Domingo, 17 de octubre de 2010

ZENIT??publica un art?culo redactado por monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, con el t?tulo "Hermana madre tierra

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En varias partes hemos sufrido los embates de las lluvias, por huracanes, tormentas tropicales, deslaves e inundaciones, que lamentablemente no se han reducido a p?rdidas de bienes materiales, sino tambi?n de vidas humanas. Los pobres, como siempre, siguen siendo los m?s afectados.

Es com?n que culpemos de todo esto al sistema pol?tico y econ?mico, pues el cambio clim?tico se ha agravado por los intereses de los pa?ses m?s industrializados, los que rigen la econom?a y en parte la pol?tica mundial, los que m?s destruyen la naturaleza y contaminan. Sin embargo, tambi?n hay responsabilidades locales, pues se talan ?rboles en forma desconsiderada; se contaminan los r?os y la basura est? por todas partes; se construyen casas en lugares muy bajos, casi en las m?rgenes propiedad de los r?os, o en laderas proclives al deslizamiento.

JUZGAR

Decimos los obispos en Aparecida:?"Con los pueblos originarios de Am?rica, alabamos al Se?or que cre? el universo como espacio para la vida y la convivencia de todos sus hijos e hijas y nos los dej? como signo de su bondad y de su belleza. Tambi?n la creaci?n es manifestaci?n del amor providente de Dios; nos ha sido entregada para que la cuidemos y la transformemos en fuente de vida digna para todos. Aunque hoy se ha generalizado una mayor valoraci?n de la naturaleza, percibimos claramente de cu?ntas maneras el hombre amenaza y aun destruye su ?h?bitat'. "Nuestra hermana la madre tierra" es nuestra casa com?n y el lugar de la alianza de Dios con los seres humanos y con toda la creaci?n. Desatender las mutuas relaciones y el equilibrio que Dios mismo estableci? entre las realidades creadas, es una ofensa al Creador, un atentado contra la biodiversidad y, en definitiva, contra la vida. El disc?pulo misionero, a quien Dios le encarg? la creaci?n, debe contemplarla, cuidarla y utilizarla, respetando siempre el orden que le dio el Creador"?(No. 125).

El Papa Benedicto XVI, en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, de este a?o, dijo:?"El respeto a lo que ha sido creado tiene gran importancia, puesto que la creaci?n es el comienzo y el fundamento de todas las obras de Dios, y su salvaguardia se ha hecho hoy esencial para la convivencia pac?fica de la humanidad. No son menos preocupantes los peligros causados por el descuido, e incluso por el abuso que se hace de la tierra y de los bienes naturales que Dios nos ha dado.

Todos somos responsables de la protecci?n y el cuidado de la creaci?n. No se puede permanecer indiferente ante lo que ocurre en nuestro entorno, porque la degradaci?n de cualquier parte del planeta afectar?a a todos.

La Iglesia tiene una responsabilidad respecto a la creaci?n y se siente en el deber de ejercerla tambi?n en el ?mbito p?blico, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios Creador para todos, y sobre todo para proteger al hombre frente al peligro de la destrucci?n de s? mismo. Al cuidar la creaci?n, vemos que Dios, a trav?s de ella, cuida de nosotros".

ACTUAR

Eduqu?monos para cuidar m?s la tierra. En vez de esperar que todo lo resuelva el gobierno, esforc?monos por proteger lo que Dios con tanta sabidur?a y amor cre? y puso a nuestro servicio. Sembrar ?rboles, no tirar basura, no habitar en lugares cercanos a los r?os, es algo que todos podemos hacer.

Digamos esta oraci?n con San Francisco de As?s:

Alabado seas, mi Se?or, con todas tus criaturas,
especialmente el se?or hermano sol;
?l es el d?a y por ?l nos alumbras;
y es bello y radiante con gran esplendor:
de ti, Alt?simo, lleva significaci?n.

Alabado seas, mi Se?or, por la hermana luna y las estrellas:
en el cielo las has formado claras y preciosas y bellas.

Alabado seas, mi Se?or, por el hermano viento,
y por el aire y el nublado y el sereno y todo tiempo,
por el cual a tus criaturas das sustento.

Alabado seas, mi Se?or, por la hermana agua,
que es muy ?til y humilde y preciosa y casta.

Alabado seas, mi Se?or, por el hermano fuego,
por el cual alumbras la noche:
y es bello y alegre y robusto y fuerte.

Alabado seas, mi Se?or, por nuestra hermana la madre tierra,
que nos sustenta y gobierna
y produce distintos frutos con flores de colores y hierbas.


Publicado por verdenaranja @ 19:14  | Hablan los obispos
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