Martes, 28 de septiembre de 2010

Reflexi?n de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s para el programa radial "Compartiendo el Evangelio", para el 24? domingo durante el a?o (12 de septiembre de 2010). (AICA)

PAR?BOLAS DE LA MISERICORDIA DE DIOS

Para recordar: este domingo se realiza la Colecta ?M?s por Menos?; seamos generosos con nuestra contribuci?n para que podamos ayudar a nuestros hermanos m?s pobres. Esta colecta nacional es muy importante ya que sabemos que lo que recauda llega directamente a las comunidades m?s necesitadas de todo el pa?s. ?Seamos generosos y Dios lo ser? mucho m?s con cada uno de nosotros!?

Evangelio seg?n San Lucas 15, 1-10 (ciclo C)

Estamos hablando de la ternura de Dios, la Misericordia de Dios, la piedad que Dios nos tiene a cada uno de nosotros.

Yo quiero dejar asentado que s?lo hay dos personas que no tienen pecado: Cristo, por ser el Hijo de Dios, y la Virgen Mar?a, la Inmaculada, por ser la Madre de Cristo. Ellos dos no tienen pecados, despu?s todos los dem?s hombres somos pecadores; hemos tenido y tenemos pecados y siempre necesitamos el perd?n, la misericordia, la benevolencia y la ternura de Dios.

Ahora bien, frente a una realidad, frente a la fragilidad humana, tenemos dos elementos que no podemos olvidar: miseria nuestra y Misericordia de Dios. Y es m?s importante la Misericordia de Dios que nuestras propias miserias, que tenemos que reconocerlas, entregarlas, ofrecerlas para recibir a cambio la Misericordia de Dios y que desaparezcan nuestras miserias.

Es importante que uno reconozca esto y se de cuenta lo que significa haber pecado, haber cometido faltas y luego haber cambiado, tener rectitud de conciencia de no quedar en el pecado o en la fragilidad humana.

La Misericordia de Dios act?a sobre la debilidad humana, pero no act?a sobre la obstinaci?n o rechazo de la voluntad. En la debilidad humana Dios como que se conmueve, en la obstinaci?n uno opone resistencia. Es as? que Dios respeta nuestra libertad y nos va a invitar, nos va a persuadir, nos va a convocar, pero nunca nos va a imponer. ?Dios no impone sino propone y nos deja en nuestra libertad, que tambi?n est? sostenida por la Gracia, para poder aceptar y seguir en el bien produciendo el bien!

Por lo tanto, tenemos que reconocer que somos d?biles, que somos pecadores, pero que tambi?n tenemos que rezar, pedir perd?n y arrepentirnos.

Hay algo que nos hemos olvidado muchas veces en la Iglesia: la voluntad de la restituci?n.

Las faltas ofenden a Dios indirectamente porque ofenden al hombre y tambi?n ofenden a nuestros hermanos. Nosotros tenemos que restituir esa integralidad que tambi?n es parte de la justicia, que a su vez es parte de la misericordia; pero lo propio de la misericordia es que supera a la justicia. Pero es evidente que la misericordia no agravia jam?s la justicia. La misericordia siempre tiene algo superior.

Queridos hermanos, Dios nos llama a confiar en ?l y en su Misericordia. Pero tambi?n nos llama a restituir, a tener prop?sitos de correcci?n, a enmendar nuestra vida, a producir el bien y a evitar todo mal que aqueje a nosotros o que aqueje y lastime a los dem?s, en lo personal y en lo p?blico. Por lo tanto la Gracia de Dios, en su Misericordia, crea en nosotros una respuesta y una debida responsabilidad.

Les dejo mi bendici?n: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo. Am?n?

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 23:11  | Hablan los obispos
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