S?bado, 18 de septiembre de 2010

Homil?a de monse?or Baldomero Carlos Martini, obispo de San Justo, en la misa de ordenaci?n sacerdotal (8 de septiembre de 2010). (AICA)

ORDENACI?N DE PRESBITEROS

Queridos hermanos y hermanas: Es muy grande mi alegr?a por lo que estamos viviendo, los invito a todos a compartirla .Celebramos la Natividad de Mar?a y estos hijos nuestros, Hern?n y Mario van a ser Ordenados sacerdotes y ser?n agregados a nuestro Presbiterio. ?Demos gracias a Dios! porque el Esp?ritu hizo maravillas en Mar?a y lo hace en nosotros. Oremos:

?Unge el coraz?n y la mente, Dios todopoderoso, para que podamos proclamar y recibir tu Palabra, con la dulzura y la fuerza del Esp?ritu! Si ?Ven Esp?ritu Santo, en ayuda de nuestra debilidad!

El Pan de vida de la Palabra ha sido repartido para despertar nuestra fe y nuestra docilidad como pueblo, prof?tico, sacerdotal y real. ?Cu?nto amor que se derrama sobre nosotros!

Jes?s nos acaba de decir: ?Como el Padre me am?, tambi?n yo lo he amado a ustedes: ?Permanezcan en mi amor!? y esto nos lo dice durante la ?ltima Cena. Jes?s antes de su Pasi?n, y sus disc?pulos con ?l, participando en lo ?ntimo de su condici?n de Hijo, se les concede ver lo que otros no ven. ?Ustedes son mis amigos si hacen lo que Yo les mando? Yo los llamo amigos porque les he dado a conocer todo lo que o? de mi Padre?.?

1. El Santo Padre Benedicto nos ayuda a profundizar el Don y Misterio que hoy se derrama sobre estos queridos hijos Hern?n y Mario: A ellos, pide entrar en la oraci?n.

?En la oraci?n est?n llamados a redescubrir el Rostro siempre nuevo del Se?or y el contenido m?s aut?ntico de su misi?n. El Padre los predestin? a reproducir la Imagen de se Hijo?. Solamente quien tiene una relaci?n ?ntima con el Se?or es aferrado por ?l, puede llevarlo a los dem?s, puede ser enviado. Se trata de un permanecer con ?l, que debe acompa?ar siempre el ejercicio del ministerio sacerdotal; debe ser su centro, su fuente, tambi?n y sobre todo en los tiempos dif?ciles, en los momentos cuando parece que las cosas que hay que hacer deben tener prioridad. Donde estemos, en cualquier tarea que hagamos, debemos permanecer siempre con ?l. ?El que permanece en mi, y Yo en ?l, da mucho fruto?. ?No son ustedes los que me eligieron a m?, sino Yo el que los eleg? a ustedes y los destin? para que vayan y den fruto y ese fruto sea duradero?. ?As? todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, ?l se lo conceder? Lo que yo les mando es que se amen??

2. ?No hay amor m?s grande que dar la vida?. Jes?s anuncia su amor hasta el extremo en el marco de su Pascua. Hago m?as las palabras del Papa en una ordenaci?n reciente; les habla del seguimiento de Jes?s; y que el camino de los disc?pulos, consiste en seguirlo a ?l, el Crucificado, seguirlo por la senda de la Cruz. El amor madura en la Cruz. La m?stica de la cruz, pide perderse a si mismo para volverse a encontrar plenamente a s? mismo. ?Qu? significa esto para cada cristiano, pero sobre todo qu? significa para un sacerdote? El seguimiento, el sacerdocio jam?s puede representar un modo para alcanzar la seguridad en la vida o para conquistar una posici?n social. El que aspira al sacerdocio para aumentar su prestigio personal y su poder, entiende mal en su ra?z el sentido de este maravilloso ministerio.

Quien quiere sobre todo realizar una ambici?n propia, alcanzar el ?xito personal, siempre ser? esclavo de si mismo y de la opini?n p?blica. Madre Teresa viviendo la oscuridad de la Cruz nos dej? como testimonio, que Dios no la llam? a ser exitosa, sino fiel y as? irradi? al Cristo que le pidi? en una locuci?n: ?S? t? mi luz? entre los pobres m?s pobres de Calcuta.

El sacerdocio se funda en la valent?a de decir s?, a otra voluntad, con la conciencia, que debe crecer cada d?a , de que precisamente conform?ndose a la voluntad de Dios, inmersos en esta Voluntad, no solo no ser? cancelada nuestra originalidad , sino que, al contrario entraremos cada vez m?s en la verdad de nuestro ser y de nuestro ministerio. Don y Misterio .Amor que se entrega hasta el fin. Amar sin cansarse del peso del camino y las exigencias de tantos rostros y manos tendidas.?

3. Queridos Hern?n y Mario: ?No hay amor m?s grande que dar la vida?, perderse a s? mismo, para encontrarse en el Coraz?n que tanto amo y muri? por amor. Desde el Evangelio el Papa nos ense?a a ser Eucarist?a. ?Hoy con el sacramento del Orden se les concede presidir la Eucarist?a. Se les conf?a el Sacrificio redentor de Cristo; se les conf?a su Cuerpo entregado y su Sangre derramada.. Ciertamente, Jes?s ofrece su sacrificio, su entrega de amor humilde y completo a la Iglesia, su Esposa, en la Cruz. Es en ese le?o donde el grano de trigo que el Padre dej? caer sobre el campo del mundo, muere para convertirse en fruto maduro. dador de vida. Pero en el Plan de Dios, esta entrega de Cristo se hace presente en la Eucarist?a, gracias a la potestad sagrada, que el Sacramento del Orden les confiera a ustedes, los presb?teros. Cuando celebramos tenemos en nuestras manos el Pan del cielo, el Pan de Dios, que es Cristo, grano partido para multiplicarse y convertirse en el verdadero alimento de vida para el mundo.?

Que sea una experiencia siempre nueva de asombro y de inmensa gratitud: El amor y el Don de Cristo Crucificado y glorioso, pasan a trav?s de sus manos, de sus voces y de sus corazones. Ver que en sus manos, en sus palabras, tan esperadas por el Padre, el Se?or realiza este misterio de su maravillosa y humilde presencia.

Juan Pablo II nos dec?a: ?No se pueden repetir las palabras de la Consagraci?n, sin sentirse implicados en este movimiento espiritual. Aprender cada d?a a decir de si mismo, con verdad y generosidad: tomen y coman, mi cuerpo entregado, y as? hacerse don y total disponibilidad.?

La gracia del Presbiterado que dentro de poco se les dar?, los unir? ?ntimamente, m?s a?n estructuralmente a la Eucarist?a., para que tengan siempre los mismos sentimientos de Cristo Jes?s y est?n metidos en el coraz?n del Padre y nunca se averg?encen de que les digan padre.

Vivan la alegr?a de ser padres, al Bautizar, al Absolver los pecados, al predicar la Palabra, al Ungir a los enfermos, al gastarse y regastarse por la causa de Cristo y por la realizaci?n plena de los dem?s especialmente por los m?s necesitados, pobres y menos amados.

Configurados y revestidos de Cristo, tengan pasi?n por la Comuni?n eclesial tan necesaria para ser cre?bles y aut?nticos disc?pulos y misioneros de Cristo, el Buen Pastor, que da la vida. No se averg?encen del Evangelio y dejen que el Esp?ritu de Santidad que hoy los hace sacerdotes para siempre, sea el Maestro interior y qui?n los empuje a gritar ?Ay de mi, si no predicara y viviera el Evangelio!

La Virgen en su nacimiento alcanzada por todo el Amor del Padre, la Redenci?n del Hijo y la Unci?n del Esp?ritu Santo, como Madre y Reina, cuide sus vidas sacerdotales de seguidores del Cristo Obediente , casto y pobre y los aliente y ayude, con su ternura maternal, a ser santos.

Que esta Gracia, que colma como unci?n del Esp?ritu, toque el coraz?n de los j?venes y los atraiga a Cristo que los mira con amor y les dice en lo profundo: ?Ven y S?gueme!?

?DIOS ES AMOR!?

Mons. Baldomero Carlos Martini, obispo de San Justo??


Publicado por verdenaranja @ 22:41  | Homil?as
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