Jueves, 16 de septiembre de 2010

Roma (Agencia Fides) – Un Obispo misionero de Argentina a Sud?frica. Es S. E. Mons. Jos? G. Ponce de Le?n, Vicario Apost?lico de Ingwavuma, que se encuentra en Roma para el Seminario de nuevos Obispos, organizado por la Congregaci?n para la Evangelizaci?n de los Pueblos (ver Fides 6/9/2010).
Mons. Ponce de Le?n concedi? la siguiente entrevista a Fides

?Cu?l ha sido su recorrido misionero?

Soy misionero de la Consolata. Nuestra formaci?n es internacional. Hice el noviciado y la teolog?a en Colombia. Estuve en ese pa?s cuatro a?os y medio, de 1982 a 1986. Al terminar los estudios tenemos la posibilidad de elegir tres lugares de misi?n. Yo hab?a indicado Etiop?a, Mozambique y Sud?frica, y me hice disponible tambi?n para ir al Asia. Sin embargo mis superiores me pidieron regresar a Argentina. Me qued? all? 7 a?os para ocuparme de la animaci?n misionera, de la revista y de la formaci?n. En 1993 fui destinado a Sud?frica, a la provincia de KwaZulu, donde trabaj? de 1994 al 2005. Luego fue enviado a Roma con el encargo de responsable de las misiones y luego de Secretario General.

?Podr?a describirnos el Vicariato de Ingwavuma?

El Vicariato fue constituido en 1990 y hab?a sido confiado a los Siervos de Mar?a. El Obispo era un Siervo de Mar?a irland?s, Michael Mary O’Shea, muerto en el 2006. El Vicariato est? localizado al noreste de la Provincia de KwaZulu, en la frontera con Mozambique y Suazilandia. Aparte de alguna celebraci?n en ingl?s, toda nuestra actividad pastoral se realiza en Zulu. Tambi?n yo celebro en Zulu. ?Aprenderlo nos ha costado una vida! A 15 a?os del nacimiento de la nueva Sud?frica, ver a uno que se esfuerza por aprender la lengua del otro provoca alegr?a, sobre todo en aquellos que fueron obligados a aprender la lengua de los extranjeros, de los colonizadores.
Actualmente tenemos 6 sacerdotes diocesanos y 6 sacerdotes religiosos, este a?o ordenar? a otros dos di?conos, de manera que pronto ser?n 8 los sacerdotes diocesanos. De esta manera el n?mero de sacerdotes diocesanos ser? superior al de los religiosos, cosa extra?a para un Vicariato. Estos sacerdotes son j?venes, ya que todos han sido ordenados en los ?ltimos 5 a?os, y son un signo de esperanza; sobre ellos recae el futuro del Vicariato.

?Cu?les son los problemas m?s graves que afligen a su Vicariato?

El Sida es la principal plaga de KwaZulu. Seg?n las estad?sticas al menos el 30% de la poblaci?n es v?ctima del VIH, es decir un habitante de tres o est? enfermo o es portador del virus. Ello significa que no existe una familia que no haya sufrido a causa del VIH. El n?mero de hu?rfanos es muy alto. No tenemos orfanatos porque preferimos que los ni?os contin?en viviendo en las comunidades de origen, o con sus vecinos o parientes. Sucede tambi?n que el primog?nito se vuelve como el padre de sus hermanos. La SACBC (Southern African Catholic’s Bishops Conference) ha tenido una bell?sima intuici?n con la creaci?n de la oficina del Sida, que recoge los fondos que distribuye a las di?cesis. Yo, como Obispo, no habr?a podido reunir los fondos necesarios para atender a los enfermos de mi Vicariato. Cada di?cesis presenta sus propios proyectos de ayuda a los enfermos de Sida a esta oficina de la SACBC para su aprobaci?n y para la erogaci?n de los fondos. Ello se traduce en el env?o de grupos de voluntarios que visitan a los enfermos, en proyectos a favor de los hu?rfanos y sobre todo en el suministro de f?rmacos antirretrovirales. Tenemos tambi?n un laboratorio de an?lisis de sangre. Por ello no necesitamos enviar a Johannesburgo las muestras de sangre para analizarlas. He quedado sorprendido de algo que dijo un m?dico que trabaja con nosotros, quien no es cat?lico, y afirm?: “No hay otra Iglesia que haga lo que hace la Iglesia cat?lica por nuestra gente”. Tenemos un ambulatorio cerca de la Catedral, que recibe todos los martes a unos ochenta pacientes. En los dem?s d?as los m?dicos y enfermeros se trasladan a las ?reas rurales del Vicariato o a las peque?as comunidades. Estas actividades son un signo de esperanza, ya que hemos logrado realizarlas no s?lo gracias al dinero, sino sobre todo con la participaci?n de las personas. Son las personas del lugar, no los extranjeros que vienen de fuera, las que ofrecen su propio tiempo para dedicarlo a los enfermos. (L.M.) (Agencia Fides 15/9/2010)


Publicado por verdenaranja @ 15:39  | Entrevistas
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