Lunes, 27 de septiembre de 2010

Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas, para el 25? domingo durante el a?o (19 de septiembre de 2010). (AICA)

HACIA LOS QUE NO EST?N

Este domingo el Evangelio que leemos (Lc. 15,1-32), nos presenta las llamadas ?par?bolas de la misericordia de Dios?. En realidad son las respuestas en par?bolas que el Se?or da a los fariseos y los escribas que se escandalizaban y murmuraban contra ?l: ?Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos? (Lc. 15,2). El Se?or les responde con la par?bola de ?la oveja perdida?, de ?la moneda perdida y encontrada? y del ?padre misericordioso?. Les dice: ?Les aseguro que de la misma manera, habr? m?s alegr?a en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse? (Lc. 15,7).

Desde ya que esta Palabra de Dios que leemos nos ayuda a profundizar sobre la necesaria conversi?n que tenemos que realizar los cristianos, tanto a nivel personal, como eclesial. En nuestra Di?cesis nos hemos planteado en nuestro primer S?nodo la necesidad de asumir Aparecida, sobre todo en los desaf?os de ser ?Misioneros de Jesucristo, buscando nuevas estrategias de evangelizaci?n, y de ser m?s disc?pulos profundizando la formaci?n como camino al discipulado?.

El desaf?o de nuestro tiempo ser? ?salir?, o bien buscar a aquellos que no lo conocen a Dios, a los que no est?n. Es interesante la referencia espec?fica que realiza Aparecida a los nuevos problemas que presenta la pastoral urbana y que tambi?n nos debe hacer reflexionar a nosotros: ?La ciudad se ha convertido en el lugar propio de nuevas culturas que se est?n gestando e imponiendo con un nuevo lenguaje y una nueva simbolog?a. Esta mentalidad urbana se extiende tambi?n al mismo mundo rural. En definitiva, la ciudad trata de armonizar la necesidad del desarrollo con el desarrollo de las necesidades fracasando frecuentemente en este prop?sito? La Iglesia en sus inicios se form? en las grandes ciudades de su tiempo y se sirvi? de ellas para extenderse. Por eso, podemos realizar con alegr?a y valent?a la evangelizaci?n de la ciudad actual. Ante la nueva realidad de la ciudad se realizan en la Iglesia nuevas experiencias, tales como la renovaci?n de las parroquias, sectorizaci?n, nuevos ministerios, nuevas asociaciones, grupos, comunidades y movimientos. Pero se notan actitudes de miedo a la pastoral urbana; tendencias a encerrarse en los m?todos antiguos y de tomar una actitud de defensa ante la nueva cultura, de sentimientos de impotencia ante las grandes dificultades de las ciudades? (511-513).

En la Di?cesis venimos buscando caminos que nos movilicen a vivir esta dimensi?n discipular y misionera, sabiendo que no podemos evangelizar si no amamos. Si no vemos al mundo y al hombre, var?n y mujer concretos de hoy, con cierto optimismo, positivamente,? si no tratamos de ver tambi?n que la semilla del Verbo est? en nuestra realidad. Si no tenemos esta actitud, de amor y di?logo, no podemos captar los c?digos desde los cuales tendremos que evangelizar. Tendremos que tener esta actitud de salir, un salir misionero, ?ir a todos?, a los m?s alejados y a los que est?n m?s excluidos.

Me alegr? en estos d?as el haber participado en el 3er. Congreso latinoamericano de movimientos y nuevas comunidades, organizado por el CELAM, en Asunci?n. Participaron 32 movimientos y comunidades con diversos carismas que Dios ha suscitado en nuestras tierras. La b?squeda de fidelidad a dichos carismas y a la vez el deseo profundo de vivir la comuni?n en las Iglesias diocesanas, y con sus obispos y p?rrocos? El tener conciencia de la necesidad de conocerse, amarse y articularse org?nicamente para la misi?n y llegar al mundo concreto de este inicio del siglo XXI, fue un motivo de agradecimiento a Dios y de esperanza.

Finalmente quiero unirme a un acontecimiento importante que se est? viviendo en nuestra Di?cesis, en la Parroquia Sagrado Coraz?n de Jes?s de Miguel Lan?s, el encuentro diocesano que organiza la Pastoral de la Salud. Los agentes pastorales, sobre todo laicos estar?n en dicho encuentro orando y reflexionando la necesidad de tener ni?os sanos, para tener esperanza. Tambi?n en todo el pa?s este fin de semana se est? realizando la colecta ?M?s por menos?. La generosidad de muchos que participen de la misma con su aporte solidario, tambi?n ser? un signo de esperanza y de inclusi?n en nuestro tiempo que necesita hechos concretos y no solo buenos deseos.

?Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 22:37  | Homil?as
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