Jueves, 07 de octubre de 2010

ZENIT? publica un resumen de las palabras que dirigi? este viernes monse?or Jos? Ignacio Munilla, en la ceremonia de bienvenida que ofrecieron este viernes j?venes de San Sebasti?n a la Cruz y el Icono de la Virgen de la Jornada Mundial de la Juventud.

Esta cruz que ten?is ante vosotros, lleva m?s de 26 a?os de peregrinaci?n... La mayor?a de vosotros sois m?s j?venes, y no hab?is conocido personalmente muchas p?ginas de la historia de las que esta cruz ha sido testigo. Voy a empezar por aqu?... Ser? bueno que nos enriquezcamos compartiendo nuestras experiencias.

Cuando yo ten?a vuestra edad, el marxismo se presentaba ante la juventud como la ideolog?a del futuro. Se nos dec?a que era el pensamiento cient?fico que pon?a las bases de un mundo justo.

Un punto de partida incuestionable del marxismo era que "la religi?n es el opio del pueblo". Era necesario arrancar la fe religiosa del coraz?n del hombre, para que el mundo pudiese progresar.

Pero al otro lado del tel?n de acero, en los pa?ses comunistas, suced?an cosas que a nosotros -los j?venes de Europa Occidental- nadie nos contaba. M?s tarde supimos que en Lituania hab?a un lugar llamado "El Monte de las Cruces" (Kryzu Kalnas), donde el pueblo trabajador acud?a para clavar en sus laderas, peque?as o grandes cruces de madera, como signo de su esperanza en Dios... Los soldados sovi?ticos arrancaban? con odio, una y otra vez, todo aquel inmenso bosque de cruces, pero los lituanos volv?an por la noche, para sembrar de nuevo el "Kryzu Kalnas" con aquel signo de esperanza....

M?s tarde, cuando Juan Pablo II fue hecho Papa y cuando cay? el Muro de Berl?n, supimos que en Polonia se hab?a intentado construir una ciudad sin Dios (Nowa Huta), contra la voluntad de los obreros, en la que se prohib?a la construcci?n de Iglesias. Quer?a ser el s?mbolo de una sociedad sin Dios y sin tradiciones religiosas. Pero los obreros se revelaron, llegando a celebrar la Noche de Navidad una Misa, en torno a su obispo, Karol Wojtyla... ante la amenaza de la polic?a comunista que exig?a la disoluci?n de aquellos revolucionarios de la Cruz... Como no ten?an Iglesia donde refugiarse, levantaron una gran cruz en una explanada de los exteriores de la ciudad...

Queridos j?venes, el Muro de Berl?n se desmoron?, ante la sorpresa del mundo, como fruta podrida... Esta cruz fue testigo del derrumbamiento de la ideolog?a marxista, y despu?s que hab?a pasado cuasi furtivamente al otro lado del tel?n de acero, termin? por cruzar la misma puerta de Brandeburgo...

La experiencia de la vida, a la luz del Evangelio, nos ha ense?ado que no era verdad que la religi?n fuese el opio del pueblo. El opio del pueblo es otro: El opio del pueblo es el materialismo. El materialismo es una droga que crea una adicci?n tan grande, que nos impide ser libres, e incluso, que nos impide conocer a Dios y hasta conocernos a nosotros mismos. Y, que nos quede claro, el materialismo estaba a los dos lados del tel?n de acero, en oriente y en occidente, en el marxismo y en el capitalismo.

La verdadera droga que nos impide ser libres y maduros es ?sta: el materialismo. Lo comprobamos d?a a d?a: la tentaci?n del dinero, el consumismo, la tiran?a de la moda, las envidias y las codicias, la utilizaci?n de los dem?s para nuestro provecho...

Pero el materialismo esconde una gran mentira: el hombre no es feliz con la mera satisfacci?n material de sus necesidades. Lo vemos diariamente: Hay gente tan pobre, tan pobre, que s?lo tiene dinero. ?Cuando tenemos un coraz?n materialista, r?pidamente aflora en nosotros la amargura y terminamos condenados a la infelicidad!

Y, por el contrario, los pobres del mundo suelen darnos una aut?ntica lecci?n de esperanza... ?A cu?ntos misioneros les he o?do contar la emoci?n que les produce comprobar que a los pobres del Tercer Mundo, no se les borra la sonrisa de los labios!

Por ello, esta Cruz es un signo de santa rebeld?a y de insumisi?n frente al materialismo. Jes?s nos dijo: "no solo de pan vive el hombre"... "?de qu? te sirve ganar el mundo entero si pierdes tu vida?"....

Esta Cruz es el signo de la verdadera revoluci?n, la que no fue capaz de hacer el marxismo, porque se asentaba en unas bases falsas; la que este mundo capitalista y materialista necesita urgentemente. La Cruz es la imagen de la revoluci?n del amor; pero no de un amor rom?ntico (en el que terminamos utilizando al pr?jimo para buscarnos a nosotros mismos), sino de un amor crucificado, a imagen del de Cristo. "Nadie tiene amor m?s grande que el que entrega su vida por sus amigos". He aqu? el mensaje de la Cruz: Jesucristo ha entregado su vida por amor a nosotros, y nosotros estamos llamados a entregar nuestra vida por los dem?s.


Publicado por verdenaranja @ 23:05  | Hablan los obispos
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