Lunes, 18 de octubre de 2010

Homil?a de monse?or Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires en la XXXVI Peregrinaci?n Juvenil al Santuario de Luj?n (3 de octubre de 2010). (AICA)

XXXVI PEREGRINACI?N JUVENIL AL SANTUARIO DE LUJ?N

?Madre, queremos una Patria para todos??

?Ah? est? tu hijo?, ?aqu? est?n tus hijos Madre! Tu pueblo peregrino viene a tu Casa desde muchos a?os, siglos?

En el coraz?n de los hijos est? arraigado ese momento que nos cuenta el evangelio, y aqu? cada peregrino, cada uno de nosotros que vinimos ayer y hoy, as? lo vivimos. ?Jes?s en la cruz nos mir? en el ap?stol y nos dej? el mejor regalo: su Madre,? que es nuestra Madre.

Hermanos y hermanas: en Luj?n creci? fuerte esta presencia de la Virgen, nuestra Madre. Hoy, tambi?n en mayo y en diciembre, muchos venimos para estar cerca de la Madre. Venimos porque nos hace falta este lugar de confianza y de descanso. Venimos a contarle a la Virgen como anda nuestra vida y nos llevamos su mirada que es aliento para seguir el camino. Esto no se suele publicar mucho, pero es lo que los hijos viven con mucha fe y son muchos los que aqu? han instalado su lugar de encuentro y bendici?n. Aqu? venimos porque nos hace falta seguir confiando y seguir alimentando lo m?s nuestro, lo que da sentido a nuestras vidas.

Este a?o la Casa de la Virgen en Luj?n, tiene, para nuestra Patria, un gran significado. Igual que nosotros hoy, muchos vinieron durante siglos hasta este lugar reconociendo en las palabras del evangelio una pertenencia, una pertenencia de hijos. ?

Aqu? como hijos renovamos la dignidad de personas, porque la Virgen Madre nos lleva a Jes?s que nos ense?a con su Palabra y nos entrega su vida.

Y aqu? generaciones de hijos, conocidos o an?nimos peregrinos de la Virgen, han hecho crecer la Patria y nos han dejado esta Casa que se fue edificando con amor. Todos ellos recibieron la bendici?n de la Virgen y ella nos anim? tambi?n a recibir la fe que, de padres a hijos, aqu? contin?a creciendo.

Como hijos de esta querida Patria queremos seguir cuidados por la Virgen. Que nada ni nadie nos confunda. Aqu? Nuestra Se?ora de Luj?n se quiso quedar como ?La primera fundadora de esta Villa?. Y si nuestros mayores nos ense?aron a confiar porque visitaron a la Virgen en la gloria y en la tristeza, nos confirman ellos tambi?n lo que el pueblo argentino siempre hizo en este sitio: confiar en quien prometi? cuidarlos. En este a?o de comienzo del Bicentenario miramos a nuestra Madre y le expresamos nuestro deseo hecho oraci?n: ?Madre queremos una Patria para todos?. Que todos tengan cabida. Que no haya ?sobrantes?, excluidos ni explotados. Que esta Patria para todos nos consolide como hermanos en la herencia patri?tica de nuestros mayores. Que nadie sea despreciado. Que no crezca el odio entre nosostros. Que el rencor, ese yuyo amargo que mata, no eche ra?ces en nuestro coraz?n (cfr. Hebr. 12:15). Madre queremos una Patria renovada en la fraternidad; Madre, queremos una Patria para todos.

Y como en tantos otros a?os te pedimos: no nos sueltes de tu mano, sabemos en quien pusimos nuestra confianza.


Luj?n, 3 de octubre de 2010.

Card. Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires?


Publicado por verdenaranja @ 22:59  | Homil?as
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