Lunes, 06 de septiembre de 2010

En la solemnidad de San Luis Rey, los obispos puntanos, en Argentina, han emitido una declaraci?n en la que denuncian la injusta discriminaci?n de la que son objeto los ni?os y reclaman la urgente defensa de sus derechos.

?MENSAJE A TODO EL PUEBLO DE SAN LUIS Y DE LA PATRIA?

Por el camino de la injusta discriminaci?n contra el ni?o,
se propone el asesinato del ni?o?

?Dirigimos este mensaje a todos los fieles cat?licos, y a todo el pueblo de San Luis y de la Patria. Nos dirigimos as? a los fieles de los cultos evang?licos, con quienes nos hemos unido ante los mismos desaf?os. Nos dirigimos a los fieles de los restantes cultos, y tambi?n a quienes sin profesar ning?n culto, creen en la realidad de la naturaleza humana y en la defensa de sus derechos.?

I).?Hoy, es urgente defender los derechos de los ni?os. Ellos, por su naturaleza humana, tienen como derecho primero y fundamental?el derecho a nacer, el derecho a la vida. Si eso se les niega, pierden todos los dem?s derechos. Si un ni?o indefenso e inocente es asesinado antes de nacer,?sufre la m?s terrible e injusta de las discriminaciones. Se le niega todo.?

Cuando se rechaza esta verdad, evidente para la inteligencia que caracteriza a nuestra naturaleza humana, se construye?una sociedad inhumana. Frente a?la cultura?de la vida, se elige?la cultura de la muerte. Se elige?la cultura de la promoci?n legal del aborto.?

Se intenta justificar esa cultura mort?fera, invocando el peligro de los abortos clandestinos. No hay cifras seguras pero se estima que podr?a llegar a morir una madre cada cuatro mil abortos clandestinos[1]. Pero la absurda "soluci?n" es asesinar a esos cuatro mil ni?os, con cuidados m?dicos seguros, legales y gratuitos a sus madres, para que no sufran peligro.

Por supuesto, no se utilizar? la chocante palabra "asesinar". Se dir? que solo se trata de una "interrupci?n del embarazo". Pero ser?n vidas definitivamente interrumpidas.?

Otro subterfugio es presentar este tema -no como una cuesti?n de vida o muerte en que podr?an llegar a alterarse b?sicos principios constitucionales- sino como un mero tr?mite burocr?tico en que por una interpretaci?n "amplia" del?C?digo Penal, se dar?a curso a una?Gu?a Ministerial?de m?ximo permisivismo abortista. Por ahora, la conciencia del principal responsable lo ha impedido.?

No es posible creer que en sociedades modernas y desarrolladas no existan posibilidades legales para un tr?mite de justa y r?pida adopci?n. Ni tampoco, que se carezca de posibilidades para brindar a esas madres el apoyo social, econ?mico, psicol?gico, moral y espiritual que necesitan, para no ser c?mplices de la muerte de sus hijos. Todo eso es posible. Pero es rechazado por el terrible?desprecio discriminatorio?hacia el ni?o por nacer.?

II).?Iniciando el camino de esa injusta discriminaci?n contra el ni?o, una escasa mayor?a de legisladores argentinos -mayor?a obtenida a trav?s de intensas presiones- ha aprobado una?injusta ley?sobre la cual nuestro pueblo no fue consultado en las plataformas electorales previas, ni tampoco despu?s. Nos referimos a la ley por la cual las uniones del mismo sexo han pasado a considerarse id?nticas a las uniones matrimoniales del var?n y la mujer. Es una ley contraria a la realidad de la naturaleza humana, que s?lo puede realizarse en una verdadera familia, a trav?s de la diferencia y la complementariedad de la uni?n entre los dos sexos. Si no hubiera sido siempre as?, habr?a dejado de existir la especie humana.?

Se pretendi? que de esa manera se superaba una discriminaci?n, cuando solo se estaba negando la realidad. Sobre esa base falsa se perpetraron entonces injustas discriminaciones.

As?, se discrimin? injustamente al ni?o, neg?ndole su derecho natural a tener un pap? y una mam?, sost?n natural indispensable para que tanto los varones como las nenas puedan desarrollarse normalmente en su propia identidad sexual.

Las consecuencias negativas de la ley alcanzar?n su mayor gravedad en todo el ciclo escolar, inicial, primario y secundario. All? se ha planificado que todos los alumnos se inicien en la llamada "perspectiva de g?nero", de un modo que inevitablemente los inducir? a cuestionarse la identidad sexual de la cual en su inmensa mayor?a se sienten naturalmente seguros. Dicha inmensa mayor?a habr? sufrido y sufrir?, entonces, una injusta discriminaci?n. No se respetar?n sus derechos a ser sostenidos en esa natural identidad sexual.

Hoy, los activistas que promueven la cultura del aborto en la Argentina, son los mismos, o est?n estrechamente coordinados, con los que promovieron el matrimonio homosexual,?y procuran extender sus efectos a toda la sociedad en lo educativo y cultural.

Se trata de un proyecto globalizado, cuyo n?cleo central se vincula indudablemente a sectores de las Naciones Unidas. En nombre de la lucha contra la discriminaci?n, despliegan la discriminaci?n m?s activa e injusta contra quienes creen que Dios es "fuente de toda raz?n y justicia", y viven sostenidos por esa?fe.?

La Iglesia conf?a en que Cristo seguir? gui?ndola e ilumin?ndola, para que comprenda en la esperanza estos signos de los tiempos, y sin desanimarse nunca transmita el testimonio de la verdad en el amor, que es su misi?n.

San Luis, 25 de agosto de 2010

Solemnidad de San Luis Rey

+Mons.?Jorge Luis Lona
Obispo Di?cesis de San Luis


+Mons. Pedro Daniel Mart?nez
Obispo Coadjutor Di?cesis de San Luis

____________________?

[1]?En un Editorial de "La Naci?n" (15/08/10), se cita una cifra de 80 muertes cada 460.000 abortos clandestinos, es decir, una muerte cada 5750 abortos


Publicado por verdenaranja @ 22:12  | Hablan los obispos
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