Martes, 07 de septiembre de 2010

El Consejo Episcopal Permanente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) dio a conocer una carta-declaraci?n sobre la vida como don de Dios, y la familia, patrimonio de la humanidad. . (AICA)
Asunci?n (Paraguay), 30 Ago. 10 (AICA)?

???? El documento consta de cuatro breves cap?tulos: ?La sexualidad humana?, ?Var?n y mujer, dos sexos irrenunciables?, ?La familia?, y ?Los ni?os y los j?venes?, concluye se?alando que ante el avance de modelos, perspectivas e ideolog?as que atacan directamente a la familia como fundamento de la sociedad, es necesario reafirmar la defensa de la instituci?n de la Familia y del Matrimonio. Esta defensa es responsabilidad de todos, en especial de los que ejercen el poder pol?tico de la Rep?blica, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, as? como de las organizaciones de la sociedad civil, que incluye a la Iglesia cat?lica y a todas las confesiones cristianas, particularmente de los medios de comunicaci?n social y de todas las personas de buena voluntad.

???? El siguiente es el texto completo de la declaraci?n:

La sexualidad humana
???? En la gestaci?n de una nueva vida, la naturaleza nos presenta al mundo al nuevo ser, var?n o mujer. Dios es el creador y el due?o de la vida, conforme a nuestra fe cristiana. All? se determina el sexo diferenciado de cada cual. En cada uno de ellos est? en germen la potencia de una nueva vida. Por eso llamamos a la sexualidad humana un fen?meno positivo y un don de Dios.

???? La uni?n de la sexualidad con el amor es fundamental. Desvincularlos deriva f?cilmente en abusos y tergiversaciones sobre el verdadero sentido de la sexualidad humana. "El amor humano abraza tambi?n el cuerpo y el cuerpo expresa igualmente el amor espiritual. La sexualidad no es algo puramente biol?gico, sino que mira a la vez al n?cleo ?ntimo de la persona."(Sexualidad Humana: verdad y significado, N? 3, Pontificio Consejo para la Familia).

Var?n y Mujer, dos sexos irrenunciables
???? El var?n y la mujer est?n orientados a dar una nueva vida, en la responsabilidad compartida de sus actos maritales. Es la expresi?n plena del compartir humano, expresi?n del amor?-eros-?como experiencia matrimonial. Desde la fe consideramos el matrimonio como un don de Dios para la humanidad porque prolonga la ininterrumpida corriente de la transmisi?n de la vida para la continuidad de las generaciones.

???? El Se?or los cre? var?n y mujer, para que, unidos, expresen la estabilidad del matrimonio. Solamente en ese fundamento s?lido se puede construir una sociedad; solamente ah? hay fecundidad y las condiciones fundamentales para el desarrollo de una sociedad.

???? En fin, Dios ha querido donar a la uni?n del hombre y la mujer una participaci?n especial en su obra creadora. Por eso ha bendecido al hombre y la mujer con las palabras: "Sed fecundos y multiplicaos" (Gen 1, 28). En el designio del Creador, complementariedad de los sexos y fecundidad pertenecen, por lo tanto, a la naturaleza misma de la instituci?n del matrimonio. Adem?s, la uni?n matrimonial entre el hombre y la mujer ha sido elevada por Cristo a la dignidad de sacramento. La Iglesia ense?a que el matrimonio cristiano es signo eficaz de la alianza entre Cristo y la Iglesia (cf. Ef 5,32). Este significado cristiano del matrimonio, lejos de disminuir el valor profundamente humano de la uni?n matrimonial entre el hombre y la mujer, lo confirma y refuerza (cf. Mt 19, 3-12).

La familia
???? ?sta comienza con el nacimiento del primer hijo. La relaci?n var?n-mujer se transforma en una relaci?n var?n-mujer-hijo, d?ndole al amor una dimensi?n de paternidad-maternidad-filiaci?n. Esta triple manifestaci?n del amor humano es tan sagrada como el matrimonio mismo y debe ser protegida con sus propios derechos y tambi?n sus obligaciones.

???? La familia es una instituci?n fundamental, con un valor humano y cristiano, que contribuye a la estabilidad de la convivencia social. En ella, el matrimonio est? llamado a cumplir una misi?n espec?fica en la sociedad y ocupa un lugar esencial, por lo que se lo debe promover, apreciar y vivir.

???? En el documento de los Obispos Latinoamericanos reunidos en Aparecida, Brasil, N? 432 y 433, leemos: "La familia es uno de los tesoros m?s importantes de los pueblos y es patrimonio de la humanidad. La familia cristiana est? fundada en el sacramento del matrimonio entre un var?n y una mujer, signo del amor de Dios por la humanidad y de la entrega de Cristo por su esposa, la Iglesia. Desde esta alianza de amor, se despliegan la paternidad y la maternidad, la filiaci?n y la fraternidad, y el compromiso de los dos por una sociedad mejor."

Los ni?os y los j?venes
???? Desde el comienzo de la vida hasta la juventud se necesita de la familia bien constituida, donde var?n y mujer ejercen responsablemente su rol de pap? y mam?. Ella es el soporte afectivo fundamental y es la primera escuela de aprendizaje del valor de la propia identidad y del sentido de la vida.

???? La familia no siempre puede dar el hogar seguro que buscan los hijos, as? como el acompa?amiento, afecto y contenci?n que necesitan. La carencia de esos valores, en no pocas ocasiones, es un motivo de escape y refugio en los vicios y en las adicciones desde una edad cada vez m?s temprana.

???? Un n?mero cada vez mayor de ni?os y j?venes son afectados por problemas muy graves, a saber: el suicidio, la violencia en los distintos ?mbitos de la sociedad, los embarazos precoces, las enfermedades de transmisi?n sexual, como la pandemia del VIH (SIDA), las amistades malsanas, el limitado e inadecuado acceso a los beneficios de la cultura y de la recreaci?n, entre otros.

Conclusi?n
???? Ante el avance de modelos, perspectivas e ideolog?as que atacan directamente a la familia como fundamento de la sociedad, es necesario reafirmar la defensa de la instituci?n de la Familia y del Matrimonio. Esta defensa es responsabilidad de todos, en especial de los que ejercen el poder pol?tico de la Rep?blica, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, as? como las organizaciones de la sociedad civil, que incluye a la Iglesia cat?lica y a todas las confesiones cristianas, particularmente de los medios de comunicaci?n social y de todas las personas de buena voluntad.

???? La consideraci?n de estos temas vitales para la humanidad y para toda sociedad en concreto obliga a elaborar un plan educativo que construya personalidades fuertes y firmes. De esta manera, el ni?o y el joven tendr?n la capacidad de afrontar los problemas que derivan de conceptos equivocados sobre el matrimonio y la familia y que desvirt?an la edificaci?n s?lida de una personalidad integrada y equilibrada. Insistimos en la participaci?n de los padres de familia, sobre todo en la elaboraci?n del Plan Educativo Nacional, con el fin de salvaguardar la educaci?n de sus hijos. El contenido de dicho Plan Educativo debe fundamentarse en los valores humanos y cristianos, acordes a la tradici?n de un pa?s como el nuestro, si queremos construir una sociedad armoniosa y coparticipativa en los bienes temporales y espirituales de la naci?n.

???? Asunci?n, 20 de agosto de 2010, fiesta de San Bernardo, abad.+


Publicado por verdenaranja @ 22:39  | Hablan los obispos
 | Enviar