuido del medio ambiente. Gran parte de la infraestructura vial y numerosos puentes fueron destru?dos. Esto puso en evidencia c?mo muchas de estas obras fueron realizadas sin cumplir con los requerimientos establecidos.

En distintos lugares las cosechas de ma?z y frijol se perdieron, lo cual hace prever que en los pr?ximos meses habr? carest?a de comida. M?s lamentable ha sido, como lo informaron algunos medios de comunicaci?n, que no todos los recursos donados llegaron a manos de quienes enfrentaban mayor necesidad. A?n en el momento actual hay comunidades que siguen esperando la ayuda que necesitan. Es verdad que hubo numerosas acciones de solidaridad pero tambi?n debemos decir que falt? una respuesta m?s comprometida de quienes hubieran podido ayudar m?s.

b. El incremento de la violencia: Nos duele constatar que la violencia ha crecido. En el primer semestre de este a?o hubo aproximadamente dos mil asesinatos, la mayor?a de los cuales han quedado impunes. Hay una relaci?n estrecha entre la delincuencia com?n, la pobreza y el crimen organizado. En las zonas urbanas marginales se encuentran las ?maras?, grupos de j?venes fuertemente armados, jer?rquicamente organizados y sin ning?n l?mite moral o amor por la vida de sus semejantes, dispuestos a ejercer una violencia salvaje. Aproximadamente se estima en cinco mil el n?mero de miembros de estas maras organizados en 300 bandas.

Apoyados en la corrupci?n de algunos miembros de la PNC, jefes, oficiales y efectivos, acuerdan y respetan ?zonas libres? en la que act?an impunemente. Es tambi?n cierto que en muchos casos los polic?as honestos y responsables son muy vulnerables pues los delincuentes los conocen y los amenazan con matar a su familia si se les oponen.

Seg?n un estudio de inteligencia civil existe una estructura delincuencial bien organizada en la cual es dif?cil distinguir entre funcionarios de alto nivel, grandes empresarios, jefes de mafias, y ex-militares que para garantizar un estilo de vida c?modo se han involucrado en actividades il?citas.

Ante esta situaci?n de violencia se oyen muchas voces que gritan que la aplicaci?n de la pena de muerte es la ?nica soluci?n. Nos oponemos absolutamente a este planteamiento desde nuestra fe en el evangelio y el conocimiento de la historia. Las maras son el resultado, entre otras causas, de una profunda desintegraci?n familiar, de la pobreza y la miseria, de la falta de amor. A estos j?venes hay que ofrecerles todo el apoyo necesario de modo que descubran que el sentido de la vida es el amor y no la violencia.

Adem?s exigimos al Estado guatemalteco poner en pr?ctica las recomendaciones presentadas hace ya tiempo en el Acuerdo Nacional para la Seguridad presentado por el Grupo Garante.

c. Una d?bil aplicaci?n de la justicia: La falta de aplicaci?n de una justicia real e imparcial contribuye a aumentar la descomposici?n social y a crear una inestabilidad pol?tica. La ausencia de justicia o la tardanza en su aplicaci?n fomentan el que muchos, buscando su propia conveniencia o sus intereses muy personales, act?en con una total carencia de principios y valores, alcanzando niveles de corrupci?n insufribles. Es innegable la utilidad y necesidad de la ayuda internacional para impulsar procesos de fortalecimiento de la justicia.

Hasta el momento, casos ejemplares como el asesinato de los diputados salvadore?os, el desv?o millonario en el Congreso de la Rep?blica, la no-restituci?n de los millones robados por funcionarios y los procesos judiciales en su contra, que no avanzan, demuestran lo que decimos.

d. la falta de apego a la verdad: la ausencia de la verdad es cada d?a m?s notoria. Impera el arte de mentir en todos los ?mbitos de la sociedad. Triunfa el que es capaz de mentir de manera m?s convincente. Diversos medios de comunicaci?n social no transmiten sus mensajes apegados a la verdad objetiva. Una muestra fehaciente del poder de la mentira lo constituye el que en la actualidad se ofrezca una ense?anza sobre la sexualidad humana por parte de empresas privadas y organizaciones no gubernamentales que falsean el sentido verdadero de este tesoro por el cual se transmite la vida humana.

e. Un profundo y progresivo da?o ecol?gico y la eliminaci?n de la biodiversidad en muchas ?reas de Guatemala:

Somos testigos del deterioro imparable del medio ambiente. Falta una verdadera cultura ecol?gica en el guatemalteco. Existen malas costumbres, hondamente arraigadas, que ensucian, contaminan y da?an el medio ambiente. Manifestamos nuestra comuni?n y nuestro apoyo al obispo Alvaro Ramazzini y a su eminencia, el cardenal Rodolfo Quezada, en sus repetidas intervenciones advirtiendo del da?o que produce el que se contin?e con la miner?a a cielo abierto as? como la explotaci?n del petr?leo en el ?rea protegida conocida como la Laguna del Tigre. Ahora tambi?n se pretende la miner?a de hierro en la costa sur. Ellos, junto con numerosos sectores de la sociedad civil y de las comunidades afectadas, han dado la se?al de alerta de los da?os que las industrias extractivas de metales pueden producir, inclu?da la conflictividad social y los efectos nocivos sobre la salud.

A pesar de estos planteamientos, existe una campa?a medi?tica, astutamente impulsada, que hace que parezca como bueno y deseable lo que no puede justificarse de ninguna manera. El pretexto es demostrar que lo m?s importante es atraer la inversi?n extranjera no importa si se destruye o se respeta la riqueza natural de nuestro pa?s.

Esos bienes no renovables con los que cuenta nuestra patria, fueron dados por Dios para beneficio de todos y no como mercanc?as negociables por parte del Estado y de empresas sin demasiados escr?pulos.

f. Una democracia d?bil con instituciones tambi?n d?biles: es una realidad, proclamada a todas voces, que nuestra democracia es muy d?bil. Sabemos que no existe un sistema pol?tico perfecto, pero ello no justifica pretender mantener un sistema que margina a la mayor?a de la poblaci?n del derecho a una vida digna y privilegia el beneficio de las minor?as que tradicionalmente han detentado el poder econ?mico. Todo sistema pol?tico y econ?mico debe promover el

Bien Com?n y favorecer el desarrollo integral de la persona, imagen viva de Dios.

Desgraciadamente la clase pol?tica en nuestro pa?s ha perdido credibilidad y la poblaci?n desconf?a de ella pues las acciones que realizan demuestran que les interesan m?s sus juegos pol?ticos de poder que el bien de la naci?n.

El Poder Ejecutivo desoye las demandas de los sectores organizados ind?genas y campesinos, empuj?ndolos a medidas de hecho que no favorecen la gobernabilidad. Las mesas de di?logo convocadas han quedado en di?logos in?tiles por culpa del Ejecutivo que ha sido incapaz de cumplir sus promesas.

Igualmente mientras se invierten millones de quetzales en los programas de Cohesi?n Social, muchos centros de salud y hospitales no tienen los recursos necesarios para dar los servicios requeridos.

El poder legislativo se enfrasca y gasta sus energ?as en satisfacer sus ansias de poder y su ego?smo, poniendo trabas y caminando muy lentamente en la elaboraci?n de leyes necesarias para asegurar la paz en Guatemala, vgr. La ley de Desarrollo Rural, la Ley sobre la Miner?a, la Ley sobre la extinci?n de dominio, la aprobaci?n del delito de enriquecimiento il?cito.

El poder judicial, con la querella presentada contra el presidente de la Corte Suprema de Justicia, en la que se le acusa de ?falsedad ideol?gica? es una muestra significativa en la consideraci?n de qui?n tiene en sus manos la aplicaci?n de la justicia.

2. Testigos de esperanza:

En medio de este panorama dif?cil y desafiante, nosotros, sucesores de los ap?stoles, queremos testimoniar con el Ap?stol Pablo:

?vivimos siempre apretados pero no aplastados, apurados pero no desesperados; perseguidos pero no abandonados; derribados pero no rematados (2 Cor. 4,8.12). Decimos esto con toda convicci?n porque el Se?or Jesucristo vive y est? presente en nuestras comunidades. Proclamamos con firmeza que el amor de Dios es fiel y no muere. stamos seguros que la idolatr?a del dinero que ha corrompido nuestro pa?s generando tantos males y acabado con tantas vidas humanas, no es m?s fuerte ni m?s poderoso que el amor de Dios ?derramado en nuestros corazones?. (Rom. 5,5)

Por ello, los exhortamos a todos y todas, creyentes y no creyentes, para hacer de nuestra historia, personal y comunitaria, desde la fe en la Palabra de Dios y la Vida nueva que ha sido puesta en nosotros, una historia de salvaci?n. Debemos esforzarnos para ofrecer a los j?venes, que son mayor?a en nuestro pa?s, un futuro mejor.

Pr?ximamente, el primer domingo de Septiembre, celebraremos la jornada nacional de oraci?n y ayuda por los hermanos migrantes.

Ante la desgracia del aumento de deportaciones, los migrantes necesitan nuestro apoyo y ayuda. Los exhortamos a vivir en cada di?cesis y vicariato y en la prelatura de Esquipulas esa jornada de oraci?n. Seamos generosos y ayudemos materialmente a los esfuerzos que la Conferencia Episcopal de Guatemala hace en favor de ellos y ellas.

Terminamos este comunicado invocando a Mar?a Sant?sima en su advocaci?n de Nuestra Se?ora del Rosario para que ella interceda por este pueblo sufriente y sea Ella quien calme el dolor y la pena de quienes sufren la p?rdida de sus seres queridos como resultado de la

violencia que el pa?s experimenta y anime los esfuerzos de todos aquellos que buscan construir un pa?s lleno de paz y bienestar.

Pedimos que este comunicado sea le?do en todas las parroquias.

Guatemala, 26 de Agosto del a?o 2010.?

+ Obispo Pablo Vizca?no Prado

Presidente Conferencia Episcopal de Guatemala?

?+ Obispo Bernab? Sagastume

Secretario General Conferencia Episcopal de Guatemala?

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Publicado por verdenaranja @ 17:15  | Hablan los obispos
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