Mi?rcoles, 20 de octubre de 2010

Lectio divina para el? Domingo 29? - C del Tiempo Ordinario, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la di?cesis de Tenerife.

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LECTURA:??????????? ?Lucas 18, 1‑8?

En aquel tiempo, Jes?s, para explicar a sus disc?pulos c?mo ten?an que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta par?bola: ?Hab?a un juez en una ciudad que ni tem?a a Dios ni le importaban los hombres.

En la misma ciudad hab?a una viuda que sol?a ir a decirle: "Hazme justicia frente a mi adversario."

Por alg?n tiempo se neg?, pero despu?s se dijo: "Aunque ni temo a Dios ni me? importan los hombres, como esta viuda me est? fastidiando, le har? justicia, no vaya a acabar peg?ndome en la cara."?

Y el Se?or a?adi?: ?Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ?no har? justicia a sus elegidos que le gritan d?a y noche?; ?o les dar? largas? Os digo que les har? justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ?encontrar? esta fe en la tierra??

MEDITACI?N:??????????????? ??Encontrar? esta fe??

??????????? Tu pregunta, Se?or, no deja de ser desconcertante y, al mismo tiempo, interpeladora y tremendamente actual. ?Qu? est? pasando con la fe? Qu? est? pasando con nuestra fe, con mi fe?

??????????? El problema es que no llegamos a experimentar esa inminencia de la que nos hablas. O porque esa inminencia la queremos entender desde la soluci?n de nuestros problemas, desde la m?s pura materialidad, y creo que no vas por ah?. Es el riesgo de confundir lo que fueron tus signos de curaci?n real e inmediata. Aquellos pretend?an ser manifestaci?n de la realidad profundamente sanadora de nuestra realidad humana que nos ofrec?as, desde lo profundo de nuestro coraz?n; confundirlo digo, con una actuaci?n milagrosa en nuestras vidas que nos permitiese pasar por la vida como aquel que nada le afecta, adem?s de imposible, no lo pretendes.

??????????? Somos nosotros, soy yo, el que no respondo, el que no est? a la altura. El que me distancio, el que no escucho, el que pretendo hacer desde m?, pasando por encima de ti o prescindiendo de ti. Nos cuesta entender que si nuestra respuesta estuviese hecha desde la tuya, junto a la tuya, tu justicia, la que tu realizas con inminencia sobre nosotros, sobre tus pobres, se plasmar?a en la transformaci?n, tambi?n inminente y real,? de nuestra vida y de nuestra historia.

??????????? Pero d?nde est? mi fe, d?nde est? la fe del hombre que est? dispuesto a entrar en esta din?mica del amor, en esta din?mica de humanidad, en esta din?mica de confianza en ti, que le permita apoyar tu actuar. Tu respuesta est? dada y cada d?a esperas la m?a que plasme la tuya en mis gestos, y permita que se haga real.

ORACI?N:?????????????? ?Fortalece mi fe?

??????????? Se?or, que no me canse de orar. Que la oraci?n forme parte de mi vivir, como el alimento que necesito para sobrevivir. Porque esa oraci?n est? llamada a ser la fuerza de mi caminar en lo m?s m?o, lo que me dignifica y me hace m?s humano. Porque en ese espacio me juego mi escucha y, sobre todo, tu escucha. Tu llamada a compartir contigo el camino de la vida, de la justicia, de la solidaridad, de la construcci?n de lo que t? llamabas tu Reino. Porque es en ella donde experimento que t?, Dios, no eres abstracto, no eres algo distante y ajeno, no eres algo anodino cuyo paso o existencia no me implica.

??????????? T? eres el Dios que sale al paso de mi historia y de la historia, para convertirla juntos en historia de salvaci?n, en historia humana, en historia que construir.?????????? Pero mi fe a veces se cansa, se paraliza, se hace fr?gil y confusa, en medio de tanta confusi?n. Apoya y fortalece mi fe. Se?or.

CONTEMPLACI?N:???????????????? ?Despierta?

Tierra reseca
de mi alma dormida
que no recibe el agua fecunda
de la vida
y va abriendo sus grietas
como bocas que gritan
su sed
y anuncian una muerte
triste y gris.

Esperanza que se desvanece
por miedo a abrirse
al que es Se?or de mi historia.

Fe que se diluye
cerrada en la caja oscura
de mis luces f?ciles
que esconden mi oscuridad vac?a.

Despierta de tu letargo,
extiende tu mano,
disp?n tu o?do y tu coraz?n,
y deja que tu boca
se llene de los torrentes
inagotables
del amor,
que te rodean y,
que si t? quieres,
te inundan.


Publicado por verdenaranja @ 10:38  | Liturgia
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