Viernes, 17 de septiembre de 2010

Saludo y reflexi?n del monse?or Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario, con ocasi?n de la colaci?n de grados de los nuevos abogados de la Universidad Cat?lica Argentina (Catedral de Rosario, 2 de septiembre de 2010). (AICA)

LA UNIVERSIDAD CAT?LICA EN LA VIDA DE LA ARQUIDI?CESIS

La colaci?n de grados de la Facultad de Derecho de la Universidad Cat?lica Argentina en Rosario es para mi, como Obispo diocesano, una ocasi?n para felicitar a los nuevos graduados por los estudios realizados y por la feliz coronaci?n de sus esfuerzos; y al mismo tiempo para hacerlo extensivo a sus padres y a sus familias que los acompa?aron durante estos a?os, con perseverancia e inclusive con sacrificios. Tambi?n tengo el gusto de dirigirles un cordial saludo a las autoridades acad?micas e invitadas presentes, al se?or Arzobispo em?rito Monse?or Eduardo Mir?s, al Dr. Ricardo Par?s, en representaci?n del Decano de la Facultad, a los profesores de la Universidad Cat?lica y los colaboradores, a los sacerdotes presentes e invitados a este acto.??

La misi?n evangelizadora de la Universidad Cat?lica

Al mismo tiempo, este encuentro es para mi una vez m?s una oportunidad para estar cerca de la Universidad y de sus graduados, conocer sus aspiraciones y comprobar la realizaci?n de sus frutos; ya que la Universidad tambi?n forma parte de la vida de una di?cesis, la que a la vez que le ofrece el territorio para el desarrollo de su tarea espec?fica de investigaci?n y estudio en cada carrera, al mismo tiempo conf?a en la formaci?n y la reflexi?n teol?gica y moral, a un nivel universitario, para el bien espiritual de sus miembros; y de la misi?n evangelizadora de la Universidad Cat?lica (Ex corde Ecclesiae. II, art. 5, par.1). De este modo, se espera de ella un testimonio vital de orden institucional de Jesucristo vivo y de su mensaje, tan necesario para las hoy culturas, impregnadas por el secularismo (cfr. Ap. n? 341).

Lo expresado acerca de la Universidad en esta oportunidad, se encuadra tambi?n en el marco del vig?simo aniversario de la Exhortaci?n apost?lica ?Ex Corde Ecclesiae? sobre las Universidades Cat?licas, que es un documento del magisterio que nos ofrece el verdadero esp?ritu que la Iglesia espera que tenga la Universidad Cat?lica y que a la vez regula jur?dicamente estos centros de estudios en el mundo.

En este sentido, a la luz de este documento, podemos decir con las palabras expresadas en este aniversario por el cardenal Zenon Grocholewski, Prefecto de la Congregaci?n para la Educaci?n Cat?lica, s?lo "la Universidad Cat?lica que conserve su identidad tendr? un futuro y contribuir? al bien de la sociedad" (1.IX.2010); ya que si perdiera esa identidad perder?a aquello que la debe caracterizar.

Cuando Juan Pablo II escribi? y present? este documento el 15 de agosto de 1990, quiso manifestar la importancia que ten?a la Universidad Cat?lica en la vida de la Iglesia; y por eso consideraba necesario que tuviera una legislaci?n propia que estableciera su misi?n, as? como el marco jur?dico para su creaci?n.

Por ello, es tan importante que el Obispo y Pastor del lugar aprecie y valore a la Universidad Cat?lica; ya que de hecho es quien la promueve o la recibe en su propia di?cesis de acuerdo a las necesidades pastorales y acad?micas (cfr. Ex Corde Ecclesiar, I, n ? 28); y por ello, si bien la Universidad tiene sus autoridades propias, su?autonom?a y disciplina para cada materia y cada carrera respectivamente; sin embargo debe ser considerado?"part?cipe" de la misma (cfr. Ex Corde Ecclesiae,?I, n? 28), y quiere para ella una profunda ense?anza teol?gica y moral a trav?s de sus profesores. En este sentido, la sagrada teolog?a, la moral y la doctrina social de la Iglesia no son un a?adido o un plus, sino que deben influir sobre todas las actividades d edla UNiversidad (cfr. ibidem II, art. 2 par.4).?

Las actividades fundamentales de una Universidad Cat?lica deber?n vincularse y armonizarse con la misi?n evangelizadora de la Iglesia

Las actividades fundamentales de una Universidad Cat?lica deber?n vincularse y armonizarse con la misi?n evangelizadora de la Iglesia y se llevan a cabo a trav?s de una investigaci?n realizada a la luz del mensaje cristiano. Por eso la Iglesia, quiere sentir estos centros cercanos a si misma, y operantes en la difusi?n del mensaje aut?ntico de Cristo (cfr. ECE 49). M?s a?n, la investigaci?n universitaria se debe orientar a estudiar en profundidad las ra?ces y las causas de los problemas de nuestro tiempo, prestando especial atenci?n a sus dimensiones ?ticas y religiosas (cfr. Ex Corde, n? 32).

Por ello, si fuera necesario, la Universidad Cat?lica deber? tener inclusive la valent?a de expresar las verdades aunque sean inc?modas, verdades que no halagan a la opini?n p?blica, pero que son tambi?n necesarias para salvaguardar el bien aut?ntico de la sociedad (cfr. ib).

Es evidente entonces, el lugar importante que deben ocupar las asignaturas teol?gicas y cada uno de los profesores de teolog?a y moral en la Universidad; ya que a trav?s suyo llega la Palabra de Dios al aula, y se hace visible la unidad de su ense?anza con el Magisterio de la Iglesia; para que esta doctrina ilumine adecuadamente los otros temas de estudio y reflexi?n. Porque en el contexto en que vivimos, de gran relativismo cultural y moral es fundamental la ense?anza de la verdad, el di?logo fe y raz?n, fe y cultura, y la formaci?n de profesores, alumnos y personal a trav?s de la Doctrina social y moral de la Iglesia.?

Que nuestros estudiantes y profesores puedan encontrarse con el Se?or resucitado, como los disc?pulos de Emaus

A la luz de lo expresado, y contando inclusive con la ayuda de la Pastoral universitaria (Ex corde Eccsiae II, art. 6), es muy necesario que nuestros estudiantes y profesores de la Universidad Cat?lica, tambi?n puedan encontrarse en su propia vida con el Se?or resucitado, como los disc?pulos de Emaus; y este encuentro a la vez sea alimentado sobre todo con la presencia de Jes?s en la Eucarist?a. (cfr. Benedicto XVI, 13.VII 2009).

La Universidad debe requerir un compromiso que sea misionero que consiste, en testimoniar el encuentro personal con Jesucristo, Verdad que ilumina el camino de cada hombre. De este encuentro con ?l vendr? esa "novedad del coraz?n" capaz de dar una orientaci?n nueva a la existencia personal; que se convierte en fermento y levadura de una sociedad vivificada por el amor evang?lico (cfr. ib?dem).

Precisamente, en el a?o del bicentenario, en el que ustedes abrazan la profesi?n de abogados, pedimos por todos ustedes que hoy se grad?an; para que con la protecci?n de la Virgen del Rosario; con el aporte de su conocimiento y ciencia jur?dica, y enriquecidos por la fe, contribuyan a mirar al futuro con esperanza.?

Mons. Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario?


Publicado por verdenaranja @ 22:49  | Hablan los obispos
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