Mi?rcoles, 01 de septiembre de 2010

Texto del micro radial de monse?or Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, emitido por LT 9 (21 de agosto de 2010). (AICA)

D?A DEL CATEQUISTA

Como todos los a?os, el 21 de Agosto Fiesta de san P?o X, la Iglesia celebra el D?a del Catequista. Considero esta fecha como un d?a de valoraci?n, de reconocimiento y de gratitud hacia cada uno de nuestros catequistas. En primer lugar debemos valorar la catequesis que se ubica en la l?nea de la transmisi?n y el crecimiento de la fe, forma parte de la tarea docente de la Iglesia. Podemos decir que pertenece a esa primera mediaci?n a trav?s de la cual se comunica el contenido y la vivencia de la fe: su marco es la Palabra de Dios. Por ello, son los padres los primeros catequistas. El Catequista ser? qui?n acompa?a e inicia a los ni?os o adultos, mediante su preparaci?n y testimonio, a ingresar en la vida de la comunidad cristiana para vivir y celebrar su fe. As? veo y considero la misi?n del catequista, como un medio providencial entre la familia y la comunidad cristiana. Es una de las tareas que m?s debemos valorar en la vida de nuestras comunidades.

Si en la valoraci?n de la catequesis se miraba m?s bien su misi?n en la Iglesia, en el reconocimiento nos detenemos m?s en la persona del Catequista. Hoy quiero reconocerles su tiempo al servicio de la Iglesia. El tiempo es nuestro, nos pertenece. Dedicar nuestro tiempo a algo es un acto de libertad que no se puede imponer. La presencia y generosidad de los catequistas en nuestras comunidades es una riqueza de la Iglesia. Sabemos que esta misi?n, adem?s del testimonio personal y de comuni?n eclesial, requiere una constante preparaci?n, sea en t?rminos de contenidos como de metodolog?a. El estudio y actualizaci?n son una dimensi?n que hace al buen desempe?o del Catequista. Por ello, al tiempo que reconozco su dedicaci?n, los animo a no descuidar este aspecto que hace al desarrollo de la formaci?n y al crecimiento en la fe.

Finalmente, queridos catequistas, siento la necesidad de agradecerles. Me parece que el solo reconocimiento no alcanza, porque se queda a nivel de la justicia. La gratitud, en cambio, le agrega a la justicia una nota de relaci?n personal que nos hace bien y nos ayuda a crecer en comuni?n eclesial. La gratitud crea v?nculos de amistad y eleva el nivel de nuestras relaciones. Estas cosas simples, y aparentemente peque?as, son las que van creando un ?mbito de relaci?n y de pertenencia en la Iglesia que fortalecen la vida y fecundidad pastoral. No quiero olvidarme que estamos celebrando este a?o nuestro Congreso Catequ?stico Arquidiocesano, camino hacia el III Congreso Catequ?stico Nacional y bajo el lema: ?Anticipar la Aurora: Construir la Esperanza?. Estos acontecimientos que hacen, en primer lugar, a la vida de la catequesis tienen, sin embargo, un fuerte significado para la vida y la presencia de la Iglesia en el mundo. Si elevamos el nivel de la catequesis, elevamos tambi?n, el nivel y la presencia de la Iglesia y la vida cristiana en el mundo.

Reciban en este d?a, queridos catequistas, junto a mi afecto y oraciones, mi bendici?n de Padre y amigo en el Se?or Jes?s y Nuestra Madre de Guadalupe.

?Mons. Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz?


Publicado por verdenaranja @ 22:43  | Hablan los obispos
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