S?bado, 25 de septiembre de 2010

Columna de monse?or Jorge Casaretto, obispo de San Isidro (Septiembre ?de 2010). (AICA)

ESCUELA, CAMINO PARA LA VIDA

?Queridos amigos, una vez m?s comparto con ustedes algunas reflexiones en el marco del Bicentenario de nuestra Patria, que nos anima y estimula a hacer memoria, reflexionar y proyectar un futuro en el cual los argentinos podamos seguir creciendo como Naci?n en el respeto, la justicia y la verdad.

Frente al desaf?o de seguir creciendo, un aspecto que no podemos olvidar y descuidar es la escuela.

La escuela desarrolla en la sociedad contempor?nea funciones diversas. Todas ellas importantes para la vida en sociedad y para la formaci?n de las personas. Sin embargo, quisiera reflexionar en particular sobre tres de estas funciones: la educaci?n, la socializaci?n y la formaci?n para la profesi?n y el trabajo.

No cabe duda que la primera funci?n de la escuela es educar. Los objetivos de la educaci?n se centran particularmente en la persona y se orientan a su autorrealizaci?n y desarrollo. La educaci?n debe mirar a la formaci?n del hombre como tal, suscitar actitudes de fondo frente a la vida, estimular y guiar la b?squeda y el desarrollo de los valores en el individuo. La educaci?n debe excluir todo proceso de autoritarismo y de adoctrinamiento. Debe desarrollarse en un ?mbito de respeto y di?logo, en donde tenga lugar el disenso y la diversidad.

En segundo lugar, tenemos la socializaci?n. Este proceso implica estimular en el educando las actitudes interiores y de comportamiento conformes a lo social. Es ayudar a desarrollar en la persona su capacidad de ser miembro de la sociedad, part?cipe y respetuoso de las instituciones, responsable de su actuar y capaz de responder a los desaf?os propios de su tiempo. La socializaci?n se presenta como un espacio en el cual se manifiestan los problemas ?ticos, las virtudes sociales, el consenso, la transformaci?n, la capacidad cr?tica y el bien com?n. Este proceso debe llevar a los educandos a superar el individualismo, generando personas m?s humanas, sensibles con las necesidades de los otros y atentos a los que tienen en la vida menos oportunidades. La escuela debe educar en la solidaridad y en el compromiso que generan la verdadera transformaci?n social.

En tercer lugar, la escuela es formadora para la profesi?n y el trabajo. Si bien es m?s com?n mencionar esta funci?n al referirnos a lo universitario, no podemos negar que el valor de la profesionalidad y el trabajo se deben comenzar a desarrollar desde la escuela.? Una Naci?n que quiere crecer necesita de hombres y mujeres que valoren el trabajo que los dignifica como personas, que sean capaces y puedan acceder a la formaci?n profesional para servir al bien com?n desde las diferentes profesiones.

El sentido profesional y del trabajo estimulan el desarrollo de la responsabilidad individual y favorecen la maduraci?n del educando. Desde la escuela se debe ayudar a descubrir que se es parte de un todo llamado sociedad, en donde con el esfuerzo de cada d?a, todos contribuimos a su? crecimiento a la vez que nos vamos desarrollando como ciudadanos.

Cuando pensamos en crecer como Naci?n, no podemos dejar de lado las escuelas con las funciones elementales de educar, socializar y formar para el trabajo.

La educaci?n nos ayuda a desarrollar el conocimiento, la socializaci?n nos permite descubrir que caminamos junto a otros y con otros, y el sentido de la profesi?n y del trabajo nos permiten encontrar la raz?n del esfuerzo de cada d?a y el lugar desde el cual cada uno es protagonista.

En este mes de septiembre, en el cual se celebra el D?a del Maestro, del Profesor y del Estudiante, no puedo dejar de saludarlos y encomendarlos al cuidado y la protecci?n de nuestra Madre la Virgen de Luj?n, para que puedan desarrollar en plenitud la vocaci?n que han recibido y sigan haciendo de la escuela un verdadero ?mbito de fraternidad, coherencia y testimonio, que es la mejor manera de ense?ar.

Con mi bendici?n,?

Mons. Jorge Casaretto, obispo de San Isidro?


Publicado por verdenaranja @ 23:05  | Hablan los obispos
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