S?bado, 18 de septiembre de 2010

ZENIT?? publica el comentario al Evangelio del pr?ximo domingo, 19 de septiembre, XXVdel tiempo ordinario (Lucas??16,1-13), redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apost?lico de Huesca y de Jaca.??

Evangelio del domingo: La fidelidad de lo peque?o

Aparentemente Jes?s ensalza la habilidad de un administrador infiel. Pero hay que ser cautos y afinar en aquello que viene ensalzado: no es la infidelidad, la corrupci?n, sino la habilidad, la astucia de aquel administrador avispado. El que es fiel en lo poco, lo ser? tambi?n en lo mucho. Que viene a decir: todo aquello que te gustar?a cambiar de un mundo demasiado cruel, empieza por cambiarlo en tu propia casa, en tu coraz?n.

Y en verdad, ?qui?n no se ha quejado alguna vez de c?mo va nuestro mundo a tantos niveles? La pol?tica, la econom?a, la paz, la justicia, la familia, los ancianos, los j?venes, y un largo etc?tera en donde ponemos contra las cuerdas a nuestra sociedad bastante inmoralizada y desmoralizada. En todo lo cual no falta raz?n: se ha perdido el rumbo de muchas cosas, se han abandonado impunemente muchos principios b?sicos, se han destruido tantos valores que no eran negociables, se ha deshumanizado tanto nuestra humanidad.

Pero caben dos salidas: caer tanto en pesimismos deprimentes (todo es malo, "y cualquier tiempo pasado fue mejor" que dec?a el poeta en su eleg?a) como en optimismos irresponsables (lo importante es cambiar, arrasar, que no quede nada de lo anterior), o m?s bien, tener una mirada serena sobre el mundo, sobre la vida, sobre el dolor, sobre el amor, sobre tantas cosas que no van, y empezar a arreglarlas en uno mismo. El mundo nuevo, la tierra nueva, empieza por mi casa, por mi propio coraz?n. Empecemos por lo poco, por lo peque?o, por lo cotidiano, por lo nuestro. No es el gobierno de turno, ni los organismos mundiales de vanguardia, ni el vaticano, ni los banqueros, ni los periodistas, ni los sindicatos... quienes tienen que dar el pistoletazo de salida. El mundo nuevo empieza m?s cerca de m?, en mis actitudes, en mis opciones, en mi modo de escuchar, de atender, de proponer, de vivir.

La llamada de Jes?s es clara: no podemos tener dos patrones, dos amos. O nos adherimos al dise?o de Dios, a su proyecto de humanidad, de civilizaci?n del Amor, o nos apuntamos a la barbarie en la que termina siempre toda pretensi?n que censura alg?n aspecto del coraz?n del hombre. Sin Dios, sin este "amo" tan especial que nos hace libres, es muy dif?cil hacer un mundo que sepa a justicia, a limpieza, a paz, a respeto, a libertad, a felicidad. Metamos al Se?or en nuestras cosas y en nuestras casas, sin fanatismos pero sin complejos. Porque s?lo quien ama de verdad a Dios llega a no despreciar al hombre hermano.


Publicado por verdenaranja @ 12:11  | Espiritualidad
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