Jueves, 14 de octubre de 2010

Mensaje de monse?or Luis T. St?ckler, obispo de Quilmes para la Jornada Mundial de las Misiones (9 y 10 de octubre de 2010). (AICA)

JORNADA MUNIDAL DE LAS MISIONES

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

La Jornada de las Misiones, que se repite todos los a?os en el mes de octubre, es como un tomarnos el pulso y ver si de verdad estamos convencidos de la importancia del evangelio para toda persona y la humanidad entera. Cada Iglesia ha de tratar de vivir el evangelio y transformar los diversos lugares donde nos desenvolvemos diariamente, comenzando por los ?mbitos familiar y laboral, y llegar tambi?n a los espacios p?blicos que tienen que ver con nuestras obligaciones de ciudadanos. Pero en esta oportunidad debemos ensanchar nuestro horizonte m?s, porque se trata de llevar el evangelio a los que todav?a no conocen a Cristo. Si? no sinti?ramos esta necesidad y nos content?ramos con lo que somos y tenemos, ser?a un signo de que nosotros mismos todav?a no hubi?ramos? comprendido lo que significa ser cristiano. Juan Pablo II dec?a: ?La misi?n es un problema de fe, es el ?ndice exacto de nuestra fe en Cristo y en su amor por nosotros? (RM 11).

Toda comuni?n verdadera con el Se?or, naturalmente lleva a la misi?n. Por eso, la primera manera de colaborar con la obra evangelizadora de los misioneros que est?n en el frente de la misi?n, es la oraci?n en que nos hacemos uno con el Se?or. En nuestra di?cesis tenemos un ejemplo hermoso de esta fuerza de la comuni?n con la Capilla de Adoraci?n Perpetua en la parroquia San Mart?n de Tours. Ya van cuatro a?os en que se reza sin interrupci?n, d?a y noche, ante Cristo en la Eucarist?a, y han llegado a trescientas las personas de muchas parroquias, que vienen permanentemente para hacer de Custodios y Custodias del Se?or. Otro modo de vivir esta comuni?n transformadora podemos observar en las parroquias, donde la lectura orante de la Palabra, practicada comunitariamente, ha llegado a ser un atractivo para vecinos que anteriormente no ten?an mucho contacto con la Iglesia. Es en estos ambientes tambi?n, donde se afirma el compromiso de ser testigo de la fe.? Y podemos esperar que la oraci?n despertar? ?vocaciones para la vida consagrada, ministerial y misionera.

La segunda forma de colaborar, de mayor exigencia, apela especialmente a aquellos que est?n cargando con un sufrimiento grande, y los invita ofrecerlo a Dios con amor, y sostener as? el sacrificio de los misioneros. El valor salv?fico de todo sufrimiento deriva del sacrificio de Cristo, que llama a los miembros del su Cuerpo m?stico? a unirse a sus padecimientos y completarlos? en su propia carne? (cf. Col 1, 24). Con tal ofrecimiento los enfermos se hacen tambi?n misioneros, como Santa Teresita del Ni?o Jes?s, patrona de las misiones, que nunca sali? de su convento.

Finalmente hemos de recordar tambi?n la colaboraci?n material para las misiones. Es necesario revisar el propio estilo de vida: las misiones no piden solamente ayuda, sino compartir el anuncio y la caridad para con los pobres. Todo lo que hemos recibido de Dios ? tanto la vida como los bienes materiales ? no es nuestro sino que nos ha sido dado para usarlo. La generosidad en el dar debe estar siempre iluminado por la fe: entonces s? que hay m?s alegr?a en dar que en recibir.

Les agradezco ya ahora su generosidad. Ustedes saben, que uno de los ejes pastorales de nuestra Di?cesis de Quilmes es precisamente la Misi?n. Que nuestra colaboraci?n en la pr?xima Jornada avale esta afirmaci?n de manera convincente.

El mes de octubre no es solamente el mes misionero, sino tambi?n del rezo del Rosario. Las Obras Misionales Pontificias nos invitan a unir las dos cosas y formar entre todas las di?cesis del pa?s una cadena de oraci?n. A?? nuestra Di?cesis de Quilmes se pide unirse a este prop?sito? el d?a 19 de octubre. Con alegr?a queremos hacerlo.

Los bendigo de coraz?n.?

Mons. Luis T. St?ckler, obispo de Quilmes?


Publicado por verdenaranja @ 22:32  | Hablan los obispos
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