Martes, 31 de agosto de 2010

ZENIT??publica la intervenci?n que pronunci? Benedicto XVI?el domingo 22 de Agosto de 2010 al rezar a mediod?a la oraci?n mariana del ?ngelus junto a los peregrinos congregados en el patio del Palacio Apost?lico de Castel Gandolfo.

Queridos hermanos y hermanas:

Ocho d?as despu?s de la solemnidad de la Asunci?n al Cielo, la liturgia nos invita a venerar a la bienaventurada Virgen Mar?a con el t?tulo de "Reina". Contemplamos a la Madre de Cristo coronada por su Hijo, es decir, asociada a su realeza universal, tal y como la representan muchos mosaicos y pinturas. Esta memoria tambi?n cae este a?o en domingo, alcanzando una luz mayor gracias a la Palabra de Dios y la celebraci?n de la Pascua semanal. En particular, el icono de la Virgen Mar?a Reina encuentra una confirmaci?n significativa en el Evangelio del d?a, donde Jes?s afirma: "Hay algunos que son los ?ltimos y ser?n los primeros, y hay otros que son los primeros y ser?n los ?ltimos" (Lucas?13, 30). Se trata de una t?pica expresi?n de Cristo, referida varias veces por los Evangelios, con f?rmulas parecidas, pues evidentemente refleja un tema muy sentido por su predicaci?n prof?tica. La Virgen es el ejemplo perfecto de esta verdad evang?lica, es decir, que Dios humilla a los soberbios y poderosos de este mundo y eleva a los humildes (Cf.?Lucas?1, 52).

?La peque?a y sencilla muchacha de Nazaret se ha convertido en la Reina del mundo! Esta es una de las maravillas reveladas por el coraz?n de Dios. Naturalmente la realeza de Mar?a depende totalmente de la de Cristo: ?l es el Se?or, a quien, despu?s de la humillaci?n de la muerte en la cruz, el Padre ha exaltado por encima de toda criatura en los cielos, en la tierra y bajo la tierra (Cf. Filipenses?2, 9-11). Por un designio de la gracia, la Madre Inmaculada ha quedado plenamente asociada al misterio del Hijo: a su Encarnaci?n; a su vida terrena, primero escondida en Nazaret y despu?s manifestada en el ministerio mesi?nico; a su Pasi?n y Muerte; y por ?ltimo a la gloria de la Resurrecci?n y Ascensi?n al Cielo. La Madre comparti? con el Hijo no s?lo los aspectos humanos de este ministerio, sino tambi?n, por obra del Esp?ritu Santo en ella, su intenci?n profunda, su voluntad divina, de manera que toda su existencia, pobre y humilde, fue elevada, transformada, glorificada, pasando a trav?s de la "puerta estrecha" que es el mismo Jes?s (Cf. Lucas 13, 24). S?, Mar?a es la primera que atraves? el "camino" abierto por Cristo para entrar en el Reino de Dios, un camino accesible para los humildes, para quienes conf?an en la Palabra de Dios y se comprometen para llevarla a la pr?ctica.

En la historia de las ciudades y de los pueblos evangelizados por el mensaje cristiano, se dan innumerables testimonios de veneraci?n p?blica, en algunos casos incluso institucional de la realeza de la Virgen Mar?a. Pero hoy queremos sobre todo renovar, como hijos de la Iglesia, nuestra devoci?n a quien Jes?s nos dej? como Madre y Reina. Encomendamos a su intercesi?n la oraci?n diaria por la paz, especialmente all? donde m?s golpea la absurda l?gica de la violencia para que todos los hombres se persuadan de que en este mundo debemos ayudarnos los unos a los otros como hermanos para construir la civilizaci?n del amor?Maria, Regina pacis, ora pro nobis!

[Tras rezar el ?ngelus, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo a los peregrinos de lengua espa?ola y los invito a pedir por la Iglesia, extendida de oriente a occidente, para que sea fiel al mandato que el Se?or le encomend? de llevar la luz del Evangelio a todas las naciones. Por intercesi?n de la Virgen Mar?a, a quien invocamos como Reina y Se?ora nuestra, supliquemos a Cristo Jes?s, su divino Hijo, que sean cada vez m?s los que dediquen su vida a esta hermosa misi?n, siendo testigos de su amor, de palabra y con el propio ejemplo. Muchas gracias.?

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
? Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 23:36  | Habla el Papa
 | Enviar