S?bado, 04 de septiembre de 2010

Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas, para el domingo 21? durante el a?o (22 de agosto de 2010). (AICA)

?SOLO ATRAPAR VIENTOS?????????????

En el Evangelio de este domingo (Lc. 13,22-30), el Se?or nos presenta algunas condiciones para participar del banquete del amor, o del Reino. Desde ya, su propuesta es exigente: ?Esfu?rcense en entrar por la puerta angosta, porque les digo que muchos intentar?n entrar pero no podr?n? (Lc. 13,24). Es cierto que solo podemos asumir las exigencias o condiciones, cuando descubrimos el tesoro. En el texto Jes?s nos plantea que ese tesoro es el Reino de Dios, en definitiva este nuevo Reino es el ?Reino del Amor?.

Considero importante que intentemos profundizar sobre el sentido cristiano de la palabra amor. Muchas veces escuchamos el uso de esta palabra vaciada del significado profundo que tiene. Es comprensible que esto ocurra en el contexto de nuestra ?poca que tiende a superficializar las propuestas y presentarnos cosas que parecen ser, pero no son. Tenemos bebidas, comidas y a veces hasta relaciones humanas que son solamente ?Light? (superficiales). En este contexto la palabra amor se liga a logros sensibles, a cuestiones circunstanciales y sin compromisos.

El amor que nos propone Jes?s para ingresar a su Reino nos plantea que: ?No hay amor m?s grande que dar la vida por los amigos? (Jn. 15,13). Uno queda sorprendido como muchos luchan por acceder a otro tipo de reino, ?el reino del poder, tener y placer?. Reinos temporales que son absolutizados e idolatrizados. ?C?mo hacer entender que la idolatr?a, no llena ni plenifica el coraz?n humano? Es lamentable tener que se?alar que es muy dif?cil encontrar actitudes, que est?n realmente motivadas por el bien com?n, a?n cuando la mayor?a se denomina cristiano. A veces se habla de justicia, de los pobres, de reinvindicaciones sociales... ?Se habla!, se pelea y lucha, pero en general no tanto por solidaridad hacia el necesitado, sino para encubrir luchas de poder. El Eclesiast?s nos se?ala el absurdo de tanto desgaste, ?si todo es vanidad y solo atrapar vientos?. Despu?s de tantos sufrimientos, nuestra gente ya aprendi? a captar a los mentirosos. Es bueno recordar a nuestra dirigencia que hay ?estilos? que cayeron en desgracia y que no tienen futuro. El que apueste a trabajar de verdad por el bien com?n de la gente y tenga en cuenta el valor de la ?solidaridad?, seguramente contar? con su credibilidad y favor.

En justicia hay que se?alar que a pesar de estos males del presente, tambi?n podemos encontrar muchas expresiones de verdadero amor en nuestra sociedad, expresiones de bien com?n, que son en definitiva las acciones que sostienen y construyen la historia: El amor de una madre por sus hijos, el sacrificio de un padre de familia, amigos que dan la vida por sus amigos, los esposos que se hacen uno en el amor, pero Jes?s a los cristianos nos ense?a algo nuevo, ?l am? as? a todos, incluso a los enemigos. Por eso la caridad no es solo para un grupo, es universal. A este Reino o a este banquete est?n invitados todos: ?Pues vendr?n muchos de oriente y occidente, del norte y del sur, a sentarse a la mesa en el Reino de Dios. Hay ?ltimos que ser?n los primeros y primeros que ser?n ?ltimos? (Lc. 13,29-30).

Pero no debemos olvidar que el ingreso es por la puerta angosta. Amar exige tener en cuenta a los dem?s, dar la vida por los otros, sobre todo por los que m?s necesitan. Para que el servicio a los dem?s no sea solo sacar provecho personal necesita del respaldo de la caridad.

Este tema tiene especial vigencia, porque hoy insistimos que es indispensable ?globalizar la solidaridad?. La palabra solidaridad para un cristiano no tiene solo un componente social, sino que adem?s tiene un fundamento teol?gico o bien en la fe. La solidaridad es una expresi?n de la caridad. Jesucristo, es el maestro de la caridad, quien por amor dio su vida por nosotros.

Esta condici?n que nos plantea el Evangelio de este domingo para entrar al Reino, de amar como fundamento de la solidaridad y del bien com?n, es un tema central para que lo tengamos presente los argentinos y los misioneros y evitemos seguir perdiendo el tiempo ?atrapando vientos?. La mentira no tiene futuro.

?Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 22:14  | Homil?as
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