Viernes, 10 de septiembre de 2010

Homil?a de monse?or Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia, para la homil?a del 22? domingo durante el a?o (29 de agosto de 2010). (AICA)

LA HUMILDAD, ACTITUD CRISTIANA FUNDAMENTAL?
?Lc 14,1.7-14?

I. ?EL QUE SE ELEVA SER? HUMILLADO, Y EL QUE SE HUMILLA SER? ELEVADO??

1. Jes?s, que no desde?a sentarse a la mesa de los publicanos y pecadores, tampoco reh?ye de la mesa de los fariseos. Lucas lo pinta varias veces comiendo con ellos. ?l vino para todos. Y todo le es una oportunidad para anunciar el Reino de Dios. Incluso, el peque?o desorden de los comensales por estar cerca de la cabecera, donde est? el invitado principal, que es ?l: ?Y al notar c?mo los invitados buscaban los primeros puestos, les dijo esta par?bola: ?Si te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que haya sido invitada otra persona m?s importante que t?, y cuando llegue el que los invit? a los dos, tenga que decirte: ?D?jale el sitio?, y as? lleno de verg?enza, tengas que ponerte en el ?ltimo lugar. Al contrario, cuando te inviten, ve a colocarte en el ?ltimo sitio, de manera que cuando llegue el que te invit?, te diga: ?Amigo, ac?rcate m?s?, y as? quedar?s bien delante de todos los invitados. Porque todo el que ensalza ser? humillado, y el que se humilla ser? ensalzado? (Lc 14,7-11).?

2. La ense?anza de Jes?s va m?s all? de la urbanidad. Para entender la escena, compar?mosla con otra sucedida en la ?ltima cena, cuando entre los ap?stoles ?surgi? una discusi?n sobre qui?n deb?a ser considerado como el m?s grande?. Recordemos la ense?anza que de ello sac? Jes?s: ?Los reyes de las naciones dominan sobre ellas, y los que ejercen el poder sobre el pueblo se hacen llamar bienhechores. Pero entre ustedes no debe ser as?. Al contrario, el que es m?s grande, que se comporte como el menor, y el que gobierna, como un servidor? (Lc 22,24-27).?

II. La yerba mala de la prepotencia?

3. Seg?n podemos apreciar, existe en el hombre, tambi?n en el religioso, una ra?z mala que, si no le presta atenci?n y la deja desarrollar, lo lleva a ser prepotente y a atropellar a los dem?s, para establecerse a s? mismo en el primer lugar. Todo ello con notable da?o de su madurez personal y de la amistad social.??

4. Para matar esa ra?z mala, Jes?s recomienda un herbicida eficaz: la humildad. ?sta de ning?n modo es un esp?ritu apocado. Es conciencia de la propia dignidad, respeto del otro, esp?ritu de servicio. El humilde, dondequiera que est?, siempre es un se?or. No importa que trabaje de sirviente. Como Jes?s: ??Qui?n es m?s grande, el que est? a la mesa o el que sirve? ?No es acaso el que est? a la mesa? Y sin embargo, yo estoy entre ustedes como el que sirve? (Lc 22,27).?

III. ?No tomen como modelo a este mundo??

5. Puede ser leg?timo luchar por llegar primero en una sana competencia. As? en el deporte, en un concurso de obras, en la pol?tica. Lo cual supone medios leg?timos, que tambi?n sean ?ticos. Sin embargo, la experiencia dice que, con harta frecuencia, el ansia por llegar primero se convierte en una patolog?a. Entonces todos los medios valen, no importa que sean deshonestos y est?n re?idos con la verdad, la justicia y el bien com?n. Ejemplos patol?gicos sobran. Los m?s escandalosos, por la repercusi?n que tienen en los medios, son los que suceden en el mundo del deporte por el uso de estimulantes. Pero los m?s perniciosos, son los que suceden a diario en el mundo de la pol?tica, pues tienden a mal formar la conducta de los ciudadanos.??

6. El ap?stol Pablo observ? esta patolog?a en el mundo de su tiempo y que la misma pod?a contagiarse a la comunidad cristiana. Por ello exhorta: ?No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transf?rmense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cu?l es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto? No se estimen m?s de lo que conviene; pero tengan por ustedes una estima razonable, seg?n la medida de la fe que Dios reparti? a cada uno? (Rom 12,2-3).?

IV. ?TENGAN LOS MISMOS SENTIMIENTOS DE CRISTO JES?S??

7. Para poner las bases de la humildad cristiana, el ap?stol apunta hondo. El ejemplo a imitar es Cristo: ?No hagan nada por esp?ritu de discordia o de vanidad, y que la humildad los lleve a estimar a los otros como superiores a ustedes mismos. Que cada uno busque no solamente su propio inter?s, sino tambi?n el de los dem?s. Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jes?s? (Flp 2,2-5).??

8. Conviene contemplar a Jesucristo, ejemplo de humildad, y a la vez de se?or?o. Contempl?ndolo, el genio cristiano compuso un bell?simo himno cristol?gico: ?El, que era de condici?n divina, no consider? esta igualdad con Dios como algo que deb?a guardar celosamente: al contrario, se anonad? a s? mismo, tomando la condici?n de servidor y haci?ndose semejante a los hombres. Y present?ndose con aspecto humano, se humill? hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz. Por eso, Dios lo exalt? y le dio el Nombre que est? sobre todo nombre, para que al nombre de Jes?s, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: ?Jesucristo es el Se?or? (Flp 2,3-11).??

Mons. Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo em?rito de Resistencia?


Publicado por verdenaranja @ 22:41
 | Enviar