Jueves, 23 de septiembre de 2010

Art?culo de monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, en el bicentenario de M?xico, sobre las "Excomuniones de Hidalgo y Morelos".

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Al celebrar el bicentenario de nuestra independencia, recordamos que fueron sacerdotes quienes la encabezaron, pues al estar muy cerca del sufrimiento del pueblo oprimido, sintieron en carne propia la necesidad de justicia y libertad.

Sin embargo, los no cat?licos no toleran que aduzcamos su sacerdocio como elemento inspirador de su lucha libertaria, y nos echan en cara que se les excomulg?, se les degrad?, se les conden? y se les fusil?. Al sacerdote Miguel Hidalgo, en vez de darle el t?tulo que la gente le daba de "Padre Hidalgo", le llaman con menosprecio "el Cura Hidalgo".

?Qu? decimos los obispos, en nuestra carta pastoral "Conmemorar nuestra historia desde la fe, para comprometernos hoy con nuestra patria"?

JUZGAR

"La reacci?n contraria (al movimiento de independencia) de miembros de la Jerarqu?a eclesi?stica se debi?, primero, a que todos ellos hab?an obtenido su nombramiento por el regalismo imperante, que por principio exclu?a la independencia de estos reinos; en segundo lugar, a que algunos, aun cuando estimaban necesarias varias reformas ben?ficas al pa?s, consideraban que la v?a de una insurrecci?n violenta traer?a mayores males; finalmente los excesos en que cayeron algunos insurrectos confirmaron esta idea.

En el caso de Hidalgo, desde 1800 se hab?an hecho denuncias por proposiciones supuestamente heterodoxas y por vida disipada en San Felipe. Sin embargo, ante la falta de pruebas y m?s bien gracias a testimonios muy favorables de la ortodoxia de Hidalgo, as? como de un cambio de vida, se archiv? el caso y los propios inquisidores reconocieron que la fama de Hidalgo era de "sabio, celoso p?rroco y lleno de caridad". Sin embargo, luego del Grito de Dolores, el fiscal de la Inquisici?n lo acus? de hereje e Hidalgo fue citado a comparecer. Respondi? algunos cargos desde Valladolid, y a todos puntualmente ya prisionero en Chihuahua, confesando su ?ntegra fe cat?lica.

Manuel Abad y Queipo, Obispo Electo de Valladolid, fue el primer prelado que reprob? la Insurrecci?n y adem?s declar? que Hidalgo y todos sus seguidores y favorecedores hab?an incurrido en excomuni?n por aprehender a personas consagradas. Esta reprobaci?n y declaraci?n fue refrendada luego por otros obispos. Los posteriores deg?ellos ocultos, sin juicio, de centenares de peninsulares civiles extra?dos de sus hogares, autorizados por Hidalgo, pusieron en entredicho la justicia del levantamiento y ciertamente, al incluirse dos personas consagradas en esos cr?menes, acarrearon la excomuni?n sobre sus autores. Hidalgo, durante los m?s de cuatro meses de su prisi?n, reconoci? este exceso de su movimiento, se doli? de ello, lo confes? sacramentalmente y le fue levantada, desde entonces, tal excomuni?n.

En cuanto a Morelos y otros, se les acus? de herejes. La ceremonia de degradaci?n impuesta a Hidalgo, Morelos y otros sacerdotes insurgentes, no fue sino una formalidad para despojarlos del fuero eclesi?stico y as? poder ejecutarlos.

Jos? Mar?a Morelos e Ignacio L?pez Ray?n, principales caudillos continuadores de Hidalgo, se apartaron de tales cr?menes. No obstante, el mismo Abad y Queipo los declar? nominalmente excomulgados, as? como a otros insurgentes, porque supuestamente no reconocieron la potestad de los obispos. Morelos, en manos de sus verdugos, tambi?n se reconcili? sacramentalmente varias veces, y aun cuando tuviera por inv?lida aquella excomuni?n, le fue levantada.

La Iglesia particip? en el homenaje de los caudillos insurgentes, recibiendo solemnemente los restos mortales de Miguel Hidalgo, de Jos? Mar?a Morelos, y otros, en la Catedral Metropolitana de la Arquidi?cesis de M?xico (1823)".

ACTUAR

Reconozcamos virtudes y errores de nuestros h?roes, y aprendamos a luchar pac?ficamente contra la injusticia, la exclusi?n de los pobres, la corrupci?n, la inseguridad, la violencia, el narcotr?fico y todos los males que limitan nuestra independencia y libertad.

Puede leerse el texto completo de la Carta Pastoral con motivo del bicentenario del M?xico en la p?gina de la Conferencia del Episcopado Mexicano: http://www.cem.org.mx


Publicado por verdenaranja @ 22:56  | Hablan los obispos
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