Viernes, 24 de septiembre de 2010

Declaraci?n que se ha le?do durante una conferencia de prensa de Mons. Oscar Aparicio, Obispo auxiliar de La Paz y Secretario general de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB). (Fides)

La vida, don sagrado de Dios.?

La Conferencia Episcopal Boliviana sigue con honda preocupaci?n las noticias de frecuentes casos de linchamientos en diferentes puntos del pa?s. Todos ellos, indistintamente, desprecian el valor sagrado de la vida como don de Dios, y vulneran profundamente la dignidad humana y, por tanto, las bases fundamentales de la construcci?n de nuestra sociedad.

Desde hace tiempo se producen estos cr?menes, sin embargo en estos ?ltimos a?os han recrudecido en n?mero y con caracter?sticas de una violencia brutal e inhumana, justificados con argumentaciones insostenibles y que, en ciertos casos, rayan en la apolog?a del delito. Lo que causa a?n m?s inquietud es el hecho que las autoridades responsables del orden y de la defensa de los derechos de los ciudadanos, no logran prevenir ni sancionar adecuadamente a los responsables de semejantes hechos. La violencia y la muerte no son soluci?n a los problemas del hombre. Es necesario considerar que s?lo la racionalidad en las acciones humanas permitir? una sociedad en paz y amor.

Se podr?an identificar distintas causas de orden social, cultural y econ?mico de estos hechos, sin embargo, la ra?z de este mal est? en que hemos desterrado de nuestra vida personal y de nuestra sociedad a Dios,? lo que induce la falta de referencia moral? en el actuar y el desprecio a la vida en el coraz?n de las personas.

Es importante advertir que estos casos resultan tambi?n como consecuencia de una malentendida ?justicia comunitaria?, agravada por las ambig?edades contenidas en la actual legislaci?n, que no reglamenta sus alcances y responsabilidades, y en la que pretenden ampararse muchos de los responsables de estos cr?menes.

Una verdadera democracia no se edifica sobre la muerte, hay que tener la capacidad para encontrar alternativas de rehabilitaci?n para las personas que cometen faltas graves, pero jam?s eliminarlos, eso no es ?tico, ni humano, ni mucho menos cristiano.

En nombre de Dios condenamos vehementemente estos hechos y reafirmamos que ?s?lo Dios es Se?or de la vida y de la muerte. El respeto debido a la inviolabilidad y a la integridad de la vida f?sica tiene su culmen en el mandamiento positivo: Amar?s a tu pr?jimo como a ti mismo, con el cual Jesucristo obliga a hacerse cargo del pr?jimo?. (Compendio de la DSI N? 112).

Como Iglesia Cat?lica pedimos a todos los bolivianos que desterremos de una vez para siempre de nuestro pa?s estas pr?cticas inhumanas, que redescubramos los aut?nticos valores humanos y cristianos que nacen de la fe en el Dios de la Vida y del Amor.? A las instancias responsables civiles y policiales pedimos que extremen esfuerzos y tomen urgentemente todas las medidas necesarias para desterrar este grave flagelo, esclareciendo con prontitud estos hechos y sancionando a los culpables, puesto que ning?n argumento, social, cultural o moral puede justificar estos asesinatos.

Apostar por una cultura de vida es tener la capacidad de organizar la sociedad para que personas diferentes puedan vivir en un ambiente de complementariedad y mutuo beneficio. Que Nuestro Se?or nos ayude a todos a comprometernos decididamente a favor del respeto y la promoci?n de la dignidad de todo ser humano.

Secretar?a General de la
Conferencia Episcopal Boliviana
La Paz, 22 de septiembre de 2010


Publicado por verdenaranja @ 17:41  | Hablan los obispos
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