Martes, 19 de octubre de 2010

Homil?a de monse?or Marcelino Palentini, obispo de Jujuy, con motivo de la Primera (de seis) peregrinaci?n al Santuario de Nuestra Se?ora del Rosario de R?o Blanco y Paypaya (3 de octubre de 2010). (AICA)

JES?S, PALABRA DE VIDA, ?LO ESCUCH?S?

Ez 37, 1-14 / Sal. 95 (94) 1- 8 / Jn. 1. 1-18?

Estamos sumergidos en un mundo de palabras? Hasta lo cantamos ?palabras? palabras? r?os de palabras donde se ahogan el pobre y el honesto??

No siempre las palabras reflejan lo que sentimos, queremos? y vivimos.

?A veces decimos lo que el otro quiere escuchar? pensamos lo que queremos y hacemos lo que nos conviene?. Es la contradicci?n de lo que deber?a ser la palabra como expresi?n de sentimientos, de deseo, de proyectos, de ideales? En el fondo la palabra debe ser medio de comunicaci?n profunda y sincera entre personas.

Estamos acostumbr?ndonos, de a poco, a escuchar palabras huecas, sin sentido existencial, solamente palabras que gratifican el o?do y dejan el coraz?n vac?o. Pueden ser elogios o reproches, pero que ?nos resbalan?. ? Son palabras de conveniencia, de ocasi?n para quedar bien, pero que no dejan nada en el coraz?n.

Por el contrario el Evangelio de Juan nos habla de La Palabra de vida, de verdad de amor? La Palabra que llena el coraz?n y el mundo, porque es La Palabra que cre? el mundo.? Es la expresi?n visible del proyecto divino para toda la creaci?n y sobre todo para el hombre que es el punto culminante de la creaci?n.

Es la Palabra que est? en plena comuni?n con el Padre y desde esa comuni?n quiere que nosotros tambi?n entremos en comuni?n de amor.

Jes?s es esta Palabra que est? al lado del Padre desde toda la eternidad.

La Palabra se ha revelado como luz en el mundo y luz del mundo.

Este mundo que vive en tinieblas de muerte, como nos presenta el profeta Ezequiel en su? mensaje, necesita de la Palabra que restituye la vida, necesita de esta luz que ilumina para dar vida en plenitud.? Continuamente escuchamos denuncias de violencia, de destrucci?n, de injusticia, de inseguridad, de corrupci?n. Somos conscientes que esto no est? solamente afuera sino dentro de cada uno de nosotros porque la tiniebla est? afuera y adentro.?

?Argentina necesita m?s gente honesta? dec?a en estos d?as un obispo argentino em?rito mons. Miguel Esteban Hesayne

?Es el reto exigente de ser fieles disc?pulos de Jes?s. Es ser honesto consigo mismo, coherente con el nombre de ?cristiano?. La deshonestidad social-pol?tica de un vasto sector de la sociedad, es un desaf?o para el cristiano aut?ntico a vivir con lucidez y entusiasmo la vocaci?n de testigos de cristiana santidad ciudadana. No somos cristianos para ser ciudadanos del cielo sin pasar por ser honestos ciudadanos en la tierra. Por eso, Jes?s nos recuerda en Mateo 5, 14: ?Ustedes son la luz del mundo?Y no se enciende una l?mpara para meterla debajo de un caj?n, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que est?n en la casa. As? debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que est? en el Cielo?.

?Lo tenemos que pedir a los gobernantes y a los ciudadanos comunes, porque la luz que est? en nosotros desde el bautismo debe brillar

Necesitamos renovar las promesas bautismales como cristianos del siglo XXI. renunciando: al pecado, como negaci?n de Dios -al error como negaci?n de la verdad- a la violencia, como contraria a la caridad- al ego?smo, como falta de testimonio del Amor?a la envidia y al odio, la pereza e indiferencia -la cobard?a y omisiones, el materialismo y la sensualidad -la injusticia y el favoritismo- el negociado y el soborno- el dinero como aspiraci?n suprema de la vida.- el placer y el propio inter?s ante todo.

Vivamos con los ojos fijos en Jes?s, el Se?or de la Historia y de la Iglesia y? el coraz?n dispuesto a vivir su Evangelio

Como dec?a Pablo VI ?damos gracias a Dios vivir esta ?poca? que no nos permite ser mediocres.??

?La luz de Cristo, su Palabra de vida vino al mundo y a los suyos, pero no fue aceptada? nos dice el evangelista Juan en este p?rrafo.? ?Pero a los que la recibieron, a los que creen en ella los hizo capaces de ser hijos de Dios.?

Lo que da verdadero sentido a nuestra vida como cristianos, disc?pulos de Jes?s es haber aceptado esta Palabra que nos hace hijos en el Hijo, que nos hace verdaderamente ?suyos?,? que nos da la alegr?a de la filiaci?n divina que es el don m?s grande que el hombre puede recibir.

Juan el Bautista es testigo de la Palabra?? no es la luz ni la palabra, sino simplemente testigo? como nosotros que debemos ser reflejo de la luz de Cristo y portadores de su mensaje de salvaci?n?

El cristiano de hoy debe tener la valent?a de Juan el Bautista: anunciar la presencia de Jes?s en un? mundo que a veces lo quiere echar porque estorba y molesta (el crucifijo en algunos lugares p?blicos molesta, porque habla de amor y perd?n hasta el extremo, de justicia y de reconciliaci?n).

El cristiano que sigue esta Palabra no se deja enga?ar por falsas promesas de felicidad; no se deja conducir por l?deres que piensan m?s en sus intereses personales que en el bien del pueblo. El que escucha la Palabra que es Cristo, opta por seguirlo y anunciarlo para construir aqu? el Reino que Jes?s vino a? implantar.

El Salmo nos dec?a ?ojal? hoy escuchen mi voz?? S? Se?or, queremos escuchar tu voz, no queremos endurecer nuestro coraz?n. No queremos ser un pueblo de coraz?n extraviado que no reconoce tu camino?, sino como Mar?a queremos decirte una vez m?s: ?H?gase en m? seg?n tu Palabra?.

Queremos escuchar esta Palabra que da vida, que ilumina, que gu?a, que reconforta, que sostiene que da esperanza.

Mar?a, madre nuestra, ens??anos todos los d?as a escuchar para vivir en y desde la fe. Am?n.

Mons. Marcelino Palentini, obispo de Jujuy?


Publicado por verdenaranja @ 22:40  | Homil?as
 | Enviar