Martes, 28 de septiembre de 2010

Declaraci?n a los Presidentes de Iberoam?rica en camino a la XX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno (Diciembre 2010 - Mar del Plata, Argentina), sobre Educaci?n para la Inclusi?n Social (13 de septiembre de 2010). (AICA)

APORTES EN FAVOR DE UNA EDUCACION PARA LA INCLUSION SOCIAL

El Consejo Episcopal Latinoamericano ?CELAM?
y los representantes religiosos de Am?rica Latina y El Caribe firmantes manifiestan:


Se?ores y se?oras Ministros de Educaci?n de Iberoam?rica, a trav?s de ustedes saludamos a los Jefes de Estado y de Gobierno a quienes representan:

Cordiales saludos en el Se?or.

Como obispos, pastores y l?deres religiosos de Am?rica Latina y El Caribe, comprometidos hist?ricamente con la vida digna de nuestros pueblos y con una aut?ntica democracia, consideramos de suma importancia la realizaci?n de la XX Cumbre de Jefes de Estado de Iberoam?rica, en la que han de darse pasos sustanciales para profundizar la cooperaci?n entre los pa?ses en favor de la educaci?n para la inclusi?n social.

La verdadera democracia supone la participaci?n real del conjunto de los ciudadanos en la toma de decisiones que afectan a todos y para ello, es fundamental la educaci?n, entendida no solamente como instrucci?n, sino como formaci?n en valores y en responsabilidad, en lo que hoy se llama el empoderamiento de los ciudadanos para que lleguen a ser sujetos gestores de su propio destino. El recordado Papa Juan Pablo II nos dice en su Enc?clica Centessimus Annus (1991) ?La Iglesia aprecia el sistema de la democracia, en la medida en que asegura la participaci?n de los ciudadanos en las opciones pol?ticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes? Una aut?ntica democracia es posible solamente en un Estado de derecho y sobre la base de una recta concepci?n de la persona humana. Requiere que se den las condiciones necesarias para la promoci?n de las personas concretas, mediante la educaci?n y la formaci?n en los verdaderos ideales, as? como de la ?subjetividad? de la sociedad mediante la creaci?n de estructuras de participaci?n y de corresponsabilidad? Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia.? (n.46)

En el marco de las reflexiones introductorias precedentes, queremos aportar, a partir del acompa?amiento que venimos haciendo en comunidades postergadas y excluidas de nuestros pueblos, y con la experiencia de trabajo de las comunidades religiosas dedicadas a la promoci?n humana a trav?s de la educaci?n. Por ello manifestamos lo siguiente:

I. La realidad de la educaci?n en Am?rica Latina y El Caribe, nos interpela:

1. En el escenario social actual de Am?rica Latina y El Caribe, la pobreza y la exclusi?n social son situaciones estructurales alarmantes. Los pobres son? explotados, oprimidos y marginados de la din?mica social; son ignorados y a quienes se les niega una vida digna; Se les considera sobrantes y desechables (Cfr. DA <!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]--> n. 65).

2. Es notorio que las tasas de mortalidad infantil en hogares con madres que s?lo cuentan con primaria incompleta en la Regi?n, duplican a las de hogares con madres con secundaria. Ello demuestra que existe una relaci?n estrecha entre esperanza de vida y niveles de educaci?n. As? mismo, las situaciones de mala nutrici?n infantil, que alcanza al 16% en la Regi?n, ?tienen consecuencias en? el? desarrollo cognitivo,? generando, antecedentes potenciales de exclusi?n social y escolar que deben ser atendidos.

3. Pese a los avances que se vienen logrando, los d?ficits en escolaridad son considerables. Seis millones de j?venes entre 15 y 19 a?os no terminan la escuela primaria. S?lo el 43% de los ni?os la terminan a tiempo, en la edad y n?mero de a?os previstos. No finalizan la secundaria el 70% en Guatemala, Honduras y Nicaragua, y el 50 % en Bolivia, Brasil, Colombia, Panam? y Paraguay (Informaci?n de SERCE-UNESCO 2002/8).

4. En la Regi?n, de acuerdo con la fuente SERCE-UNESCO, el 20% de las escuelas no tienen agua potable, un 33% no tienen servicios higi?nicos suficientes, un 47% carecen de bibliotecas, un 63% no cuentan con sala de computaci?n y hay, en promedio, s?lo, 16 computadoras por escuela. Un 66% de los adolescentes y j?venes nunca usaron Internet, constituyendo una verdadera brecha tecnol?gica, limitando sustancialmente el acceso a la sociedad del conocimiento. Su Santidad Benedicto XVI nos recuerda que ?La t?cnica ?conviene subrayarlo? es un hecho profundamente humano, vinculado a la autonom?a y libertad del hombre. Responde a la misma vocaci?n del trabajo humano: en la t?cnica, vista como una obra del propio talento, el hombre se reconoce a s? mismo y realiza su propia humanidad? (CIV<!--[if !supportFootnotes]-->[2]<!--[endif]--> 69).

5. La cultura vigente, que con frecuencia desconoce muchos de los valores humanos y trascendentes, entre ellos la libertad, la responsabilidad ?tica y la solidaridad, no colabora, como se requerir?a, en el respeto por la vida, la dignidad de la persona y la familia, dada la prioridad del Bien Com?n en la sociedad.

6. Hay que reconocer que se han dado significativos avances en la Regi?n en cuanto al acceso al sistema escolar, aunque no as? en la calidad que estos sistemas de educaci?n formal ofrecen. El s?lo acceso y permanencia en el sistema no garantiza la calidad del aprendizaje. Es necesario renovar la Escuela desde los principios, valores y procedimientos pedag?gicos que garanticen un desarrollo humano personal y comunitario. La escuela, como est? hoy, resulta ser productora de mano de obra sin posibilidad de inserci?n laboral, generando una inmensa muchedumbre de desocupados. El modelo educativo muchas veces viene impuesto desde fuera sin tener en cuenta una de las grandes riquezas del Continente que es la diversidad cultural. En algunos pa?ses la escuela en las zonas rurales desarraiga a los j?venes con un proceso urbanizante que favorece el ?xodo hacia las grandes ciudades.

II. El valor de la educaci?n, hoy

7. La educaci?n, vinculada al desarrollo integral de las personas, ofrece oportunidades de reafirmar su dignidad a quienes? han sido excluidos en la sociedad. Para ello es necesario pasar de la ret?rica de los discursos a la acci?n programada, ordenada? y sostenida en el respeto y cuidado de la familia. La educaci?n es necesaria en el proceso de socializaci?n de las personas, como complemento a la familia, que es la que desempe?a el papel principal e importante en mencionado proceso, entendido como la transmisi?n de la cultura de una generaci?n a otra y permite a la persona hacerse miembro de su propio grupo. La Educaci?n debe ser considerada como resultante y causal, inmersa en la din?mica social como? promotora y receptora de todas las acciones humanas.

8. Si bien no todos los problemas de la exclusi?n social pueden resolverse s?lo desde el sistema escolar, en el entendido que las acciones correspondientes de esta mejoran? el Sistema Educativo y la ?relaci?n con su entorno social. La Educaci?n deber?a ser un factor de cambio social muy significativo.

9. La exclusi?n se acent?a cuando se dejan de lado los principios educativos generales en nombre de pol?ticas meramente compensatorias, as? como cuando se evidencia la ineficiente interacci?n entre ambas. La educaci?n, como derecho humano fundamental, demanda un Estado que asuma su responsabilidad de promover la participaci?n protag?nica de? la sociedad civil y de las familias. El sistema educativo requiere un verdadero cambio de estructuras orientadas a la inclusi?n social. La tendencia del mismo a alejar los sectores sociales y ahondar las desigualdades, debe combatirse con una cobertura universal de vivienda, salud y? educaci?n, dando oportunidad de servicios de calidad para todos.

10. La Educaci?n de la persona se realiza en diferentes espacios donde sea posible su formaci?n integral (intelectual, ?tica, est?tica, espiritual, afectiva y corporal) y en ?mbitos como los de la familia, la escuela, las comunidades de fe, los medios de comunicaci?n y otros. Es muy importante reconocer las capacidades de aprendizaje que toda persona posee y tener en cuenta las condiciones educativas del entorno en el que viven.

11. Las Pol?ticas Educativas deben estar acompa?adas coherentemente? por otras Pol?ticas P?blicas que permitan la eficiencia y eficacia de otras acciones que consideren la necesidad de educar para el compromiso , para la justicia y la solidaridad; que tiendan a unir educaci?n con h?bito de trabajo, tal como es el caso del desarrollo de capacidades de adolescentes y j?venes.

12. Considerar a la educaci?n meramente como un ?gasto? para la econom?a de los? pa?ses es no reconocer que es una inversi?n necesaria para sustentar el desarrollo de las naciones? y que en el siglo XXI resulta imprescindible.

13. En esta tarea debe evidenciarse un di?logo democr?tico entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil que garantice una verdadera participaci?n ciudadana. La participaci?n de la sociedad en la Educaci?n debe asumir un rol comprometido. En la articulaci?n de acciones entre el Estado (Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y la sociedad civil, es importante lograr una positiva complementaci?n, que contemple? las caracter?sticas propias que definen? las propias identidades culturales. Al respecto nos dice el Papa Benedicto XVI en la reciente Enc?clica Caritas in Veritate, ?(?) es preciso escuchar la voz de las poblaciones interesadas y tener en cuenta su situaci?n para poder interpretar de manera adecuada sus expectativas? (CIV 71).

III. En consideraci?n de lo anterior, proponemos:

14. Favorecer una renovaci?n de la escuela, donde ?sta se acerque m?s a la realidad y se convierta en un lugar de encuentro de personas, familias e instituciones. Que en ella se revalorice la presencia activa y proactiva de los agentes (docentes, directivos, alumnos, padres de familia, etc.) como protagonistas del proceso de transformaci?n social y desarrollo humano integral.

15. Orientar la cultura escolar no s?lo hacia la instrucci?n y el aprendizaje. Hay que promover dicha cultura escolar entendi?ndola como forma de integrar criterios de ense?anza, de evaluaci?n, formas de convivencia, v?nculos con la familia y la comunidad, desarrollo de acciones deportivas, festivas y recreativas, expresiones art?sticas. Se ha de favorecer el acceso a las nuevas tecnolog?as que requiere la sociedad del conocimiento. La delicada situaci?n en la que se encuentra la educaci?n hoy requiere una adecuada adaptaci?n a las exigencias del cambio.

16. Incrementar la universalizaci?n del acceso a la educaci?n a todos los niveles, especialmente en el nivel Inicial y Secundario, teniendo especial atenci?n a la primera infancia.

17. Promover la educaci?n permanente en tanto derecho de todos y para toda la vida. La interacci?n social debe dar cabida creativamente a nuevos espacios de aprendizajes diversos, teniendo en especial consideraci?n la alfabetizaci?n en las diferentes edades. Asimismo,? en tiempos de incertidumbre creciente, son necesarios los esfuerzos orientados a descubrir el? sentido de la? vida y la calidad de la misma. Se debe reconocer y valorar? la madurez de la persona y la transmisi?n de la cultura de? generaci?n en generaci?n destacando el valor de la comunidad con equidad y justicia,? a la que pueden aportar los adultos mayores.?

18. Implementar acciones de calidad para la formaci?n? de personas que promuevan la transformaci?n de la sociedad, el cuidado de la ecolog?a y el ambiente as? como la inclusi?n social. La educaci?n ?debe insertarse en los problemas del tiempo en el que se desarrolla la vida del joven. De esta manera, las distintas disciplinas han de presentar no s?lo un saber por adquirir, sino tambi?n valores por asimilar y verdades por descubrir? (DA 329).

19. Cualificar la formaci?n de docentes, para que respondan eficazmente al desarrollo de la educaci?n intercultural e intracultural, en un proceso de di?logo e integraci?n, que exige la complejidad del escenario latinoamericano y caribe?o.

20. Llevar a cabo pol?ticas p?blicas eficaces para la redistribuci?n de la riqueza y de los ingresos, que permitan a las familias obtener empleos dignos y muy especialmente el acceso a la seguridad social y la jubilaci?n. Ello ayudar? sustancialmente a lograr un entorno favorable a la? educaci?n.

21. Realizar un planeamiento estrat?gico a mediano y largo plazo que establezca prioridades educativas b?sicas, seg?n la situaci?n de cada pueblo.

22. Establecer un Presupuesto P?blico m?nimo, no menor del 6% del PBI, destinado a la educaci?n como pol?tica de Estado, as? como una gesti?n eficiente y transparente del mismo, con adecuada rendici?n de cuentas a la sociedad.

Muy apreciados se?ores y se?oras Ministros de Educaci?n de los Estados y Gobiernos de Iberoam?rica, nos comprometemos a continuar con los esfuerzos educativos que venimos realizando desde nuestro rol y ofrecemos nuestra colaboraci?n con los Estados para lograr las propuestas que estamos formulando y otras que sean de consenso y se sustenten en una cooperaci?n democr?tica con la sociedad civil, expresi?n invalorable de la participaci?n ciudadana a favor de la educaci?n para la inclusi?n, en la perspectiva del desarrollo humano integral de nuestros pueblos.


Suscriben:
Consejo Episcopal Latinoamericano
Consejo Latinoamericano de Iglesias
Comit? Latinoamericano de la Conferencia Mundial de religiones por la Paz
Congreso Jud?o Latinoamericano
Organizaci?n Isl?mica para Am?rica Latina y El Caribe

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[1]???? DA: Documento final de la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Aparecida, Brasil, 2007

[2]???? CIV: Caritas in Veritate, Carta Enc?clica de SS Benedicto XVI

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