Viernes, 15 de octubre de 2010

Reflexi?n de monse?or Jorge Luis Lona, obispo de San Luis (25 de septiembre de 2010). (AICA)

SAN MIGUEL ARC?NGEL, FUERZA DE LOS QUE COMBATEN, BAJO EL ESTANDARTE DE LA CRUZ

San Miguel Arc?ngel es el ?ngel bueno, porque es humilde.

Su nombre significa"?Quien como Dios?, expresi?n de la humildad de la creatura ang?lica ante su divino Creador.

El ?ngel es bueno cuando reconoce humildemente que todo lo ha recibido de Dios, que su vida angelical es un don del amor de Dios hacia ?l, que le permite responder libremente a Dios que lo am? primero, am?ndolo y cumpliendo su voluntad amorosa en todo, como persona ang?lica. De tal manera, el ?ngel bueno vive en el amor hacia las restantes creaturas ang?licas, y hacia nosotros, criaturas y personas humanas.

El ?ngel malo se niega a ser bueno, porque con su libertad de persona y creatura ang?lica, elige usar mal esa libertad de creatura personal, y ser soberbio. Por esa soberbia rechaza el amor de Dios y el don de Dios, y pierde toda la grandeza de su condici?n ang?lica. Pasa a ser un ?ngel ca?do. Ya no es ?ngel, sino demonio. Odia a Dios, e intenta luchar contra Dios. Odia a los ?ngeles buenos, y nos odia y nos envidia a nosotros, creaturas personales humanas.

La fuerza de San Miguel Arc?ngel es un don que recibe de Dios. Solo Dios es el Todopoderoso, de fuerza infinita. San Miguel Arc?ngel puede participar de esa fuerza como creatura ang?lica, por su humildad. Y as?, humildemente, nos ayuda a nosotros -d?biles creaturas humanas- a seguir su ejemplo y a presentarle humildemente nuestra debilidad a Dios, para que el Se?or nos d? a todos la fuerza de su Gracia, que nos gan? bajo el estandarte de la Cruz. La Cruz es el infinito amor de Dios que se hace d?bil para acompa?arnos en el sufrimiento y en la muerte, y Todopoderoso vence al pecado y a la muerte en su Resurrecci?n.

San Pablo le ruega al Se?or que lo libre de una debilidad que lo hace sufrir, y el Se?or le responde: "Te basta con mi Gracia, porque mi poder triunfa en la debilidad. Y San Pablo lo comprende y le responde humildemente: "Me gloriar? de todo coraz?n en mi debilidad, para que resida en m? el poder de Cristo... porque cuando soy d?bil, soy fuerte." (2 Corintios 12,9-10). Y as? tambi?n podr? decir: "Todo lo puedo en Aquel que me da fuerzas". (Filipenses. 4,13).

El demonio no tiene fuerzas propias. Es un pobre diablo, que esta ca?do.? Pero Cristo lo llama ?homicida? y ?mentiroso y padre de la mentira? (Jn.8,44) Esa mentira criminal solamente tiene poder si nosotros nos dejamos enga?ar.

Nos odia a muerte, pero no tiene fuerzas para matarnos. Su fuerza es enga?arnos con la mentira del mal, para que nos hagamos el mal a nosotros mismos como si fuera un bien, y elijamos el mal hasta la muerte eterna.

Y la mentira asesina, es dejarnos convencer de que la soberbia y el ego?smo son nuestro mayor bien. Dios quiere siempre darnos fuerzas para resistir esa tentaci?n, y si caemos, humildad para pedirle perd?n, y fuerzas renovadas.??

Mons. Jorge Luis Lona, obispo de San Luis
San Luis, 25 de setiembre de 2010.??


Publicado por verdenaranja @ 22:46  | Hablan los obispos
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